# Martes, 27 de septiembre de 2016 > Paz **Published by:** [La vida de Mauerfall](https://paragraph.com/@mauerfall/) **Published on:** 2024-06-04 **URL:** https://paragraph.com/@mauerfall/160927 ## Content Deben ser las 10 de la noche... una vez más escribo bastante tarde. Hoy en 8fit me he levantado en la reunión de planificación y he hecho un pitch demoledor de un minuto. Comparaba los datos con la sangre. Los órganos son los diferentes departamentos. La sangre debe llegar a ellos aportando los nutrientes necesarios. Si la sangre no llega, tienes un infarto. Si la sangre no tiene los nutrientes necesarios o está corrupta entonces tienes leucemia, anemia y enfermedades similares. Una empresa donde los datos no son correctos tiene leucemia. Una empresa donde los datos no fluyen sufre infarto. Corregir los datos y hacerlos circular es caro. Curar al enfermo es caro. Curar al enfermo es un signo de cuánto lo valoras y de cuánto crees en su recuperación. Si no crees que pueda hacer nada a largo plazo, mejor darle calmantes y utilizar a la persona para tareas simples. Si crees en su potencial, mejor invertir en su salud para que una vez sano pueda devolver todo ese potencial. Esa manifestación me ha valido que Pablo, Pedro, Victoria, vinieran a hablar conmigo. No quiero dirigir la empresa ni quiero cambiar nada a mi antojo. Es mi aportación clara, directa y concisa. Si no se acepta o si me rechazan por ella, no pasa nada. Es mejor que me odien por mis ideas que que me amen por mi docilidad. No quiero que nadie me ame por lo que no soy. Estoy esperando a que Jessica vuelva de Amsterdam. Mi mauerfall del domingo se me antoja hoy casi cómico. Casi no me puedo creer que sufriera tantísimo. Es increíble mi capacidad para ponerme en segundo plano y encerrarme en un sistema. No puedo culpar a Jessica de lo que solo es responsabilidad mía: ser honesto conmigo mismo. La santa desvergüenza, la santa coacción y la santa intransigencia adoptan un giro copernicano y deberían aplicarse en primer lugar a mí. Primero y más importante es la santa desvergüenza por mis acciones. Cualquier cosa que haga honestamente no puede provocarme vergüenza. No puedo sentirme mal por reclamar lo que considero justo y si una relación (la que sea) no me lo da, debo tener la madurez suficiente como para tomar la decisión de romperla o, al menos, de tomar lo que considero justo y aceptar las consecuencias. Y si no soy capaz de hacerlo o bien es porque me conformo con lo que me ofrecen o porque no tengo los cojones y en ambos casos la responsabilidad es únicamente mía. Así que no puedo culpar a los demás. Si pido perdón estoy invitando a los demás a sentirse perdonados. Si doy las gracias, estoy invitando a los demás a sentirse generosos en vez de justos. Ambas palabras (gracias y perdón), que son la base de la religión monoteísta, deberían ser utilizadas tan solo en situaciones extraordinarias. Y he abusado extraordinariamente de ellas. Es normal que haya desarrollado un estado interior de continua ansiedad si todo lo que me rodea es gente a la que ofendo y gente que me ayuda por misericordia. Son dos hábitos imprescindibles para equipar a alguien como perfecto esclavo. Los esclavos no pueden ser creativos, porque no hay creación sin libertad. Un esclavo es una pieza del sistema, energía al servicio de un creador de realidad. La evolución del hombre consiste en dejar de utilizar a otros hombres como fuentes de energía, maximizar el número de creadores empoderando a cuantos más mejor de los instrumentos de creación. La santa coacción jamás debe aplicarse sobre ningún ser humano que no seamos nosotros mismos. Hemos de coaccionarnos a ser auténticos, a ser honestos, a ser creativos. La santa coacción se aplica sobre nuestro yo paralizado por el miedo, no sobre los demás para hacerles trabajar en calmar nuestro miedo. Los egocéntricos narcisistas hacen lo que haga falta para que su obra se realice, pero su obra no es más que una proyección de su propio ego, una superestructura de ellos mismos que les refuerza su autoestima, que calma el profundo dolor que les supone lo absurdo de la existencia. Por último, la santa intransigencia debe aplicarse sobre las personas que tratan de utilizar nuestra energía para construir y reforzar sus egos. La santa intransigencia es la reacción que deben recibir los coaccionadores. Esos violadores de la voluntad, esos manipuladores del alma, esos mediocres asustados que necesitan un coro de aduladores bailando al son de sus absurdas peticiones deben recibir como respuesta el NO más rotundo y absoluto, la tolerancia cero, la completa intransigencia. Nuestra debilidad alimenta su locura, igual que la debilidad de las víctimas permite la realización de las fantasías del violador. A los violadores se les combate encerrándolos cuando es posible y negándoles el alimento de su ego cuando no lo es. Las violaciones se combaten persiguiendo al violador y empoderando el NO de los débiles, de las presas. Y como no quiero un mundo lleno de cárceles, me parece que lo más efectivo para acabar con los violadores es matarlos de inanición. Lo mejor para acabar con los vampiros es que nadie se deje chupar la sangre. Y sin justicia social, sin reparto de bienes, sin rentas básicas, sin acceso a alimentación y vivienda gratuitos, todos somos potenciales víctimas, porque todos tendremos la tentación de dejarnos chupar la sangre a cambio de calmar nuestro miedo a morir de hambre o de frío. Un ego desmesurado es una fuente constante de miedo e insatisfacción. Un sentido exagerado de la propia valía conduce a miedos sobredimensionados que van más alla de la propia supervivencia. Esa obsesión por trascender es la que lleva a la religión y al mundo empresarial, a la guerra. La única manera sostenible de canalizar ese miedo sin dejarse chupar la sangre es expresar artísticamente esa singularidad. Disponiendo de otros soportes más allá de los edificios y el dinero, podemos dejar nuestra aportación para la posteridad. Un internet libre y accesible, donde la información se preserve y no se destruya o censure, es la garantía para la paz. Miles de egos se centrarán en su creación virtual en vez de construir religiones o crear imperios o tomar las armas. Una sociedad creativa está demasiado ocupada como para ir a la guerra. No hay guerra sin un ejército de personas frustradas, sin un regimiento de egos rotos buscando la gloria a las órdenes de otros egos todavía más enfermos que ellos. ## Publication Information - [La vida de Mauerfall](https://paragraph.com/@mauerfall/): Publication homepage - [All Posts](https://paragraph.com/@mauerfall/): More posts from this publication - [RSS Feed](https://api.paragraph.com/blogs/rss/@mauerfall): Subscribe to updates ## Optional - [Collect as NFT](https://paragraph.com/@mauerfall/160927): Support the author by collecting this post - [View Collectors](https://paragraph.com/@mauerfall/160927/collectors): See who has collected this post