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        <title>Natán Brugueras</title>
        <link>https://paragraph.com/@nat-n-brugueras</link>
        <description>american gothic</description>
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            <title>Natán Brugueras</title>
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            <title><![CDATA[viejas precipitaciones poéticas]]></title>
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            <pubDate>Sun, 26 May 2024 00:28:58 GMT</pubDate>
            <description><![CDATA[Lea bajo su propio riesgo: el autor no se hace responsable de sus futuras confusiones. Flores caen del cielo. (10.5.20) Flores caen del cielo. Valles verdes, montañas. Cielo dulce, nubes dulces. Madrugada, mañana; mediodía, tarde; noche, y de nuevo. Flores caen del cielo; rojas, violetas, amarillas. Valles suaves, montañas altas. Tu mano en mi mano, tu brazo junto al mío. Las primeras estrellas surgen y las vemos. Flores caen del cielo. Livianas, delicadas, caen en nosotros y alrededor d...]]></description>
            <content:encoded><![CDATA[<p>Lea bajo su propio riesgo: el autor no se hace responsable de sus futuras confusiones.</p><p><strong>Flores caen del cielo.</strong></p><p><em>(10.5.20)</em></p><p>Flores caen del cielo. Valles verdes, montañas. Cielo dulce, nubes dulces. Madrugada, mañana; mediodía, tarde; noche, y de nuevo. Flores caen del cielo; rojas, violetas, amarillas. Valles suaves, montañas altas. Tu mano en mi mano, tu brazo junto al mío. Las primeras estrellas surgen y las vemos. Flores caen del cielo. Livianas, delicadas, caen en nosotros y alrededor de nosotros. Caen del cielo, del cielo más alto. Corremos y escalamos. Saltamos y nadamos, y madrugada, mañana; mediodía, tarde; noche, y de nuevo. De nuevo. Flores caen del cielo: valles blancos, montañas tempestuosas, tu mano en mi mano, tu brazo junto al mío. Valles florecidos, montañas y niños. En nosotros y alrededor de nosotros, flores caen del cielo.</p><p><strong>Divagación VI</strong></p><p><em>(2021)</em></p><p>Las nubes condensan a nuestra altura y las olas se van sin ser vistas y sobre el océano la luz. Abandono la isla, la jungla y los pumas. Oh pumas, no os veré más, pero vuestra mordida me seguirá; en los sueños, reminiscencias de miradas. Desde la cimas de macizas rocas me perseguíais, y yo decía en mi apresuramiento: <em>¡Ya quiero que sea sur y lluvia: arcoíris! Sin embargo el viento mueve las piedrecillas en las sequedades de verano.</em> Y ahora las calles. Bajo las escaleras debatiéndome las razones. El mar abierto me llama bajo la montaña a través de la memoria. Laberinto en altura y caídas. El puma baja conmigo y me alcanza; es mujer en la playa, doncella de oro. Y exclamo: <em>¡Oh mujer, tus ojos tienen una profundidad terrible, una tristeza!.</em> Nadamos mar adentro entre las olas que solo nosotros vemos, y olvidamos. Y la corriente te trae hacia mí. <em>¡Fuerte es el mar, fuerte como el amor!</em>. Bajo por las escaleras y deseo viento y espuma.</p><p>Mañana, el tiempo regirá con cetro de hierro y vara castigadora. Entre las rocas uniformes y el yeso, me pierdo aún. Vacío el momento, vacío el día, vacío el año. Demoro más de la cuenta, sin embargo, aun reacciono y pienso. Medito, y con fuerzas intento recordarme. ¡Alerta y valor! Avanzad con pie firme en camino deshecho, y no escuchad a las sirenas concupiscentes del escape.</p><p><strong>Desolación.</strong></p><p><em>(2019)</em></p><p>Me encontré en la madrugada escuchando las gotas del estío, sublimemente rodeado del bosque y de la Creación de Dios. Pero mi corazón turbado no concebía momento de paz y la noche cayó sobre mí y sobre mi mente. Me vi rodeado de olas de viento, en la tempestad, siendo llevado por la corriente hacia mar abierto, desde donde no podría volver por mi cuenta. El cielo blanco oscuro me prometía tardes de locura y noches de insomnio. El ritmo decadente que yo creía ver en la mar me impedía admirar su carácter purificador o acaso mortal que proveía a mi persona. Cansado de navegar sin descanso apoyado en el mástil de mi vela, me serví de mi puñal y me propuse visitar la desolación.</p><p><strong>Navego en los confines del tiempo</strong></p><p><em>(2020)</em></p><p>He aquí el principio del navegante, de este, un hombre nuevo, y del mar, que sufrió pero que ya no sufre. He aquí el principio del círculo de su existencia, de su existencia conjunta con el mar, ¡y suenen panderos y címbalos y arpas, que el Hombre ha dictado su sentencia, y las siete lámparas brillan en el cielo! Y los navegantes se ciernen en la bruma que se extiende y suenan las olas y puro es el aire que exhalaron. Oh mar, he aquí tu principio, que nadie ha visto y navegantes muchos y poderes increíbles e invisibles, oh mar en los confines del tiempo, aquí exhalamos la vida de la que todo nacimiento exitoso es perfumado, y niños sanos y angustias infinitas, ¡sí, aquí es tu nacimiento!, ¡sí, aquí es tu angustia!</p><p>Esta es la historia de la elección, del alumbramiento y de la muerte.</p><p>E iba yo corriendo por los campos de la niñez, y de día los corales me ocultaban del calor, y de noche las estrellas en el mar brillaban aún más guiándome, e iba yo corriendo por los campos de la niñez, de día y de noche iba yo.</p><p>Existo, oh mar infinito. Un nuevo día se levanta, el sol rodeándome: bebo la dulce luz de la paz de la brisa de los ángeles del mar. Navego, navego y me alimento de la sustancia nubosa del amor y nueva vida tengo y conozco el mar, los días y las noches, ¡anímate a pescar conmigo los peces atardecidos de los confines del tiempo!</p><p><strong>Amanecer</strong></p><p><em>(2020)</em></p><p>Al amanecer postrero canto estas palabras</p><p>(Abro los ojos y el alba me recibe en su trémulo silencio</p><p>Espectral pero hermoso, que me reconoce)</p><p>Al día futuro y alto que comienza con gozo de instrumentos</p><p>Y fiesta de niños canto estas palabras</p><p>A los cabellos solares que vivifican, a los ojos de Dios</p><p>(Que miraré directamente con estos ojos míos,</p><p>Que ahora se abren, sí, que ahora se abren como flor delicada)</p><p>A la mesa servida en el campo, al banquete de príncipes</p><p>Al resplandor del cristal más puro</p><p>A la Ciudad Celestial, sí, y a mi Señor</p><p>Canto estas palabras, estas palabras que dicen: ¡Aleluya, aleluya!</p>]]></content:encoded>
            <author>nat-n-brugueras@newsletter.paragraph.com (Natán Brugueras)</author>
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            <title><![CDATA[Una naturaleza heroica]]></title>
            <link>https://paragraph.com/@nat-n-brugueras/una-naturaleza-heroica</link>
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            <pubDate>Sat, 25 May 2024 18:14:50 GMT</pubDate>
            <description><![CDATA[Carta al director publicada en El Mercurio 12/03/2024. Señor Director: La semana pasada, la Orquesta Filarmónica de Santiago dio comienzo a la temporada 2024 del Teatro Municipal de Santiago, interpretando la Obertura de Tannhäuser, de Richard Wagner; las Cuatro Últimas Canciones, de Richard Strauss, y la Sinfonía No 3 de Ludwig van Beethoven, conocida como Heroica. Fue un concierto espléndido, sin errores, en un Teatro Municipal exultante. Para que el público presente pudiera disfrutar de ta...]]></description>
            <content:encoded><![CDATA[<p><em>Carta al director publicada en El Mercurio 12/03/2024.</em></p><p>Señor Director:<br>     La semana pasada, la Orquesta Filarmónica de Santiago dio comienzo a la temporada 2024 del Teatro Municipal de Santiago, interpretando la Obertura de Tannhäuser, de Richard Wagner; las Cuatro Últimas Canciones, de Richard Strauss, y la Sinfonía No 3 de Ludwig van Beethoven, conocida como Heroica. Fue un concierto espléndido, sin errores, en un Teatro Municipal exultante.</p><p>Para que el público presente pudiera disfrutar de tal espectáculo, cada músico de la Filarmónica tuvo que tomar, en algún momento de su vida, la decisión de dedicarse a la música clásica, definición que se puede considerar arriesgada, ya que en nuestra época este género musical ha quedado tristemente rezagado del aprecio cultural y masivo. Sin embargo, como señala Thomas Mann en su obra La Montaña Mágica, en los momentos en que la época no puede dar una respuesta sobre el sentido de la existencia, como es la que vivimos, superar las expectativas y luchar por la belleza requiere una independencia y pureza moral propia de una naturaleza heroica. Es por esta razón que no me sorprendió que tocasen la Heroica.</p><p>     La semana pasada, en el primer concierto de la temporada 2024 del Teatro Municipal, en cada músico de la Filarmónica de Santiago se hizo patente una naturaleza heroica.</p><p>Natán Brugueras, estudiante de Ingeniería civil UC.</p>]]></content:encoded>
            <author>nat-n-brugueras@newsletter.paragraph.com (Natán Brugueras)</author>
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