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El oro pesa en la bolsa, pero el hachís aligera el alma… aunque no sé cuál me hará correr más rápido esta noche.” - Judas Iscariote, posiblemente antes de la Última Cena. 😏🔥
El cannabis no es ningún rookie en la historia de la humanidad. Se codea con nosotros desde que los faraones iban en sandalias y sigue siendo la comidilla en estudios, escenarios y talleres de arte. Vamos a desmontar mitos y a ver qué dicen la ciencia, los artistas y los fumetas de la historia.
El cannabis ha estado metiendo las narices en el arte desde hace milenios. Hay pinturas de hace 5.000 años con su icónica hoja, como si fuera el primer logo underground. En el Renacimiento, tipos como David Teniers el Joven(1610-1690) ya pintaban escenas como "Monos fumando y bebiendo" (1660), porque al parecer, los primates ya sabían lo que era una buena fumada entre colegas. Luego, saltamos al siglo XX y nos encontramos con la Generación Beat, donde figuras como Jack Kerouac y Allen Ginsberg se liaban canutos más grandes que sus egos para soltar la lengua en sus textos. En los 60 y 70, la ola hippie convirtió la marihuana en la piedra filosofal de la creatividad, con músicos como Bob Marley y Jimi Hendrix, y escritores como Hunter S. Thompson, quien no necesitaba más excusas para meterse todo lo que encontraba.
Pero ojo, que esto no prueba nada. ¿Eran estos cracks creativos por el cannabis o lo fumaban porque ya eran unos genios? Es el clásico dilema del huevo y la gallina, pero con más humo y menos respuestas claras.
Aquí la cosa se pone técnica, pero tranquila tu mente nublada, que te lo resumo:
Fuente | Año | Hallazgo | Impacto en la creatividad |
---|---|---|---|
Leafly | 2019 | Más flujo sanguíneo al lóbulo frontal, puede ayudar a pensar diferente | Positivo, dosis bajas |
Harvard Business Review | 2022 | Te sientes más creativo, pero no mejoras realmente | Neutro a negativo |
PMC | 2014 | El cannabis flojito no hace nada, el cañero te apaga el cerebro | Negativo, dosis altas |
ScienceDirect | 2017 | Más apertura a la experiencia, pero quizá ya eras así antes de fumar | Neutro, correlacional |
O sea, en resumen: si te pasas, tu creatividad se va a dar una siesta larga. Con dosis bajas puede ser un aliado, pero con dosis altas lo único que harás es contemplar tu pantalla en blanco convencido de que has escrito un manifiesto revolucionario, cuando en realidad solo pusiste “hola” en 72 puntos de tamaño de fuente.
Las historias de los artistas molan más que los papers científicos. Bob Marley dijo que “cuando fumas hierba, te revela quién eres”. Claro, si fumas mucho, lo que te revela es que te quedaste mirando la pared por tres horas. Steve Jobs, el genio de Apple, aseguraba que lo relajaba y lo hacía más creativo. Louis Armstrong lo veía como su “asistente, un amigo” (seguramente, más fiable que muchos managers de la industria).
Pero no todo es paz y amor. David Crosby, de Crosby, Stills, Nash & Young, confesó que pensó que le ayudaba, pero en realidad lo estaba jodiendo. Hunter S. Thompson, el padre del periodismo gonzo, lo mezclaba con todo lo que encontraba, y sorprendentemente sobrevivió para contarlo...
1. The Beatles – En los 60, pasaron de cantar sobre querer cogerte la mano (I Want to Hold Your Hand) a componer viajes sónicos como Lucy in the Sky with Diamonds. Paul McCartney dijo que el cannabis les abrió la mente. No sabemos si también la despensa, pero el cambio en sus letras es evidente.
2. Carl Sagan – Astrónomo, divulgador y fumeta undercover. Bajo el seudónimo “Mr. X”, escribió sobre cómo el cannabis le ayudaba a conectar ideas cósmicas. No sabemos si vio marcianos, pero seguro que alguna galaxia la exploró en la mente antes de ponerla en un libro.
3. Jean-Michel Basquiat – Si el arte callejero tuviera un rey, sería él. Sus lienzos eran explosiones de color, caos y mensajes crípticos, y muchas de sus noches creativas iban acompañadas de sustancias, cannabis incluido. Era el Dalí del asfalto, pero con spray y mucho más desenfreno.
4. Willie Nelson – El countryman más relajado del planeta. No solo ha escrito himnos que suenan con una birra en la mano, sino que también tiene su propia marca de marihuana. Para él, la creatividad y la hierba van de la mano, como el tequila y el limón.
5. Bob Dylan – Se pasó los 60 escribiendo letras que parecían acertijos, y la leyenda dice que en 1964 presentó a The Beatles al cannabis. Básicamente, fue el dealer espiritual de la banda, y el resultado fue una evolución musical que marcó época.
6. Jimi Hendrix – Su guitarra no lloraba, gritaba, y el tipo usaba el cannabis como un potenciador creativo. Entre acordes incendiarios y distorsiones psicodélicas, Hendrix exploró sonidos que parecían llegar de otra dimensión… o de un buen porro.
7. Bob Marley – No podía faltar el profeta del reggae. Para Marley, la marihuana no solo era inspiración musical, sino un sacramento. Creía que la creatividad y la espiritualidad venían de la mano de la ganja, y su legado musical lo demuestra.
Conclusión: para algunos, la hierba es una musa; para otros, un espejismo que los dejó atrapados en una espiral de procrastinación con Doritos en la mano.
Ahora metemos el TDAH en el ajo. Para algunos con déficit de atención, el cannabis es ese colega que los ayuda a frenar el frenesí mental. Hay fumetas con TDAH que juran que un porrito les baja las revoluciones y les pone en "modo foco" mejor que un café doble. Un estudio del King College de Londres probó el Sativex (un spray de cannabis medicinal) en adultos con TDAH y, ¡bam!, en cuatro semanas estaban menos hiperactivos y más atentos.
Los que lo usan dicen que les calma el ruido mental, como si el cannabis les diera un mando a distancia para apagar el caos. Algunos incluso lo ven como un superpoder: de ser un puzle desarmado a hilar pensamientos como cracks.Eso sí, si te pasas, en vez de foco, te quedarás admirando las texturas de tu alfombra durante horas.
El cannabis es un arma de doble filo. Puede abrir puertas creativas o hacerte perder las llaves de tu casa. Para algunos con TDAH, puede ser un aliado, pero para otros, una excusa para no hacer nada. Si crees que te ayuda, genial, pero si solo te quedas viendo el techo pensando que encontraste la solución al universo, quizá es hora de bajar la dosis.
📌 Si piensas usarlo para la creatividad, ten en cuenta:
Dosis bajas pueden ayudar.
Dosis altas pueden convertirte en el rey de la procrastinación.
🔎 La percepción y la realidad no siempre coinciden.
🚀 La creatividad real viene del trabajo, no solo del humo.
Al final del día, la creatividad es tuya, con o sin porros. Solo que con porros, igual tardas el doble en acabar lo que empezaste.
Borja Moskv