Parashot 23 de marzo 2024

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Eclesiástico 6-7, Apocalipsis 20-21 y Tehilim 45

Eclesiástico 6

  1. Porque el mal nombre hereda confusión y oprobio; así el pecador de lengua doble.

  2. No te engrías en el capricho de tu alma, para que no sea desgarrada tu alma (como un toro)

  3. y tus hojas devores, y destruyas tus frutos, y te dejes a ti mismo como un tronco seco.

  4. El mal deseo pierde al que lo adquiere, hace de él irrisión del enemigo.

  5. La boca amable multiplica sus amigos, la lengua que habla bien multiplica las afabilidades.

  6. Sean muchos los que estén en paz contigo, mas para consejero, uno entre mil.

  7. Si te echas un amigo, échatelo probado, y no tengas prisa en confiarte a él.

  8. Porque hay amigo que lo es de ocasión, y no persevera en el día de tu angustia.

  9. Hay amigo que se vuelve enemigo, y descubrirá la disputa que te ocasiona oprobio.

  10. Hay amigo que comparte tu mesa, y no persevera en el día de tu angustia.

  11. Cuando te vaya bien, será como otro tú, y con tus servidores hablará francamente;

  12. mas si estás humillado, estará contra ti, y se hurtará de tu presencia.

  13. De tus enemigos apártate, y de tus amigos no te fíes.

  14. El amigo fiel es seguro refugio, el que le encuentra, ha encontrado un tesoro.

  15. El amigo fiel no tiene precio, no hay peso que mida su valor.

  16. El amigo fiel es remedio de vida, los que temen al Adon le encontrarán.

  17. El que teme al Adon endereza su amistad, pues como él es, será su compañero.

  18. Hijo, desde tu juventud haz acopio de doctrina, y hasta encanecer encontrarás sabiduría.

  19. Como el labrador y el sembrador, trabájala, y cuenta con sus mejores frutos, que un poco te fatigarás en su cultivo, y bien pronto comerás de sus productos.

  20. Muy dura es para los ignorantes, no aguanta en ella el mentecato.

  21. Como piedra de toque pesa sobre él, no tardará en sacudírsela .

  22. Pues la sabiduría hace honor a su nombre, no se hace patente a muchos.

  23. Escucha, hijo, acoje mi criterio, y mi consejo no rechaces.

  24. Mete tus pies en sus anillas, y en su collar tu cuello.

  25. Encorva tu espalda y cárgala, no te rebeles contra sus cadenas.

  26. Con toda tu alma acércate de ella, y con toda tu fuerza guarda sus caminos.

  27. Rastréala, búscala, y se te dará a conocer, cuando la hayas asido, no la sueltes.

  28. Porque al fin hallarás en ella el descanso, y ella se te trocará en contento.

  29. Te serán sus anillas protección poderosa, y sus collares ornamento glorioso.

  30. Pues adorno de oro es su yugo, y sus cadenas cordones de jacinto.

  31. Como vestidura de gloria te la vestirás, te la ceñirás cual corona de júbilo.

  32. Si quieres, hijo, serás adoctrinado, si te aplicas bien, entenderás de todo.

  33. Si te gusta escuchar, aprenderás, si inclinas tu oído, serás sabio.

  34. Acude a la reunión de los ancianos; ¿que hay un sabio?, júntate a él.

  35. Anhela escuchar todo discurso que venga de Elohim, que no se te escapen los proverbios agudos.

  36. Si ves un hombre prudente, madruga a seguirle, que gaste tu pie el umbral de su puerta.

  37. Medita en los preceptos del Adon, aplícate sin cesar a sus mandamientos. El mismo afirmará tu corazón, y se te dará la sabiduría que deseas.

Eclesiástico 7

  1. No hagas mal, y el mal no te dominará,

  2. sepárate del injusto, y él se alejará de ti.

  3. No siempres, hijo, en surcos de injusticia, no sea que coseches siete veces más.

  4. No pidas al Adon la preeminencia, ni al rey silla de gloria.

  5. No te hagas el justo delante del Adon, ante el rey no te las des de sabio.

  6. No te empeñes en llegar a ser juez, no sea que no puedas extirpar la injusticia, o te dejes influir del poderoso, y pongas un tropiezo en tu entereza.

  7. No peques contra la asamblea de la ciudad, ni te rebajes a ti mismo ante el pueblo.

  8. En el pecado no te enredes dos veces, pues ni una sola quedarás impune.

  9. No digas: «Pondrá él sus ojos en la abundancia de mis dones, cuando se los presente al Elohim Altísimo, los aceptará.»

  10. No seas en tu plegaria pusilánime, y hacer limosna no descuides.

  11. No te burles del hombre que vive en aflicción, porque el que humilla, también exalta.

  12. No trames mentira contra tu hermano ni hagas otro tanto con tu amigo.

  13. Propónte no decir mentira alguna, que persistir en ello no lleva a nada bueno.

  14. No seas hablador en la reunión de los ancianos, en tu plegaria no repitas palabras.

  15. No rehúyas el trabajo penoso, ni la labor del campo que creó el Altísimo.

  16. No te incluyas en el grupo de los pecadores, recuerda que la Cólera no se hará esperar.

  17. Humilla hondamente tu alma, que el castigo del impío es fuego y gusanos.

  18. No cambies un amigo por dinero, ni un hermano de veras por el oro de Ofir.

  19. No faltes a la mujer sabia y buena, que su gracia vale más que el oro.

  20. No maltrates al criado que trabaja fielmente, ni al jornalero que pone su empeño.

  21. Al criado prudente ame tu alma, y no le prives de la libertad.

  22. ¿Tienes rebaños? Pásales revista; y si te dan ganancia, consérvalos.

  23. ¿Tienes hijos? Adoctrínalos, doblega su cerviz desde su juventud.

  24. ¿Tienes hijas? Cuídate de ellas, y no pongas ante ellas cara muy risueña.

  25. Casa a tu hija y habrás hecho una gran cosa, pero dásela a un hombre prudente.

  26. ¿Tienes una mujer que te gusta? No la despidas, pero si la aborreces, no te confíes a ella.

  27. Con todo tu corazón honra a tu padre, y no olvides los dolores de tu madre.

  28. Recuerda que por ellos has nacido, ¿cómo les pagarás lo que contigo han hecho?

  29. Con toda tu alma reverencia al Adon, y venera a sus sacerdotes.

  30. Con todas tus fuerzas ama al que te hizo, y a sus ministros no abandones.

  31. Teme al Adon y honra el sacerdote, dale su porción como te está prescrito: primicias, sacrificios de reparación, pierna de las ofrendas, oblación de santidad y primicias de las cosas sagradas.

  32. También al pobre tiéndele tu mano, para que tu bendición sea perfecta.

  33. La gracia de tu dádiva llegue a todo viviente, ni siquiera a los muertos les rehúses tu gracia.

  34. No te rezagues ante los que lloran, y con los afligidos muéstrate afligido.

  35. No descuides visitar al enfermo, que por obras de éstas ganarás amor.

  36. En todas tus acciones ten presente tu fin, y jamás cometerás pecado.

Apocalipsis 20

  1. Luego vi a un Angel que bajaba del cielo y tenía en su mano la llave del Abismo y una gran cadena.

  2. Dominó al Dragon, la Serpiente antigua - que es el Diablo y Satanás - y lo encadenó por mil años.

  3. Lo arrojó al Abismo, lo encerró y puso encima los sellos, para que no seduzca más a las naciones hasta que se cumplan los mil años. Después tiene que ser soltado por poco tiempo.

  4. Luego vi unos tronos, y se sentaron en ellos, y se les dio el poder de juzgar; vi también las almas de los que fueron decapitados por el testimonio de Yeshua y la Palabra de Elohim, y a todos los que no adoraron a la Bestia ni a su imagen, y no aceptaron la marca en su frente o en su mano; revivieron y reinaron con Yeshua mil años.

  5. Los demás muertos no revivieron hasta que se acabaron los mil años. Es la primera resurrección.

  6. Dichoso y santo el que participa en la primera resurrección; la segunda muerte no tiene poder sobre éstos, sino que serán Sacerdotes de Elohim y de Yeshua y reinarán con él mil años.

  7. Cuando se terminen los mil años, será Satanás soltado de su prisión

  8. y saldrá a seducir a las naciones de los cuatro extremos de la tierra, a Gog y a Magog, y a reunirlos para la guerra, numerosos como la arena del mar.

  9. Subieron por toda la anchura de la tierra y cercaron el campamento de los santos y de la Ciudad amada. Pero bajó fuego del cielo y los devoró.

  10. Y el Diablo, su seductor, fue arrojado al lago de fuego y azufre, donde están también la Bestia y el falso profeta, y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.

  11. Luego vi un gran trono blanco, y al que estaba sentado sobre él. El cielo y la tierra huyeron de su presencia sin dejar rastro.

  12. Y vi a los muertos, grandes y pequeños, de pie delante del trono; fueron abiertos unos libros, y luego se abrió otro libro, que es el de la vida; y los muertos fueron juzgados según lo escrito en los libros, conforme a sus obras.

  13. Y el mar devolvió los muertos que guardaba, la Muerte y el Hades devolvieron los muertos que guardaban, y cada uno fue juzgado según sus obras.

  14. La Muerte y el Hades fueron arrojados al lago de fuego - este lago de fuego es la muerte segunda -

  15. y el que no se halló inscrito en el libro de la vida fue arrojado al lago de fuego.

Apocalipsis 21

  1. Luego vi un cielo nuevo y una tierra nueva - porque el primer cielo y la primera tierra desaparecieron, y el mar no existe ya.

  2. Y vi la Ciudad Santa, la nueva Jerusalén, que bajaba del cielo, de junto a Elohim, engalanada como una novia ataviada para su esposo.

  3. Y oí una fuerte voz que decía desde el trono: «Esta es la morada de Elohim con los hombres. Pondrá su morada entre ellos y ellos serán su pueblo y él Elohim- con - ellos, será su Elohim

  4. Y enjugará toda lágrima de sus ojos, y no habrá ya muerte ni habrá llanto, ni gritos ni fatigas, porque el mundo viejo ha pasado.»

  5. Entonces dijo el que está sentado en el trono: «Mira que hago un mundo nuevo.» Y añadió: «Escribe: Estas son palabras ciertas y verdaderas.»

  6. Me dijo también: «Hecho está: yo soy el Alfa y la Omega, el Principio y el Fin; al que tenga sed, yo le daré del manantial del agua de la vida gratis.

  7. Esta será la herencia del vencedor: yo seré Elohim para él, y él será hijo para mi.

  8. Pero los cobardes, los incrédulos, los abominables, los asesinos, los impuros, los hechiceros, los idólatras y todos los embusteros tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre: que es la muerte segunda.

  9. Entonces vino uno de los siete Angeles que tenían las siete copas llenas de las siete últimas plagas, y me habló diciendo: «Ven, que te voy a enseñar a la Novia, a la Esposa del Cordero.»

  10. Me trasladó en espíritu a un monte grande y alto y me mostró la Ciudad Santa de Jerusalén, que bajaba del cielo, de junto a Elohim,

  11. y tenía la gloria de Elohim. Su resplandor era como el de una piedra muy preciosa, como jaspe cristalino.

  12. Tenía una muralla grande y alta con doce puertas; y sobre las puertas, doce Angeles y nombres grabados, que son los de las doce tribus de los hijos de Israel;

  13. al oriente tres puertas; al norte tres puertas; al mediodía tres puertas; al occidente tres puertas.

  14. La muralla de la ciudad se asienta sobre doce piedras, que llevan los nombres de los doce Apóstoles del Cordero.

  15. El que hablaba conmigo tenía una caña de medir, de oro, para medir la ciudad, sus puertas y su muralla.

  16. La ciudad es un cuadrado: su largura es igual a su anchura. Midió la ciudad con la caña, y tenía 12.000 estadios. Su largura, anchura y altura son iguales.

  17. Midió luego su muralla, y tenía 144 codos - con medida humana, que era la del Angel -.

  18. El material de esta muralla es jaspe y la ciudad es de oro puro semejante al vidrio puro.

  19. Los asientos de la muralla de la ciudad están adornados de toda clase de piedras preciosas: el primer asiento es de jaspe, el segundo de zafiro, el tercero de calcedonia, el cuarto de esmeralda,

  20. el quinto de sardónica, el sexto de cornalina, el séptimo de crisólito, el octavo de berilo, el noveno de topacio, el décimo de crisoprasa, el undécimo de jacinto, el duodécimo de amatista.

  21. Y las doce puertas son doce perlas, cada una de las puertas hecha de una sola perla; y la plaza de la ciudad es de oro puro, trasparente como el cristal.

  22. Pero no vi Santuario alguno en ella; porque el Adon, el Elohim Todopoderoso, y el Cordero, es su Santuario.

  23. La ciudad no necesita ni de sol ni de luna que la alumbren, porque la ilumina la gloria de Elohim, y su lámpara es el Cordero.

  24. Las naciones caminarán a su luz, y los reyes de la tierra irán a llevarle su esplendor.

  25. Sus puertas no se cerrarán con el día - porque allí no habrá noche -

  26. y traerán a ella el esplendor y los tesoros de las naciones.

  27. Nada profano entrará en ella, ni los que cometen abominación y mentira, sino solamente los inscritos en el libro de la vida del Cordero.

Tehilim 45

  1. Del maestro de coro. Según la melodía: «Lirios...» De los hijos de Coré. Poema. Canto de amor.

  2. Bulle mi corazón de palabras graciosas; voy a recitar mi poema para un rey: es mi lengua la pluma de un escriba veloz.

  3. Eres hermoso, el más hermoso de los hijos de Adán, la gracia está derramada en tus labios. Por eso Elohim te bendijo para siempre.

  4. Ciñe tu espada a tu costado, oh bravo, en tu gloria y tu esplendor

  5. marcha, cabalga, por la causa de la verdad, de la piedad, de la justicia. ¡Tensa la cuerda en el arco, que hace terrible tu derecha!

  6. Agudas son tus flechas, bajo tus pies están los pueblos, desmaya el corazón de los enemigos del rey.

  7. Tu trono es de Elohim para siempre jamás; un cetro de equidad, el cetro de tu reino;

  8. tú amas la justicia y odias la impiedad. Por eso Elohim, tu Elohim, te ha ungido con óleo de alegría más que a tus compañeros;

  9. mirra y áloe y casia son todos tus vestidos. Desde palacios de marfil laúdes te recrean.

  10. Hijas de reyes hay entre tus preferidas; a tu diestra una reina, con el oro de Ofir.

  11. Escucha, hija, mira y pon atento oído, olvida tu pueblo y la casa de tu padre,

  12. y el rey se prendará de tu belleza. El es tu Adon, ¡póstrate ante él!

  13. La hija de Tiro con presentes, y los más ricos pueblos recrearán tu semblante.

  14. Toda espléndida, la hija del rey, va adentro, con vestidos en oro recamados;

  15. con sus brocados el llevada ante el rey. Vírgenes tras ella, compañeras suyas, donde él son introducidas;

  16. entre alborozo y regocijo avanzan, al entrar en el palacio del rey.

  17. En lugar de tus padres, tendrás hijos; príncipes los harás sobre toda la tierra.

  18. ¡Logre yo hacer tu nombre memorable por todas las generaciones, y los pueblos te alaben por los siglos de los siglos!