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Las pantallas cada vez tienen más colores, el mundo cada vez tiene menos. Lo escuché en un pódcast llamado Carne Cruda (recomendado). Sin embargo, sigo siendo optimista. A pesar de las guerras, los conflictos, los genocidios, conservo la esperanza en lo utópico. Soy consciente de que también están ocurriendo otro tipo de historias, de que al mismo tiempo hay gestos de amor más grandes que las bombas y los egos de quienes las tiran. El eco de las explosiones suena mucho más duro que la apertura de las flores por la mañana.
La construcción de un edificio al principio puede ser algo molesta, el resonar de la maquinaria, etc. Pero después de unos días pasa desapercibida, mientras su destrucción es mucho más visible y sonora. Así mismo pasa en este momento, la prensa, en su propia competencia desaforada por el “clickbait”. Lastimosamente, nos atrae más lo escandaloso, lo negativo, la tensión. Por eso son el tipo de noticias que acaparan las portadas.
Fuera de las pantallas, lejos del bullicio y los micrófonos, somos muchxs quienes perseguimos el sueño de un mundo más equilibrado, quienes trabajamos en colaboración para hacer pequeños cambios en el círculo cercano, como granos de arena que van colmando poco a poco un espacio mucho más grande que el destruido por los misiles, un espacio donde cabemos todxs.
Por eso es importante el concepto nounish dentro y fuera de la Web3. La posibilidad de transformarlo todo usando tecnología, finanzas y organización descentralizada es muy tentadora para quienes perseguimos la utopía.
El futuro es ya, tal vez no haya carros voladores (si hay, pero no son comerciales), pero muchas de las cosas que imaginaba la ciencia ficción de los años 60 ya son una realidad, otras ni siquiera las sospechábamos. El futuro está sucediendo más rápido de lo que podemos asimilar y en esa carrera, cometemos muchos errores que terminan replicando los que ya cometimos en el pasado. Ser optimista no debe nublar nuestra consciencia de este tipo de detalles. La Web3 debe ser abierta, disponible para todxs y segura, en términos de comunidad, de privacidad y de operaciones y movimientos. La IA debe regularse, no debemos dejar que las grandes corporaciones usen nuestra data indiscriminadamente para alimentarla; ni que usen sus capacidades para manipular nuestras decisiones electorales, comerciales ni personales. Unir la IA con Blockchain puede generar una forma de interacción descentralizada que garantice la anonimidad de nuestros datos y compartir solo lo que autoricemos o lo estrictamente necesario para su funcionamiento.
Para ser nounish, es decir, para conservar el deseo de que la tecnología sea abierta, accesible y ayude a las comunidades, debemos ser conscientes de cada detalle, de los sucesos históricos que hemos atravesado como humanidad y de los logros que se han conseguido en este último siglo, así como los errores que siguen pasando.
El futuro es nounish porque como humanos tendemos a la solidaridad, aunque haya algunos individuos que tomen el camino contrario. La forma de sociedad donde nos apoyamos mutuamente es la única que tiene posibilidad de éxito a largo plazo.
El tiempo es un concepto misterioso y tiene muchas interpretaciones, personalmente me gusta la interpretación hindú: El universo es cíclico y, por lo tanto, nuestra vida lo es. En este momento estamos atravesando por un periodo en el que el mundo está extremadamente polarizado y así ha empezado a reflejarse en el ecosistema cripto.
Por un lado, Vitalik ha publicado algunos tweets controversiales haciendo broma o apología (no se sabe) a cierta posición política. Por otro, La Fundación Solana publicó un vídeo muy desafortunado promoviendo anti-derechos y discriminación hacia la comunidad neurodivergente y la comunidad LGTBIQ+. Se retractó 6 horas después y borró el vídeo al ver la reacción negativa de lxs usuarixs. Muchos en el mundo cripto se plantean dicotomías entre Ethereum con sus problemas de demasiada descentralización y demora en toma de decisiones o Solana poniéndose a favor del poder del momento.
Sin embargo, Ethereum está cambiando un poco su estructura para dar paso a algo de liderazgo que permita avanzar mejor y Solana se autorregula con el backlash de sus propios usuarios, ambos ecosistemas entendiendo mejor las necesidades de quienes creen en ellos.
Es importante mantener cripto fuera de la polarización política, debe seguir siendo una herramienta nounish para mejorar la forma como interactuamos con el dinero, la propiedad, los contratos y todo lo que cripto tiene para ofrecer y está a punto de revolucionar en el mundo.
Desde ese correo en 2008 de alguien llamado Satoshi, toda esta revolución criptográfica no sería posible sin las pequeñas acciones de cada vez más y más personas. Hoy que somos millones quienes creemos que es posible cambiarlo todo por medio de esta tecnología, puedes tener la absoluta seguridad de que la Web3 no sería lo mismo sin ti: t iru visión y tus experiencias de vida enriquecen las conexiones que se generan virtual y físicamente, pero sobre todo onchain, alrededor del mundo.
La Web3 es de código abierto y es descentralizada, atrás han quedado las decisiones unilaterales de ejecutivos de corbata, la Web3 permite que todxs participemos de la magia de la innovación y la búsqueda por mejorar nuestras condiciones de vida.
¡Qué toda la Web3 escuche el bullicio que generamos! Que se sienta nuestra vibra latina. Recordemos a todxs los degens, criptobros, Web3 fans, entusiastas tecnológicos, el sentido nounish de la innovación, o cómo dicen los Monty Python en La vida de Brian: The bright side of life.
Saeta