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Mujer Mundial

De alguien con mucha experiencia, más experiencia que la mía, escuchaba atenta, pues relataba anécdotas de vida, en la que particularmente llamó mi atención que durante una plática con sus hijos, hoy adultos ella les preguntó, ¿si consideraban que había sido buena madre?

A mi se me paralizó la respiración, pues es para mi complejo de imaginar, como te cuestionas esto y además se lo manifiestas a tu entorno, demostrando que más que todos los roles que has desempeñado eres humana y todo lo que representa eso, es decir, la capacidad de reconocer que te equivocaste en algún punto.

Sigo escuchando, y nos comenta con lágrimas en los ojos lo respondido por ellos, ya que había ocupado gran parte de su vida a su carrera profesional, viajes al exterior representando a la empresa, estudios y crecimiento profesional, largas jornadas de trabajo en un momento donde como mujer y en el cargo que ocupaba en una reconocida empresa del área tecnológica, ella representaba la desproporcionada minoría dentro del campo laboral que le apasionaba, y que había elegido para romper estas brechas en aquellos años 90’s, y por ello se había perdido momentos importantes en su etapa de crecimiento, infancia y desarrollo, lo cual ninguna madre quisiera perderse.

Nos transmite con emoción la respuesta de sus hijos, los cuales le contestan -¡no has sido una buena madre!, pero eres un gran ejemplo como persona, y solo por eso nos comprometimos a darte motivos para que estés orgullosa de nosotros, gracias por tanto mamá-.

Me hago esta pregunta, y te la hago a ti, ¿Qué es más importante, ser buena persona o ser buena madre?

Yo decido ambas, este caso particular no hace referencia a una estadística o algo parecido, es subjetivo totalmente, el resultado también lo es.

Pero nada puede decirme que tengo que escoger algo sobre otro, la diferencia estará en cómo te las ingenias para avanzar.

La respuesta parece sencilla, pero en la práctica no lo es tanto. Es aquí que podemos tomarnos un momento y decirnos, esto es lo que quiero para mi, para mi futuro, cuanta posibilidad hay de que esto sea para mi beneficio, tengo toda la información para tomar una decisión ahora, cómo construyó a partir de hoy mi futuro, qué herramientas me faltan para construirlo.

Como si fuera poco, el aprendizaje en este 2019-2022, nos deja más atentos a las redes sociales, espacios para aprender, herramientas y técnicas que pueden haber sido creadas en ese "lapso de tiempo" o ciclo, como me gusta llamarle. Puedes unirte a ellas siendo públicas y con contenido de calidad muchas de ellas (no todas), y estar conectados alrededor del mundo sin restricciones por la distancia.

Ese impulso para conocer más, es el que nos damos, más seguido de lo que parece. Esa es la real motivación para continuar planificando y aprender cada día algo nuevo, no hay verdad absoluta, o por lo menos no se quien tiene la bola de cristal.

Pide ayuda cuando la necesites, pero recuerda que la gente ama corregir más que ayudar, no dejes que esto afecte tu objetivo, pues de cada detalle podemos aprender.

Date la oportunidad hoy de aprender eso que tanto te gusta, eso que dejaste de lado por lo que llamamos “prioridades”. Prioriza[te]. Formemos parte de las estadísticas de resiliencia, no por el más grande reconocimiento, que es importante también, sino por esta capacidad de apoyar y ayudar a otros, mientras aprendemos y nos descubrimos como persona, mujeres ayudando a mujeres. Desarrolla habilidades, llévalas a la práctica, crece. Construye en ti ese ejemplo que quieres para ti misma.

Puedes formar parte de una de ellas, en este caso se trata de GuapasWeb3, dónde estamos comenzando a construir espacios para mujeres con una visión compartida al aprender de tecnología y descentralización entre mujeres. Te invito a ser una de estas Guapas.**