Imagina si una idea pudiera cambiar el mundo y rediseñarlo fundamentalmente. Imagina si esta idea fuera tan contagiosa que se propagara como un meme viral, pasando rápidamente de una persona a otra, incrustándose en el tejido mismo de nuestra cultura. Este no es cualquier meme; esto es Finanzas Regenerativas, o ReFi, un concepto que puede redefinir nuestros sistemas financieros y revertir el impacto negativo que hemos causado en nuestro planeta.
El término “meme”, acuñado por Richard Dawkins en su libro “The Selfish Gene”, describe una idea o tendencia que se propaga dentro de una cultura. Nacido de la antigua raíz griega, “mimeme” representa una “cosa imitada” o una unidad de transmisión cultural o imitación. Y al igual que los memes de Internet más entretenidos o que invitan a la reflexión en el ecosistema web3, ReFi ha surgido como un meme viral, expresando una necesidad sistémica urgente. Significa un despertar colectivo, un deseo humano innato de una relación más holística y equilibrada con nuestro mundo y sus valiosos recursos.
Por lo tanto, ReFi es un movimiento cultural que adopta la protopía y busca la creación de ecosistemas regenerativos holísticos y más saludables. Este es el por qué:
Protopía, como lo menciona Kevin Kelly en su libro “The Inevitable”, lo describe como un viaje continuo del devenir. Encarna la idea de que hoy es marginalmente mejor que ayer, subrayando el concepto de progreso sutil pero consistente. Con base en este entendimiento, reconocemos las fallas del sistema actual y la necesidad de cambios progresivos y sistemáticos para reparar nuestros lazos rotos con el mundo.
Más saludable porque, como especie, buscamos mejorar nuestra relación con la naturaleza desde la perspectiva de nuestra experiencia humana. El sistema actual no satisface nuestras necesidades de restauración, lo que nos empuja a innovar y crear modelos más sostenibles y regenerativos.
Holístico porque reconocemos que estamos lidiando con problemas complejos con muchas capas de abstracción; por lo tanto, dichas soluciones de propuesta incremental están siendo encaminadas desde un enfoque multidisciplinario. Para mencionar uno de los muchos lentes, lee sobre Moloch, el Dios de las fallas de coordinación.
Regenerativo se refiere a modelos sostenibles que proporcionan externalidades positivas al ecosistema donde reside.
Ecosistema, como construcción social que encapsula una percepción cultural (cuadrante subjetivo colectivo en el próximo gráfico) del ser. Como dijo Aristóteles, “El todo es mayor que la suma de sus partes”.
Necesitamos un marco mental integral para comprender completamente la complejidad y el significado de este concepto. Aquí es donde entra en juego la teoría integral de Ken Wilber.
Su teoría proporciona una hoja de ruta para comprender fenómenos complejos observándolos desde múltiples dimensiones. Divide nuestro mundo en cuatro cuadrantes: subjetivo individual (pensamientos), objetivo individual (comportamiento), subjetivo colectivo (cultura) y objetivo colectivo (sistemas). Cada cuadrante ofrece una lente única para examinar una idea o fenómeno, contribuyendo a una comprensión más completa y matizada.

Para comprender mejor el impacto de ReFi, usemos este marco integral para comparar un proyecto Degen de DeFi (Finanzas Descentralizadas) y un proyecto ReFi. Para mayor contexto, Degen es la abreviatura de “degenerado” y, a menudo, se refiere a una persona o proyecto involucrado en la compraventa especulativa de criptoactivos de alto riesgo con el objetivo de maximizar sus ganancias a corto plazo.
Imagina un proyecto DeFi Degen que, desde el principio, ha impulsado sus esfuerzos de marketing, creación de interfaces fáciles de usar y una narración gamificada para crear una cultura de exageración en torno al proyecto. Desde una perspectiva de comportamiento (cuadrante individual objetivo), esto podría verse de manera positiva porque si las personas perciben un comportamiento positivo con beneficios potenciales, tenderán a seguirlo. En esencia, una percepción de valor y altos incentivos a corto plazo debido a los altos rendimientos porcentuales anuales (APY) podría desencadenar en las personas interesadas en participar en el sistema un “punto de Schelling”, un punto focal que las personas usan en ausencia de comunicación, lo que lleva a un potencial beneficio económico a corto plazo para sus participantes, terminando en un argumentable impacto positivo en sus pensamientos (cuadrante individual subjetivo).
Sin embargo, el panorama cambia si movemos nuestro enfoque a la cultura (cuadrante colectivo subjetivo). Aquí, el riesgo de un “rug pull” o la liquidación de un proveedor de liquidez (LP) cobra gran importancia y podría generar una cultura de codicia y ganancias a corto plazo, convirtiéndose en un colapso del sistema (cuadrante colectivo objetivo) cuando tal codicia ya no sea irracionalmente racional. Acá, el impacto ya no es uniformemente positivo en los cuadrantes, lo que expone las limitaciones del proyecto. Para aliviar esto temporalmente, algunos proyectos adoptan diferentes estrategias. Una podría ser implementar en su modelo componentes de impacto social, pero esto debería diferenciarse de ReFi. Por ejemplo, si bien es socialmente impactante y elogiable, simplemente donar una parte de los costos de transacción a una buena causa o proyecto ReFi o estar asociado con una cadena de bloques alineada con ReFi no captura completamente el espíritu y el modelo del proyecto.

Por el contrario, un proyecto ReFi soporta un equilibrio integral, con el objetivo de crear un impacto positivo o, como mínimo, neutral en todos los cuadrantes. Está estructurado para incentivar a las personas a crear valor de manera que directa o indirectamente beneficie el bienestar, la sostenibilidad y la regeneración colectivos.

En conclusión, ReFi trasciende su estado de meme para convertirse en fundamental en la restauración y creación de un equilibrio de convivencia entre las actividades humanas y el mundo natural. Es una forma de actuar para dar forma a un futuro más saludable y regenerativo.
¿Adoptarás este movimiento cultural?

