DOMINGO

Donde moran las esperanzas
Donde moran las esperanzas

El muro a contra la luz, las enormes ventanas dejaban entrar el más invasivo arrebatamiento, serían 100 personas solo en la hilera que rodeaba los puestos, debíamos bordearlos con cuidado de los golpes... y de pronto, entre todo el barullo...esos ruidos, bajos, no entendía, había algo...no puede ser...no es una mascota, no es...Por Dios...es el llanto de una niña, cómo lo sé, pasó más cerca. ¿Era la señora del costal? ¿Dónde se fue?, estaba atado...la niña...¿o era el de la carretilla? No estaba amordazada, solo encerrada...el llanto era horrible...lo siento...no hay policías, no hay guardias, a nadie le importa, le comento a todos alrededor, no sé dónde seguir buscando, era una marea de gente, era un lago de muerte, aquí Señor es un infierno, aquí Señor, ríen, bromean, hieren, desuellan criaturas, a cuántos pasos te matan también como a esos animales de granja, a los mismos que te llevan de regreso a casa, los crímenes siempre estuvieron en nuestros ojos, vienen de nosotros, de aquí Señor, de aquí. Nuestros corazones arrancados, dónde encuentro a la niña, los gritos. los mismos gritos los deje de oír porque quise, ahora que busco, están en el piso de arriba, a la esquina, en el pasillo, entre los brazos que me rodean y que tanto amo.