Cuando mis hijas eran pequeñas solían jugar al aire libre todo el tiempo y, casi a diario, preparar "comiditas" con lo que cosechaban del jardín: tréboles, flores y algunas semillas. Era frecuente que me invitaran "a comer" con ellas, trayéndome sus elaborados platos: "Mirá papá, hice tallarines verdes, come" "Hoy te hice una ensalada" "Te preparé un churrasco" Como les enseñamos qué hierbas usar y cuales no, generalmente lo que ellas usaban en sus elaborados menúes yo lo ponía en mi boca y s...