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Parashot 1 de junio 2024

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Eclesiástico 26-27, Mateo 18-19 y Tehilim 55

Eclesiástico 26

  1. Feliz el marido de mujer buena, el número de sus días se duplicará.

  2. Mujer varonil da contento a su marido, que acaba en paz la suma de sus años.

  3. Mujer buena es buena herencia, asignada a los que temen al Eterno:

  4. sea rico o pobre, su corazón es feliz, en todo tiempo alegre su semblante.

  5. Tres cosas hay que teme mi corazón, y una cuarta me espanta: desunión de ciudad, motín de plebe, y falsa acusación: todo ello más penoso que la muerte;

  6. pero dolor de corazón y duelo es una mujer celosa de otra, látigo de lengua que con todos se enzarza.

  7. Yugo mal sujeto es la mujer mala, tratar de dominarla es como agarrar un escorpión.

  8. Blanco de gran ira es la mujer bebedora, no podrá ocultar su ignominia.

  9. La lujuria de la mujer se ve en la procacidad de sus ojos, en sus párpados se reconoce.

  10. Sobre hija desenvuelta refuerza la guardia, no sea que, si ve descuido, se aproveche.

  11. Guárdate de ir tras ojos descarados, no te extrañes si te llevan al mal.

  12. Cual caminante sediento abre ella la boca, y de toda agua que se topa bebe; ante toda clavija de tienda, impúdica, se sienta, y a toda flecha abre su aljaba.

  13. La gracia de la mujer recrea a su marido, y su ciencia reconforta sus huesos.

  14. Un don del Adon la mujer silenciosa, no tiene precio la bien educada.

  15. Gracia de gracias la mujer pudorosa, no hay medida para pesar a la dueña de sí misma.

  16. Sol que sale por las alturas del Adon es la belleza de la mujer buena en una casa en orden.

  17. Lámpara que brilla en sagrado candelero es la hermosura de un rostro sobre un cuerpo esbelto.

  18. Columnas de oro sobre basas de plata, las bellas pierras sobre talones firmes.

  19. Dos cosas entristecen mi corazón y la tercera me produce mal humor: el guerrero que desfallece de indigencia, los inteligentes cuando son menospreciados, y el que de la justicia al pecado reincide: el Adon le destina a la espada.

  20. Difícilmente se libra de falta el negociante, el comerciante no quedará limpio de pecado.

Eclesiástico 27

  1. Por amor a la ganancia han pecado muchos, el que trata de enriquecerse desvía la mirada.

  2. Entre dos piedras juntas se planta una estaca, y entre venta y compra se introduce el pecado.

  3. Quien no se aferra enseguida al temor del Adon, pronto verá derruida su casa.

  4. Cuando la criba se sacude, quedan los desechos; así en su reflexión se ven las vilezas del hombre.

  5. El horno prueba las vasijas de alfarero, la prueba del hombre está en su razonamiento.

  6. El fruto manifiesta el cultivo del árbol; así la palabra, el del pensamiento del corazón humano.

  7. Antes que se pronuncie no elogies a nadie, que esa es la prueba de los hombres.

  8. Si persigues la justicia, la alcanzarás, y la revestirás como túnica de gloria.

  9. Los pájaros van a posarse donde sus semejantes, la verdad vuelve a quienes la practican.

  10. El león acecha a su presa, así el pecado a los que practican la injusticia.

  11. La conversación del piadoso es siempre sabiduría, mas el insensato cambia como la luna.

  12. En medio de imbéciles aguarda tu momento, entre los que piensan demórate.

  13. La conversación de los necios es algo irritante, su risa estalla en la molicie del pecado.

  14. El hablar del jurador eriza los cabellos, ante sus disputas se tapan los oídos.

  15. Disputa de orgullosos trae efusión de sangre, sus injurias son penosas de oír.

  16. Quien revela los secretos, pierde el crédito, no encontrará jamás amigo íntimo.

  17. Ama a tu amigo y confíate a él, mas si revelas sus secretos, deja de ir tras él;

  18. porque como el que mata elimina a su víctima, así has destruido la amistad de tu compañero.

  19. Como a pájaro que soltaste de tu mano, así has perdido a tu compañero y no lo recobrarás.

  20. No vayas en su busca, porque se fue lejos, huyó como gacela de la red.

  21. Que la herida puede ser vendada, y para la injuria hay reconciliación, pero el que reveló el secreto, perdió toda esperanza.

  22. Quien guiña el ojo, anda urdiendo el mal, nadie podrá apartarle de él.

  23. Ante tus ojos pone dulce su boca, y por tus palabras muestra admiración; mas después cambia de lenguaje, y con tus palabras anda dando escándalo.

  24. Muchas cosas detesto, mas nada como a éste, y también el Adon le detesta.

  25. Quien tira una piedra al aire, sobre su propia cabeza la tira, el golpe a traición devuelve heridas.

  26. Quien cava una fosa, caerá en ella, quien tiende una red, en ella quedará preso.

  27. Quien hace el mal, lo verá caer sobre sí sin saber de dónde le viene.

  28. Escarnio y ultraje son cosa de orgulloso, mas la venganza como león le acecha.

  29. Caerán en la red los que se alegran de la caída de los piadosos, el dolor los consumirá antes de su muerte.

  30. Rencor e ira son también abominables, esa es la propiedad del pecador.

Mateo 18

  1. En aquel momento se acercaron a Yeshúa los discípulos y le dijeron: «¿Quién es, pues, el mayor en el Reino de los Cielos?»

  2. El llamó a un niño, le puso en medio de ellos

  3. y dijo: «Yo os aseguro: si no cambiáis y os hacéis como los niños, no entraréis en el Reino de los Cielos.

  4. Así pues, quien se haga pequeño como este niño, ése es el mayor en el Reino de los Cielos.

  5. «Y el que reciba a un niño como éste en mi nombre, a mí me recibe.

  6. Pero al que escandalice a uno de estos pequeños que creen en mí, más le vale que le cuelguen al cuello una de esas piedras de molino que mueven los asnos, y le hundan en lo profundo del mar.

  7. ¡Ay del mundo por los escándalos! Es forzoso, ciertamente, que vengan escándalos, pero ¡ay de aquel hombre por quien el escándalo viene!

  8. «Si, pues, tu mano o tu pie te es ocasión de pecado, córtatelo y arrójalo de ti; más te vale entrar en la Vida manco o cojo que, con las dos manos o los dos pies, ser arrojado en el fuego eterno.

  9. Y si tu ojo te es ocasión de pecado, sácatelo y arrójalo de ti; más te vale entrar en la Vida con un solo ojo que, con los dos ojos, ser arrojado a la gehenna del fuego.

  10. «Guardaos de menospreciar a uno de estos pequeños; porque yo os digo que sus ángeles, en los cielos, ven continuamente el rostro de mi Padre que está en los cielos.

  11. ¿Qué os parece? Si un hombre tiene cien ovejas y se le descarría una de ellas, ¿no dejará en los montes las noventa y nueve, para ir en busca de la descarriada?

  12. Y si llega a encontrarla, os digo de verdad que tiene más alegría por ella que por las 99 no descarriadas.

  13. De la misma manera, no es voluntad de vuestro Padre celestial que se pierda uno solo de estos pequeños.

  14. «Si tu hermano llega a pecar, vete y repréndele, a solas tú con él. Si te escucha, habrás ganado a tu hermano.

  15. Si no te escucha, toma todavía contigo uno o dos, para que todo asunto quede zanjado por la palabra de dos o tres testigos.

  16. Si les desoye a ellos, díselo a la comunidad. Y si hasta a la comunidad desoye, sea para ti como el gentil y el publicano.

  17. «Yo os aseguro: todo lo que atéis en la tierra quedará atado en el cielo, y todo lo que desatéis en la tierra quedará desatado en el cielo.

  18. «Os aseguro también que si dos de vosotros se ponen de acuerdo en la tierra para pedir algo, sea lo que fuere, lo conseguirán de mi Padre que está en los cielos.

  19. Porque donde están dos o tres reunidos en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.»

  20. Pedro se acercó entonces y le dijo: «Señor, ¿cuántas veces tengo que perdonar las ofensas que me haga mi hermano? ¿Hasta siete veces?»

  21. Dícele Yeshúa: «No te digo hasta siete veces, sino hasta setenta veces siete.»

  22. «Por eso el Reino de los Cielos es semejante a un rey que quiso ajustar cuentas con sus siervos.

  23. Al empezar a ajustarlas, le fue presentado uno que le debía 10.000 talentos.

  24. Como no tenía con qué pagar, ordenó el señor que fuese vendido él, su mujer y sus hijos y todo cuanto tenía, y que se le pagase.

  25. Entonces el siervo se echó a sus pies, y postrado le decía: "Ten paciencia conmigo, que todo te lo pagaré."

  26. Movido a compasión el señor de aquel siervo, le dejó en libertad y le perdonó la deuda.

  27. Al salir de allí aquel siervo se encontró con uno de sus compañeros, que le debía cien denarios; le agarró y, ahogándole, le decía: "Paga lo que debes."

  28. Su compañero, cayendo a sus pies, le suplicaba: "Ten paciencia conmigo, que ya te pagaré."

  29. Pero él no quiso, sino que fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase lo que debía.

  30. Al ver sus compañeros lo ocurrido, se entristecieron mucho, y fueron a contar a su señor todo lo sucedido.

  31. Su señor entonces le mandó llamar y le dijo: "Siervo malvado, yo te perdoné a ti toda aquella deuda porque me lo suplicaste.

  32. ¿No debías tú también compadecerte de tu compañero, del mismo modo que yo me compadecí de ti?"

  33. Y encolerizado su señor, le entregó a los verdugos hasta que pagase todo lo que le debía.

  34. Esto mismo hará con vosotros mi Padre celestial, si no perdonáis de corazón cada uno a vuestro hermano.»

Mateo 19

  1. Y sucedió que, cuando acabó Yeshúa estos discursos, partió de Galilea y fue a la región de Judea, al otro lado del Jordán.

  2. Le siguió mucha gente, y los curó allí.

  3. Y se le acercaron unos fariseos que, para ponerle a prueba, le dijeron: «¿Puede uno repudiar a su mujer por un motivo cualquiera?»

  4. El respondió: «¿No habéis leído que el Creador, desde el comienzo, los hizo varón y hembra,

  5. y que dijo: Por eso dejará el hombre a su padre y a su madre y se unirá a su mujer, y los dos se harán una sola carne?

  6. De manera que ya no son dos, sino una sola carne. Pues bien, lo que Elohim unió no lo separe el hombre.»

  7. Dícenle: «Pues ¿por qué Moisés prescribió dar acta de divorcio y repudiarla?»

  8. Díceles: «Moisés, teniendo en cuenta la dureza de vuestro corazón, os permitió repudiar a vuestras mujeres; pero al principio no fue así.

  9. Ahora bien, os digo que quien repudie a su mujer - no por fornicación - y se case con otra, comete adulterio.»

  10. Dícenle sus discípulos: «Si tal es la condición del hombre respecto de su mujer, no trae cuenta casarse.»

  11. Pero él les dijo: «No todos entienden este lenguaje, sino aquellos a quienes se les ha concedido.

  12. Porque hay eunucos que nacieron así del seno materno, y hay eunucos que se hicieron tales a sí mismos por el Reino de los Cielos. Quien pueda entender, que entienda.»

  13. Entonces le fueron presentados unos niños para que les impusiera las manos y orase; pero los discípulos les reñían.

  14. Mas Yeshúa les dijo: «Dejad que los niños vengan a mí, y no se lo impidáis porque de los que son como éstos es el Reino de los Cielos.»

  15. Y, después de imponerles las manos, se fue de allí.

  16. En esto se le acercó uno y le dijo: «Maestro, ¿qué he de hacer de bueno para conseguir vida eterna?»

  17. El le dijo: «¿Por qué me preguntas acerca de lo bueno? Uno solo es el Bueno. Mas si quieres entrar en la vida, guarda los mandamientos.»

  18. «¿Cuáles?» - le dice él. Y Yeshúa dijo: «No matarás, no cometerás adulterio, no robarás, no levantarás falso testimonio,

  19. honra a tu padre y a tu madre, y amarás a tu prójimo como a ti mismo.»

  20. Dícele el joven: «Todo eso lo he guardado; ¿qué más me falta?»

  21. Yeshúa le dijo: «Si quieres ser perfecto, anda, vende lo que tienes y dáselo a los pobres, y tendrás un tesoro en los cielos; luego ven, y sígueme.»

  22. Al oír estas palabras, el joven se marchó entristecido, porque tenía muchos bienes.

  23. Entonces Yeshúa dijo a sus discípulos: «Yo os aseguro que un rico difícilmente entrará en el Reino de los Cielos.

  24. Os lo repito, es más fácil que un camello entre por el ojo de una aguja, que el que un rico entre en el Reino de los Cielos.»

  25. Al oír esto, los discípulos, llenos de asombro, decían: «Entonces, ¿quién se podrá salvar?»

  26. Yeshúa, mirándolos fijamente, dijo: «Para los hombres eso es imposible, mas para Elohim todo es posible.»

  27. Entonces Pedro, tomando la palabra, le dijo: «Ya lo ves, nosotros lo hemos dejado todo y te hemos seguido; ¿qué recibiremos, pues?»

  28. Yeshúa les dijo: «Yo os aseguro que vosotros que me habéis seguido, en la regeneración, cuando el Hijo del hombre se siente en su trono de gloria, os sentaréis también vosotros en doce tronos, para juzgar a las doce tribus de Israel.

  29. Y todo aquel que haya dejado casas, hermanos, hermanas, padre, madre, hijos o hacienda por mi nombre, recibirá el ciento por uno y heredará vida eterna.

  30. «Pero muchos primeros serán últimos y muchos últimos, primeros.»

Tehilim 55

  1. Del maestro de coro. Para instrumentos de cuerda. Poema. De David.

  2. Escucha, oh Elohim, mi oración, no te retraigas a mi súplica,

  3. dame oídos, respóndeme, en mi queja me agito.

  4. Gimo ante la voz del enemigo, bajo el abucheo del impío; pues vierten sobre mí falsedades y con saña me hostigan.

  5. Se me estremece dentro el corazón, me asaltan pavores de muerte;

  6. miedo y temblor me invaden, un escalofrío me atenaza.

  7. Y digo: ¡Quién me diera alas como a la paloma para volar y reposar!

  8. Huiría entonces lejos, en el desierto moraría.

  9. En seguida encontraría un asilo contra el viento furioso y la tormenta.

  10. ¡Oh, piérdelos, Elohim, enreda sus lenguas!, pues veo discordia y altercado en la ciudad;

  11. rondan día y noche por sus murallas. Y dentro de ella falsedad y malicia,

  12. insidias dentro de ella, jamás se ausentan de sus plazas la tiranía y el engaño.

  13. Si todavía un enemigo me ultrajara, podría soportarlo; si el que me odia se alzara contra mí, me escondería de él.

  14. ¡Pero tú, un hombre de mi rango, mi compañero, mi íntimo,

  15. con quien me unía una dulce intimidad, en la Casa de Elohim! ¡Oh, váyanse en tumulto,

  16. caiga la muerte sobre ellos, vivos en el seol se precipiten, pues está el mal instalado en medio de ellos!

  17. Yo, en cambio, a Elohim invoco, y Yahweh me salva.

  18. A la tarde, a la mañana, al mediodía me quejo y gimo: él oye mi clamor.

  19. En paz mi alma rescata de la guerra que me hacen: aunque sean muchos contra mí,

  20. Elohim escucha y los humilla, él, que reina desde siempre. Pero ellos sin enmienda, y sin temor de Elohim.

  21. Cada uno extiende su mano contra sus aliados, viola su alianza;

  22. más blanda que la crema es su boca, pero su corazón es sólo guerra; sus palabras, más suaves que el aceite, son espadas desnudas.

  23. Descarga en Yahweh tu peso, y él te sustentará; no dejará que para siempre zozobre el justo.

  24. Y tú, oh Elohim, los hundirás en el pozo de la fosa, a los hombres de sangre y de fraude, sin alcanzar la mitad de sus días. Mas yo confío en ti.