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Parashot 5 de octubre 2024

Isaías 11-12, Lucas 10-11 y Tehilim 73

Isaías 11

  1. Saldrá un vástago del tronco de Jesé, y un retoño de sus raíces brotará.

  2. Reposará sobre él el ruaj de Yahweh: espíritu de sabiduría e inteligencia, espíritu de consejo y fortaleza, espíritu de ciencia y temor de Yahweh.

  3. Y le inspirará en el temor de Yahweh. No juzgará por las apariencias, ni sentenciará de oídas.

  4. Juzgará con justicia a los débiles, y sentenciará con rectitud a los pobres de la tierra. Herirá al hombre cruel con la vara de su boca, con el soplo de sus labios matará al malvado.

  5. Justicia será el ceñidor de su cintura, verdad el cinturón de sus flancos.

  6. Serán vecinos el lobo y el cordero, y el leopardo se echará con el cabrito, el novillo y el cachorro pacerán juntos, y un niño pequeño los conducirá.

  7. La vaca y la osa pacerán, juntas acostarán sus crías, el león, como los bueyes, comerá paja.

  8. Hurgará el niño de pecho en el agujero del áspid, y en la hura de la víbora el recién destetado meterá la mano.

  9. Nadie hará daño, nadie hará mal en todo mi santo Monte, porque la tierra estará llena de conocimiento de Yahweh, como cubren las aguas el mar.

  10. Aquel día la raíz de Jesé que estará enhiesta para estandarte de pueblos, las gentes la buscarán, y su morada será gloriosa.

  11. Aquel día volverá el Adon a mostrar su mano para recobrar el resto de su pueblo que haya quedado de Asur y de Egipto, de Patrós, de Kus, de Elam, de Senaar, de Jamat y de las islas del mar.

  12. Izará bandera a los gentiles, reunirá a los dispersos de Israel, y a los desperdigados de Judá agrupará de los cuatro puntos cardinales.

  13. Cesará la envidia de Efraím, y los opresores de Judá serán exterminados. Efraím no envidiará a Judá y Judá no oprimirá a Efraím.

  14. Ellos se lanzarán sobre la espalda de Filistea Marítima, a una saquearán a los hijos de Oriente. Edom y Moab bajo el dominio de su mano, y los ammonitas bajo su obediencia.

  15. Secará Yahweh el golfo del mar de Egipto y agitará su mano contra el Río. Con la violencia de su soplo lo partirá en siete arroyos, y hará posible pasarlo en sandalias;

  16. habrá un camino real para el resto de su pueblo que haya sobrevivido de Asur, como lo hubo para Israel, cuando subió del país de Egipto.

Isaías 12

  1. Y dirás aquel día: «Yo te alabo, Yahweh, pues aunque te airaste contra mí, se ha calmado tu ira y me has compadecido.

  2. He aquí a Elohim mi Salvador: estoy seguro y sin miedo, pues Yahweh es mi fuerza y mi canción, él es mi salvación,»

  3. Sacaréis agua con gozo de los hontanares de salvación.»

  4. y diréis aquel día: «Dad gracias a Yahweh, aclamad su nombre, divulgad entre los pueblos sus hazañas, pregonad que es sublime su nombre.

  5. Cantad a Yahweh, porque ha hecho algo sublime, que es digno de saberse en toda la tierra.

  6. Dad gritos de gozo y de júbilo, moradores de Sión, que grande es en medio de ti el Santo de Israel.»

Lucas 10

  1. Después de esto, designó el Adon a otros 72, y los envió de dos en dos delante de sí, a todas las ciudades y sitios a donde él había de ir.

  2. Y les dijo: «La mies es mucha, y los obreros pocos. Rogad, pues, al Dueño de la mies que envíe obreros a su mies.

  3. Id; mirad que os envío como corderos en medio de lobos.

  4. No llevéis bolsa, ni alforja, ni sandalias. Y no saludéis a nadie en el camino.

  5. En la casa en que entréis, decid primero: "Paz a esta casa."

  6. Y si hubiere allí un hijo de paz, vuestra paz reposará sobre él; si no, se volverá a vosotros.

  7. Permaneced en la misma casa, comiendo y bebiendo lo que tengan, porque el obrero merece su salario. No vayáis de casa en casa.

  8. En la ciudad en que entréis y os reciban, comed lo que os pongan;

  9. curad los enfermos que haya en ella, y decidles: "El Reino de Elohim está cerca de vosotros."

  10. En la ciudad en que entréis y no os reciban, salid a sus plazas y decid:

  11. "Hasta el polvo de vuestra ciuadad que se nos ha pegado a los pies, os lo sacudimos. Pero sabed, con todo, que el Reino de Elohim está cerca."

  12. Os digo que en aquel Día habrá menos rigor para Sodoma que para aquella ciudad.

  13. «¡Ay de ti, Corazin! ¡Ay de ti, Betsaida! Porque si en Tiro y en Sidón se hubieran hecho los milagros que se han hecho en vosotras, tiempo ha que, sentados con sayal y ceniza, se habrían convertido.

  14. Por eso, en el Juicio habrá menos rigor para Tiro y Sidón que para vosotras.

  15. Y tú, Cafarnaúm, ¿hasta el cielo te vas a encumbrar? ¡Hasta el Hades te hundirás!

  16. «Quien a vosotros os escucha, a mí me escucha; y quien a vosotros os rechaza, a mí me rechaza; y quien me rechaza a mí, rechaza al que me ha enviado.»

  17. Regresaron los 72 alegres, diciendo: «Señor, hasta los demonios se nos someten en tu nombre.»

  18. El les dijo: «Yo veía a Satanás caer del cielo como un rayo.

  19. Mirad, os he dado el poder de pisar sobre serpientes y escorpiones, y sobre todo poder del enemigo, y nada os podrá hacer daño;

  20. pero no os alegréis de que los espíritus se os sometan; alegraos de que vuestros nombres estén escritos en los cielos.»

  21. En aquel momento, se llenó de gozo Yeshúa en el Ruaj HaKodesh, y dijo: «Yo te bendigo, Abba, Adon del cielo y de la tierra, porque has ocultado estas cosas a sabios e inteligentes, y se las has revelado a pequeños. Sí, Padre, pues tal ha sido tu beneplácito.

  22. Todo me ha sido entregado por mi Abba, y nadie conoce quién es el Hijo sino el Abba; y quién es el Abba sino el Hijo, y aquel a quien el Hijo se lo quiera revelar.»

  23. Volviéndose a los discípulos, les dijo aparte: «¡Dichosos los ojos que ven lo que veis!

  24. Porque os digo que muchos profetas y reyes quisieron ver lo que vosotros veis, pero no lo vieron, y oír lo que vosotros oís, pero no lo oyeron.»

  25. Se levantó un legista, y dijo para ponerle a prueba: «Maestro, ¿que he de hacer para tener en herencia vida eterna?»

  26. El le dijo: «¿Qué está escrito en la Ley? ¿Cómo lees?»

  27. Respondió: «Amarás al Señor tu Elohim con todo tu corazón, con toda tu alma, con todas tus fuerzas y con toda tu mente; y a tu prójimo como a ti mismo.»

  28. Díjole entonces: «Bien has respondido. Haz eso y vivirás.»

  29. Pero él, queriendo justificarse, dijo a Yeshúa: «Y ¿quién es mi prójimo?»

  30. Yeshúa respondió: «Bajaba un hombre de Jerusalén a Jericó, y cayó en manos de salteadores, que, después de despojarle y golpearle, se fueron dejándole medio muerto.

  31. Casualmente, bajaba por aquel camino un sacerdote y, al verle, dio un rodeo.

  32. De igual modo, un levita que pasaba por aquel sitio le vio y dio un rodeo.

  33. Pero un samaritano que iba de camino llegó junto a él, y al verle tuvo compasión;

  34. y, acercándose, vendó sus heridas, echando en ellas aceite y vino; y montándole sobre su propia cabalgadura, le llevó a una posada y cuidó de él.

  35. Al día siguiente, sacando dos denarios, se los dio al posadero y dijo: "Cuida de él y, si gastas algo más, te lo pagaré cuando vuelva."

  36. ¿Quién de estos tres te parece que fue prójimo del que cayó en manos de los salteadores?»

  37. El dijo: «El que practicó la misericordia con él.» Díjole Yeshúa: «Vete y haz tú lo mismo.»

  38. Yendo ellos de camino, entró en un pueblo; y una mujer, llamada Marta, le recibió en su casa.

  39. Tenía ella una hermana llamada María, que, sentada a los pies del Señor, escuchaba su Palabra,

  40. mientras Marta estaba atareada en muchos quehaceres. Acercándose, pues, dijo: «Señor, ¿no te importa que mi hermana me deje sola en el trabajo? Dile, pues, que me ayude.»

  41. Le respondió el Señor: «Marta, Marta, te preocupas y te agitas por muchas cosas;

  42. y hay necesidad de pocas, o mejor, de una sola. María ha elegido la parte buena, que no le será quitada.»

Lucas 11

  1. Y sucedió que, estando él orando en cierto lugar, cuando terminó, le dijo uno de sus discípulos: «Adon, ensénanos a orar, como enseñó Juan a sus discípulos.»

  2. El les dijo: «Cuando oréis, decid: Abba, santificado sea tu Nombre, venga tu Reino,

  3. danos cada día nuestro pan cotidiano,

  4. y perdónanos nuestros pecados porque también nosotros perdonamos a todo el que nos debe, y no nos dejes caer en tentación.»

  5. Les dijo también: «Si uno de vosotros tiene un amigo y, acudiendo a él a medianoche, le dice: "Amigo, préstame tres panes,

  6. porque ha llegado de viaje a mi casa un amigo mío y no tengo qué ofrecerle",

  7. y aquél, desde dentro, le responde: "No me molestes; la puerta ya está cerrada, y mis hijos y yo estamos acostados; no puedo levantarme a dártelos",

  8. os aseguro, que si no se levanta a dárselos por ser su amigo, al menos se levantará por su importunidad, y le dará cuanto necesite.»

  9. Yo os digo: «Pedid y se os dará; buscad y hallaréis; llamad y se os abrirá.

  10. Porque todo el que pide, recibe; el que busca, halla; y al que llama, se le abrirá.

  11. ¿Qué padre hay entre vosotros que, si su hijo le pide un pez, en lugar de un pez le da una culebra;

  12. o, si pide un huevo, le da un escorpión?

  13. Si, pues, vosotros, siendo malos, sabéis dar cosas buenas a vuestros hijos, ¡cuánto más el Abba del cielo dará el Ruaj HaKodesh a los que se lo pidan!»

  14. Estaba expulsando un demonio que era mudo; sucedió que, cuando salió el demonio, rompió a hablar el mudo, y las gentes se admiraron.

  15. Pero algunos de ellos dijeron: «Por Beelzebul, Príncipe de los demonios, expulsa los demonios.»

  16. Otros, para ponerle a prueba, le pedían una señal del cielo.

  17. Pero él, conociendo sus pensamientos, les dijo: «Todo reino dividido contra sí mismo queda asolado, y casa contra casa, cae.

  18. Si, pues, también Satanás está dividido contra sí mismo, ¿cómo va a subsistir su reino?.. porque decís que yo expulso los demonios por Beelzebul.

  19. Si yo expulso los demonios por Beelzebul, ¿por quién los expulsan vuestros hijos? Por eso, ellos serán vuestros jueces.

  20. Pero si por el dedo de Elohim expulso yo los demonios, es que ha llegado a vosotros el Reino de Elohim.

  21. Cuando uno fuerte y bien armado custodia su palacio, sus bienes están en seguro;

  22. pero si llega uno más fuerte que él y le vence, le quita las armas en las que estaba confiado y reparte sus despojos.»

  23. «El que no está conmigo, está contra mí, y el que no recoge conmigo, desparrama.

  24. «Cuando el espíritu inmundo sale del hombre, anda vagando por lugares áridos, en busca de reposo; y, al no encontrarlo, dice: "Me volveré a mi casa, de donde salí."

  25. Y al llegar la encuentra barrida y en orden.

  26. Entonces va y toma otros siete espíritus peores que él; entran y se instalan allí, y el final de aquel hombre viene a ser peor que el principio.»

  27. Sucedió que, estando él diciendo estas cosas, alzó la voz una mujer de entre la gente, y dijo: «¡Dichoso el seno que te llevó y los pechos que te criaron!»

  28. Pero él dijo: «Dichosos más bien los que oyen la Palabra de Elohim y la guardan.»

  29. Habiéndose reunido la gente, comenzó a decir: «Esta generación es una generación malvada; pide una señal, y no se le dará otra señal que la señal de Jonás.

  30. Porque, así como Jonás fue señal para los ninivitas, así lo será el Hijo del hombre para esta generación.

  31. La reina del Mediodía se levantará en el Juicio con los hombres de esta generación y los condenará: porque ella vino de los confines de la tierra a oír la sabiduría de Salomón, y aquí hay algo más que Salomón.

  32. Los ninivitas se levantarán en el Juicio con esta generación y la condenarán; porque ellos se convirtieron por la predicación de Jonás, y aquí hay algo más que Jonás.

  33. «Nadie enciende una lámpara y la pone en sitio oculto, ni bajo el celemín, sino sobre el candelero, para que los que entren vean el resplandor.

  34. La lámpara de tu cuerpo es tu ojo. Cuando tu ojo está sano, también todo tu cuerpo está luminoso; pero cuando está malo, también tu cuerpo está a oscuras.

  35. Mira, pues, que la luz que hay en ti no sea oscuridad.

  36. Si, pues, tu cuerpo está enteramente luminoso, no teniendo parte alguna oscura, estará tan enteramente luminoso, como cuando la lámpara te ilumina con su fulgor.»

  37. Mientras hablaba, un fariseo le rogó que fuera a comer con él; entrando, pues, se puso a la mesa.

  38. Pero el fariseo se quedó admirado viendo que había omitido las abluciones antes de comer.

  39. Pero el Adon le dijo: «¡Bien! Vosotros, los fariseos, purificáis por fuera la copa y el plato, mientras por dentro estáis llenos de rapiña y maldad.

  40. ¡Insensatos! el que hizo el exterior, ¿no hizo también el interior?

  41. Dad más bien en limosna lo que tenéis, y así todas las cosas serán puras para vosotros.

  42. Pero, ¡ay de vosotros, los fariseos, que pagáis el diezmo de la menta, de la ruda y de toda hortaliza, y dejáis a un lado la justicia y el amor a Elohim! Esto es lo que había que practicar aunque sin omitir aquello.

  43. ¡Ay de vosotros, los fariseos, que amáis el primer asiento en las sinagogas y que se os salude en las plazas!

  44. ¡Ay de vosotros, pues sois como los sepulcros que no se ven, sobre los que andan los hombres sin saberlo!»

  45. Uno de los legistas le respondió: «¡Maestro, diciendo estas cosas, también nos injurias a nosotros!»

  46. Pero él dijo: «¡Ay también de vosotros, los legistas, que imponéis a los hombres cargas intolerables, y vosotros no las tocáis ni con uno de vuestros dedos!

  47. «¡Ay de vosotros, porque edificáis los sepulcros de los profetas que vuestros padres mataron!

  48. Por tanto, sois testigos y estáis de acuerdo con las obras de vuestros padres; porque ellos los mataron y vosotros edificáis.

  49. «Por eso dijo la Sabiduría de Elohim: Les enviaré profetas y apóstoles, y a algunos los matarán y perseguirán,

  50. para que se pidan cuentas a esta generación de la sangre de todos los profetas derramada desde la creación del mundo,

51 desde la sangre de Abel hasta la sangre de Zacarías, el que pereció entre el altar y el Santuario. Sí, os aseguro que se pedirán cuentas a esta generación.

52 «¡Ay de vosotros, los legistas, que os habéis llevado la llave de la ciencia! No entrasteis vosotros, y a los que están entrando se lo habéis impedido.»

53 Y cuando salió de allí, comenzaron los escribas y fariseos a acosarle implacablemente y hacerle hablar de muchas cosas,

54 buscando, con insidias, cazar alguna palabra de su boca.

Tehilim 73

  1. Salmo. De Asaf. En verdad bueno es Elohim para Israel, el Adon para los de puro corazón.

  2. Por poco mis pies se me extravían, nada faltó para que mis pasos resbalaran,

  3. celoso como estaba de los arrogantes, al ver la paz de los impíos.

  4. No, no hay congojas para ellos, sano y rollizo está su cuerpo;

  5. no comparten la pena de los hombres, con los humanos no son atribulados.

  6. Por eso el orgullo es su collar, la violencia el vestido que los cubre;

  7. la malicia les cunde de la grasa, de artimañas su corazón desborda.

  8. Se sonríen, pregonan la maldad, hablan altivamente de violencia;

  9. ponen en el cielo su boca, y su lengua se pasea por la tierra.

  10. Por eso mi pueblo va hacia ellos: aguas de abundancia les llegan.

  11. Dicen: «¿Cómo va a saber Elohim? ¿Hay conocimiento en el Altísimo?»

  12. Miradlos: ésos son los impíos, y, siempre tranquilos, aumentan su riqueza.

  13. ¡Así que en vano guardé el corazón puro, mis manos lavando en la inocencia,

  14. cuando era golpeado todo el día, y cada mañana sufría mi castigo!

  15. Si hubiera dicho: «Voy a hablar como ellos», habría traicionado a la raza de tus hijos;

  16. me puse, pues, a pensar para entenderlo, ¡ardua tarea ante mis ojos!

  17. Hasta el día en que entré en los divinos santuarios, donde su destino comprendí:

  18. oh, sí, tú en precipicios los colocas, a la ruina los empujas.

  19. ¡Ah, qué pronto quedan hechos un horror, cómo desaparecen sumidos en pavores!

  20. Como en un sueño al despertar, Adon, así, cuando te alzas, desprecias tú su imagen.

  21. Sí, cuando mi corazón se exacerbaba, cuando se torturaba mi conciencia,

  22. estúpido de mí, no comprendía, una bestia era ante ti.

  23. Pero a mí, que estoy siempre contigo, de la mano derecha me has tomado;

  24. me guiarás con tu consejo, y tras la gloria me llevarás.

  25. ¿Quién hay para mí en el cielo? Estando contigo no hallo gusto ya en la tierra.

  26. Mi carne y mi corazón se consumen: ¡Roca de mi corazón, mi porción, Elohim por siempre!

  27. Sí, los que se alejan de ti perecerán, tú aniquilas a todos los que te son adúlteros.

  28. Mas para mí, mi bien es estar junto a Elohim; he puesto mi cobijo en el Adon, a fin de publicar todas tus obras.