Parashot 6 de abril 2024

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Eclesiástico 10-11, Mateo 2-3 y Tehilim 47

Eclesiástico 10

  1. El juez sabio adoctrina a su pueblo, la autoridad del sensato está bien regulada.

  2. Según el juez del pueblo, así serán sus ministros, como el jefe de la ciudad, todos sus habitantes.

  3. El rey sin instrucción arruinará a su pueblo, la ciudad se edifica sobre la prudencia de los dirigentes.

  4. En manos del Adon está el gobierno de la tierra, a su tiempo suscita para ella al que conviene.

  5. En manos del Adon el recto camino del hombre, él pone su gloria en el escriba.

  6. Sea cual fuere su agravio, no guardes rencor al prójimo, y no hagas nada en un arrebato de violencia.

  7. Odioso es al Adon y a los hombres el orgullo, para ambos es un yerro la injusticia.

  8. La soberanía pasa de una nación a otra, por las injusticias, las violencias y el dinero.

  9. ¿Por qué se enorgullece el que es tierra y ceniza? ¡si ya en vida es su vientre podredumbre!

  10. La larga enfermedad deja perplejo al médico, y el que hoy es rey fenecerá mañana.

  11. Y cuando un hombre muere, recibe como herencia reptiles, fieras y gusanos.

  12. El comienzo del orgullo del hombre es alejarse del Adon, cuando de su Hacedor se apartó su corazón.

  13. Que el comienzo del orgullo es el pecado, el que se agarra a él vierte abominación. Por eso les dio el Adon asombrosos castigos, y les abatió hasta aniquilarlos.

  14. Los tronos de los príncipes los volteó el Adon, y en su lugar sentó a los mansos.

  15. Las raíces de los orgullosos las arrancó el Adon, y en su lugar plantó a los humildes.

  16. Las comarcas de las naciones las arrasó el Ason, y las destruyó hasta los cimientos de la tierra.

  17. Tomó algunos de ellos y los destruyó, y borró de la tierra su recuerdo.

  18. No se ha hecho para los hombres el orgullo, ni el furor de la ira para los nacidos de mujer.

  19. ¿Qué raza es honorable? La del hombre. ¿Qué raza es honorable? Los que temen al Adon. ¿Qué raza es despreciable? La del hombre. ¿Qué raza es despreciable? Los que violan sus mandatos.

  20. En medio de sus hermanos es honorable el jefe, y los que temen al Adon, a los ojos de él.

  21. Sean ricos, llenos de gloria o pobres, su orgullo es el temor del Adon.

  22. No es justo despreciar al pobre inteligente, ni procede glorificar al pecador.

  23. Grande, juez y poderoso reciben honores, mas no hay mayor entre ellos que el que teme al Adon.

  24. Al siervo sabio los hombres libres sirven, y el hombre de saber no lo critica.

  25. No te hagas el sabio cuando cumples tu obra, no te gloríes en el momento de tu aprieto.

  26. Más vale el que trabaja y le sobra de todo que el que anda gloriándose y carece de pan.

  27. Hijo, gloríate con moderación, y estímate en lo que vales.

  28. Al que peca contra sí mismo, ¿quién le justificará? ¿quién apreciará al que desprecia su vida?

  29. El pobre es honrado por su saber, y el rico lo es por su riqueza.

  30. Quien es estimado en la pobreza, ¡cuánto más en la riqueza! quien es despreciado en la riqueza, ¡cuánto más en la pobreza!

Eclesiástico 11

  1. La sabiduría del humilde le hace erguir la cabeza, y le da asiento entre los grandes.

  2. No alabes nunca a un hombre por su buen parecer, ni abomines de nadie por su aspecto.

  3. Pequeña entre los que vuelan es la abeja, mas lo que ella elabora es lo más dulce.

  4. No te gloríes del manto que te envuelve, el día de la gloria no te engrías; pues admirables son las obras del Adon, pero están ocultas a los hombres.

  5. Muchos tiranos se sentaron en el suelo, y un desconocido se puso la diadema.

  6. Muchos poderosos fueron muy deshonrados, y hombres ilustres entregados a otras manos.

  7. Sin haberte informado no reprendas, reflexiona primero y haz luego tu reproche.

  8. Sin haber escuchado no respondas ni interrumpas en medio del discuro.

  9. Por lo que no te incumbe no discutas, y en las contiendas de los pecadores no te mezcles.

  10. Hijo, no te metas en múltiples asuntos, si los multiplicas no saldrás bien parado; aunque los persigas no los alcanzarás ni podrás escapar aunque quieras huir.

  11. Hay quien se agota, se fatiga y se apresura, y cuanto más, más tarde llega.

  12. Hay quien es débil, necesitado de apoyo, falto de bienes y sobrado de pobreza, mas los ojos del Señor le miran para bien, él le recobra de su humillación.

  13. Levanta su cabeza, y por él se admiran muchos.

  14. Bienes y males, vida y muerte, pobreza y riqueza vienen del Adon.

  15. Son dones del Señor la sabiduría,la inteligencia y la sensatez,el amor y la buena conducta.

  16. La estupidez y las tinieblas fueron hechas para los malos,y el mal acompaña a los malvados.

  17. El don del Adon con los piadosos permanece, y su complacencia les lleva por buen camino para siempre.

  18. Hay quien se hace rico a fuerza de engaño y avaricia, y esta es la parte de su recompensa:

  19. cuando dice: «Ya he logrado reposo, ahora voy a comer de mis bienes», no sabe qué tiempo va a venir, morirá y se lo dejará a otros.

  20. Manténte en tu quehacer y conságrate a él, en tu tarea envejece.

  21. No te admires de las obras del pecador, confía en el Adon y en tu esfuerzo persevera. Que es cosa fácil a los ojos del Adon enriquecer de golpe al indigente.

  22. La bendición del Adon es la recompensa del piadoso, y en un instante hace florecer su bendición.

  23. No digas: «¿De qué he menester? o ¿qué bienes me vendrán todavía?»

  24. No digas: «Tengo bastante con ellos, ¿qué mal puede alcanzarme ahora?»

  25. Día de bienes, olvido de males, día de males, olvido de bienes.

  26. Que es fácil al Adon, el día de la muerte, pagar a cada uno según su proceder.

  27. El mal de una hora el placer hace olvidar, al final del hombre se descubren sus obras.

  28. Antes del fin no llames feliz a nadie, que sólo a su término es conocido el hombre.

  29. No metas a cualquiera en tu casa, que son muchos los lazos del taimado.

  30. Perdiz cautiva en su jaula, tal es el corazón del orgulloso, como el espía acecha tu caída.

  31. Cambiando el bien por el mal, está al acecho, y a las cosas más limpias pone mancha.

  32. Con una chispa se enciende un brasero, así el pecador tiende lazos en busca de sangre.

  33. Guárdate del malvado, porque maquina el mal, no sea que te manche para siempre.

  34. Mete en casa al extraño, y te traerá el desorden, te hará extraño a tu propia familia.

Mateo 2

  1. Nacido Yeshúa en Belén de Judea, en tiempo del rey Herodes, unos magos que venían del Oriente se presentaron en Jerusalén,

  2. diciendo: «¿Dónde está el Rey de los judíos que ha nacido? Pues vimos su estrella en el Oriente y hemos venido a adorarle.»

  3. En oyéndolo, el rey Herodes se sobresaltó y con él toda Jerusalén.

  4. Convocó a todos los sumos sacerdotes y escribas del pueblo, y por ellos se estuvo informando del lugar donde había de nacer el Cristo.

  5. Ellos le dijeron: «En Belén de Judea, porque así está escrito por medio del profeta:

  6. Y tú, Belén, tierra de Judá, no eres, no, la menor entre los principales clanes de Judá; porque de ti saldrá un caudillo que apacentará a mi pueblo Israel.»

  7. Entonces Herodes llamó aparte a los magos y por sus datos precisó el tiempo de la aparición de la estrella.

  8. Después, enviándolos a Belén, les dijo: «Id e indagad cuidadosamente sobre ese niño; y cuando le encontréis, comunicádmelo, para ir también yo a adorarle.»

  9. Ellos, después de oír al rey, se pusieron en camino, y he aquí que la estrella que habían visto en el Oriente iba delante de ellos, hasta que llegó y se detuvo encima del lugar donde estaba el niño.

  10. Al ver la estrella se llenaron de inmensa alegría.

  11. Entraron en la casa; vieron al niño con María su madre y, postrándose, le adoraron; abrieron luego sus cofres y le ofrecieron dones de oro, incienso y mirra.

  12. Y, avisados en sueños que no volvieran donde Herodes, se retiraron a su país por otro camino.

  13. Después que ellos se retiraron, el Angel del Adon se apareció en sueños a José y le dijo: «Levántate, toma contigo al niño y a su madre y huye a Egipto; y estate allí hasta que yo te diga. Porque Herodes va a buscar al niño para matarle.»

  14. El se levantó, tomó de noche al niño y a su madre, y se retiró a Egipto;

  15. y estuvo allí hasta la muerte de Herodes; para que se cumpliera el oráculo del Señor por medio del profeta: De Egipto llamé a mi hijo.

  16. Entonces Herodes, al ver que había sido burlado por los magos, se enfureció terriblemente y envió a matar a todos los niños de Belén y de toda su comarca, de dos años para abajo, según el tiempo que había precisado por los magos.

  17. Entonces se cumplió el oráculo del profeta Jeremías:

  18. Un clamor se ha oído en Ramá, mucho llanto y lamento: es Raquel que llora a sus hijos, y no quiere consolarse, porque ya no existen.

  19. Muerto Herodes, el Angel del Señor se apareció en sueños a José en Egipto y le dijo:

  20. «Levántate, toma contigo al niño y a su madre, y ponte en camino de la tierra de Israel; pues ya han muerto los que buscaban la vida del niño.»

  21. El se levantó, tomó consigo al niño y a su madre, y entró en tierra de Israel.

  22. Pero al enterarse de que Arquelao reinaba en Judea en lugar de su padre Herodes, tuvo miedo de ir allí; y avisado en sueños, se retiró a la región de Galilea,

  23. y fue a vivir en una ciudad llamada Nazaret; para que se cumpliese el oráculo de los profetas: Será llamado Nazoreo.

Mateo 3

  1. Por aquellos días aparece Juan el Bautista, proclamando en el desierto de Judea:

  2. «Convertíos porque ha llegado el Reino de los Cielos.»

  3. Este es aquél de quien habla el profeta Isaías cuando dice: Voz del que clama en el desierto: Preparad el camino del Señor, enderezad sus sendas.

  4. Tenía Juan su vestido hecho de pelos de camello, con un cinturón de cuero a sus lomos, y su comida eran langostas y miel silvestre.

  5. Acudía entonces a él Jerusalén, toda Judea y toda la región del Jordán,

  6. y eran bautizados por él en el río Jordán, confesando sus pecados.

  7. Pero viendo él venir muchos fariseos y saduceos al bautismo, les dijo: «Raza de víboras, ¿quién os ha enseñado a huir de la ira inminente?

  8. Dad, pues, fruto digno de conversión,

  9. y no creáis que basta con decir en vuestro interior: "Tenemos por padre a Abraham"; porque os digo que puede Elohim de estas piedras dar hijos a Abraham.

  10. Ya está el hacha puesta a la raíz de los árboles; y todo árbol que no dé buen fruto será cortado y arrojado al fuego.

  11. Yo os bautizo en agua para conversión; pero aquel que viene detrás de mí es más fuerte que yo, y no soy digno de llevarle las sandalias. El os bautizará en Ruaj Hakodesh y fuego.

  12. En su mano tiene el bieldo y va a limpiar su era: recogerá su trigo en el granero, pero la paja la quemará con fuego que no se apaga.»

  13. Entonces aparece Yeshúa, que viene de Galilea al Jordán donde Juan, para ser bautizado por él.

  14. Pero Juan trataba de impedírselo diciendo: «Soy yo el que necesita ser bautizado por ti, ¿y tú vienes a mí?»

  15. Yeshúa le respondió: «Déjame ahora, pues conviene que así cumplamos toda justicia.» Entonces le dejó.

  16. Bautizado Yeshúa, salió luego del agua; y en esto se abrieron los cielos y vio al Ruaj de Elohim que bajaba en forma de paloma y venía sobre él.

  17. Y una voz que salía de los cielos decía: «Este es mi Hijo amado, en quien me complazco.»

Tehilim 47

  1. Del maestro de coro. De los hijos de Coré. Salmo.

  2. ¡Pueblos todos, batid palmas, aclamad a Elohim.con gritos de alegría!

  3. Porque Yahweh, el Altísimo, es terrible, Rey grande sobre la tierra toda.

  4. El somete a nuestro yugo los pueblos, y a las gentes bajo nuestros pies;

  5. él nos escoge nuestra herencia, orgullo de Jacob, su amado.

  6. Sube Elohim entre aclamaciones, Yahweh al clangor de la trompeta:

  7. ¡salmodiad para nuestro Elohim, salmodiad, salmodiad para nuestro Rey, salmodiad!

  8. Que de toda la tierra él es el rey: ¡salmodiad a Elohim con destreza!

  9. Reina Elohim sobre las naciones, Elohim, sentado en su sagrado trono.

  10. Los príncipes de los pueblos se reúnen con el pueblo del Elohim de Abraham. Pues de Elohim son los escudos de la tierra, Él, inmensamente excelso.