La primera aplicación significativa del blockchain más allá de las criptomonedas fue la implementación de "smart contracts" (contratos inteligentes), popularizados por Ethereum, que se lanzó en 2015. Los smart contracts son programas autoejecutables que se despliegan en la blockchain y operan automáticamente cuando se cumplen condiciones predeterminadas. Estos contratos inteligentes permiten la creación de aplicaciones descentralizadas (dApps) que funcionan sobre una red blockchain, abriendo ...