Quiero creer que no existe la necesidad de selección entre el camino tradicional o el camino exploratorio. Que uno puede pasear y saltar entre ambos sin tener que comprometer su vida entera a uno de estos, dejando de lado la posibilidad inmensa que existe en el otro. Con estos caminos me refiero al sendero o a veces avenida, por donde nos lleva la vida.

El tradicional se explica por sí solo. Es el que te enseñan a seguir por los beneficios económicos que, en teoría, trae. Estudia una carrera con futuro, dentro de los estándares sociales, y que de plata. Después, trabaja partiéndote el lomo por un buen tiempo con poco sueldo porque, tú tranquilo, ya te van a ascender (si es que le ganas a los otros ocho practicantes en búsqueda del puesto).
Haz esto todos los días de la semana esperando la llegada del “finde” para poder nublar tu mente con tu droga a elección. Repítelo el lunes. Repítelo el mes que viene. Repítelo, repítelo. Pero no hay que exagerar, para que no colapses te damos un par de semanas de descanso. Después de eso, repítelo.Si bien lo hago sonar catastrófico y poco llamativo, tiene beneficios consigo. El tener menos inconvenientes económicos es algo muy positivo. Esto va a poder darte capital para empezar el emprendimiento de tus sueños, a tu familia no le va a faltar salud y tus hijos van a poder acceder a educación de calidad mientras los espera un perrito de raza en su casa con jardín. Vas a poder llegar a la vejez con un ingreso fijo, si es que el estado no se traga tu AFP por un grupo político de temporada.
Quiero recalcar que las implicancias varían mucho de persona en persona porque los beneficios pueden ser más grandes, así como los perjuicios también. Quién sabe, puede que lo que estudiaste te encanta, consigues un trabajo fenomenal y vives feliz. También puedes ganarte la tinka y no preocuparte por más que no perder la fortuna (cosa que le pasa a muchos ganadores de la tinka).
Oigan no se olviden que queda el otro posible camino. Quizás se te haga más llamativo o te dé más ansiedad el tener que elegir entre ambos, como a mí.El exploratorio no se si es lo opuesto, pero sí es muy distinto. No está definido, no hay un paso siguiente lógico a tomar, nadie te tiene de la mano para seguir. Puedes dedicarle 10 años a un proyecto personal y que fracase de un día para otro. Puedes volverte escritor y ser un best seller en un continente. Puedes capacitarte en diferentes habilidades técnicas obsoletas por la invención de una máquina. Puedes, puedes, puedes, la pregunta constante es, ¿podrás? Tiene un riesgo asociado bastante más fuerte que el otro camino porque, si bien en el otro también hay cosas negativas, en teoría todavía tienes seguros. Tus años de experiencia y tus estudios te dan un colchón profesional, así como tu ingreso constante te dio un colchón financiero (si fuiste precavido).
De igual manera hay un sinfín de beneficios, de una índole un tanto distinta al tradicional. Este camino está asociado a la libertad del ser, se tiene rienda suelta las decisiones porque estas solo dependen de ti. Realmente puedes intentar todo lo que se te plazca y con uno de estos experimentos crear un negocio rentable, una habilidad interesante o simplemente disfrutar experiencias nuevas y de tu tiempo libre.
Lo interesante es que, si bien el camino exploratorio es más variable, el camino tradicional también cuenta con un grado de incertidumbre y con esto un riesgo. En ambos puedes ser miserable por no encontrar lo que te gusta, así como en ambos puedes terminar en la quiebra. En el primero de estos es más probable ser miserable y menos terminar en la quiebra, mientras que en el segundo al revés. Lo complicado es que la vida es una, pero lo interesante es que no tienes porqué aferrarte a uno.
Creería que el camino de vida te lleva por ambos, por periodos de tiempo distintos, realizando una danza interminable de deseos y responsabilidades. Definitivamente hay personas que eligen uno bastante por encima que otro y hay personas que nunca si quiera se lo cuestionan. Es por eso que te invito a pensarlo hasta cierto grado para ser más consciente de las decisiones tomadas y las metas y objetivos que tengas a futuro. De esta forma, una vida va a ser más que suficiente.
Ojalá te haya gustado mi floro, en verdad no sé mucho de la vida porque, ¿qué tanto puede saber un veinteañero? :)
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