Hoy justo vi que el nacimiento de internet (protocolo tc/ip) se suele asociar al 1 de enero de 1987.
Los computadores en ese momento no tenían tanto valor por si solos, eran casi que una herramienta productiva muy específica o algún tipo de lujo. Internet convirtió a algunos tontos computadores disgregados en una infraestructura mundial de conocimiento e interacción.
Para el año 2000 internet tendría unos 13 años, en ese año se rompió la "dot com bubble" y miles de "venture capital" se quebraron por su eufórica especulación con todo lo que tuviera la palabra "web" y para mucha gente fue la auténtica prueba de que internet nunca podría competir con la "economía real". Pasaron casi 13 años más (2013) para que pudiéramos ver los primeros unicornios y ahí el viaje apenas empezaba, facebook recién alcanzaba una tercera parte de los usuarios activos a día de hoy.
Desde hace tiempo ha sido inevitable para mí pensar en los primeros años de internet cuando miro al mundo cripto: Su aparente inutilidad, su casi nula adopción y sus peligros e ineficiencias o al menos ese era el panorama en 2018 cuando yo llegué.
Actualmente, el ecosistema se parece más a esa etapa cuando explotó la burbuja de internet: Estafas masivas, grandes quiebras, mucha especulación y miles de voces expertas señalando los graves problemas que harán de blockchain algo incapaz de tener "valor real".
Curiosamente este año que pasó fue el número 13 para bitcoin, el año que se rompió la "burbuja" del más reciente halving. Al igual que en el año dos mil hay muchas víctimas en este momento y también faltan varios años de trabajo paciente para comenzar a ver un verdadero uso doméstico y cotidiano de blockchain.
Por eso hoy al ver el cumpleaños de internet recordé que sin dicho invento tan confuso, abstracto e intangible, nuestro sólido y robusto hardware no podría hacer ni un tercio de las cosas que hoy tanto nos divierten y facilitan la vida.
Recordé también que bitcoin nació un 9 de enero, que viene a sacudir las capas superiores del modelo osi a la par que el sistema de reservas fraccionarias, recordé la profunda convicción que tengo en este ecosistema, las valiosísimas personas que he conocido en esta comunidad y los momentos de utopía que he vivido siendo parte de su uso, adopción y desarrollo.
Hoy, al ver el cumpleaños de internet agradecí también este bear market que espanta oportunistas, estafadores y especuladores que solo buscan aprovecharse de la ignorancia para abusar de la comunidad.
Por eso hoy, en este nuevo año, celebro ser parte de la revolución social y tecnológica más importante de nuestra era, y reafirmo mi convicción por querer servir a esto que no le pertenece a nadie, sino a todas.
Recuerden ustedes también lo que estamos haciendo: construyendo el sistema de coordinación planetaria que nos puede llevar, como especie, al siguiente nivel.
