La educación financiera no se inicia exclusivamente en la escuela ni en la etapa adulta. Se desarrolla en la vida diaria, mediante decisiones sencillas que se repiten de manera constante en el hogar. Al adoptar prácticas financieras bien definidas, las familias no solo logran una mejor administración del dinero, sino que también transmiten valores como la autonomía, el orden y la capacidad para tomar decisiones, incluso a los más pequeños. Estos cinco hábitos pueden implementarse en cualquier...