En la era digital, las herramientas que utilizamos a diario no solo sirven para simplificar nuestras vidas, sino que, de manera insidiosa, están moldeando nuestras decisiones y nuestra percepción de la realidad. Nos hemos acostumbrado tanto a plataformas como Google o Instagram que las consideramos esenciales, pero detrás de su interfaz amigable, hay algo mucho más inquietante: nos están observando, analizando y, lo peor, decidiendo por nosotros. En el proceso, estamos perdiendo la capacidad ...