Evidentemente el país está sumido en el terror, miedo, intolerancia, indiferencia, violencia, odio, rencor y algunos en la esperanza; se dice que la esperanza es lo último que se pierde, pero lastimosamente esa esperanza que la gente está abrazando es una efímera, que podría desaparecer en menos de 48 horas. Muchas personas creen que un presidente puede cambiar un país, cuando somos nosotros mismo que empezamos a hacer la diferencia. Puede sonar a frase de cliché lo que acabo de escribir, per...