Las Cortes de Internet de China: Hacia el Tribunal de Justicia del Futuro
En China, las cortes virtuales utilizan blockchain e inteligencia artificial para resolver disputas legales…Esta es una versión traducida y adaptada del artículo “Robot Justice: The Rise of China’s Internet Courts” publicado por Bryan Lynn. En China, millones de casos judiciales actualmente son resueltos por “cortes de Internet” que no requieren que los ciudadanos comparezcan en un juzgado físico. Estas “cortes inteligentes” incluyen jueces robot, programados con inteligencia artificial. Si a...
Cómo el Cripto Está Dando Forma a la Revolución Digital
Esta es una versión adaptada y traducida del texto “How Crypto Is Shaping the Digital Revolution” publicado por Mario Laul el 11 de octubre de 2021. En el pasado, definí al “cripto” (un término para denominar al blockchain y toda la innovación vinculada con la Web3) como una parte de la revolución digital que empezó hacia finales de la década de 1960 y comienzos de 1970 con la invención de las redes, los microprocesadores, y otras tecnología digitales que permiten la proliferación de computad...
Contratos Inteligentes, ¿Por Qué Importan?
Los contratos inteligentes son acuerdos escritos en código de computadora y registrados en un blockchain. Van a marcar el futuro de la industria legal…Este artículo es una versión traducida y adaptada del texto The Promise of Smart Contracts de Kate Sills. La película Fargo (1996) trata sobre las promesas. Se plantea si cumpliremos con nuestras promesas, incluso cuando vayan contra nuestro propio interés. Las promesas de la película no estaban respaldadas por el sistema legal. Y por un buen m...
Web3 & Legaltech Entrepreneur. Founder at Kleros and Proof of Humanity. Building the Future of Law.
Las Cortes de Internet de China: Hacia el Tribunal de Justicia del Futuro
En China, las cortes virtuales utilizan blockchain e inteligencia artificial para resolver disputas legales…Esta es una versión traducida y adaptada del artículo “Robot Justice: The Rise of China’s Internet Courts” publicado por Bryan Lynn. En China, millones de casos judiciales actualmente son resueltos por “cortes de Internet” que no requieren que los ciudadanos comparezcan en un juzgado físico. Estas “cortes inteligentes” incluyen jueces robot, programados con inteligencia artificial. Si a...
Cómo el Cripto Está Dando Forma a la Revolución Digital
Esta es una versión adaptada y traducida del texto “How Crypto Is Shaping the Digital Revolution” publicado por Mario Laul el 11 de octubre de 2021. En el pasado, definí al “cripto” (un término para denominar al blockchain y toda la innovación vinculada con la Web3) como una parte de la revolución digital que empezó hacia finales de la década de 1960 y comienzos de 1970 con la invención de las redes, los microprocesadores, y otras tecnología digitales que permiten la proliferación de computad...
Contratos Inteligentes, ¿Por Qué Importan?
Los contratos inteligentes son acuerdos escritos en código de computadora y registrados en un blockchain. Van a marcar el futuro de la industria legal…Este artículo es una versión traducida y adaptada del texto The Promise of Smart Contracts de Kate Sills. La película Fargo (1996) trata sobre las promesas. Se plantea si cumpliremos con nuestras promesas, incluso cuando vayan contra nuestro propio interés. Las promesas de la película no estaban respaldadas por el sistema legal. Y por un buen m...
Web3 & Legaltech Entrepreneur. Founder at Kleros and Proof of Humanity. Building the Future of Law.
Share Dialog
Share Dialog

Subscribe to Federico Ast

Subscribe to Federico Ast
<100 subscribers
<100 subscribers
Esta es una versión adaptada y traducida del artículo “Every Company Will Be a Fintech Company” publicado por Angela Strange en el blog de Andreessen & Horowitz.
Una encuesta del Foro Económico Mundial encontró que solo el 28 por ciento de los jóvenes de las generaciones Millennial y Z creen que sus bancos son justos y honestos.
Mientras tanto, el 50 por ciento de los estadounidenses que viven “día a día” a menudo sufre de servicios financieros deficientes. Aunque necesitan más servicios financieros que la población de mayores ingresos, tienen menos opciones y a precios más altos.
En síntesis, la mayoría definitivamente no ama a su banco.

¿Por qué el status quo ha persistido durante tanto tiempo, a pesar de los niveles extremos de insatisfacción del cliente?
Si bien innovar es difícil en cualquier industria, esto es especialmente cierto en los servicios financieros. Muchos de los bancos más importantes tienen más de 100 años y una amplia red de sucursales. Por lo tanto, les resulta difícil reducir costos y lanzar nuevos productos rápidamente: piense en sus innumerables contratos de arrendamiento a largo plazo y en los miles de empleados que deben capacitar en todo el país.
Aunque muchas de estas instituciones tienen presupuestos de tecnología multimillonarios, en algunos de los bancos más grandes, el 75 por ciento de ese dinero se gasta únicamente en el mantenimiento de productos existentes. Esta es una industria altamente regulada y con una infraestructura muy compleja.
Entonces, si bien esta es una gran oportunidad para las startups, también hay que enfrentar grandes dificultades.

Dados estos desafíos, ¿por qué soy optimista sobre el futuro?
Es posible establecer un paralelismo con la industria del software. Hace unos 10 o 15 años, lanzar una empresa de software era muy difícil.
Primero, había que conducir hasta una tienda de informática. Había que comprar servidores físicos, cargarlos en la parte trasera de un camión, llevarlos a la oficina e instalarlos en una sala de servidores.
Luego, había que comprar algunas licencias de software y escribir código para una base de datos. Cientos de miles (o incluso, millones) de dólares más tarde, finalmente podía empezar a construir el producto que deseaba lanzar al mercado.
Si esto suena totalmente anacrónico es porque lo es.
Hoy en día, cualquiera puede lanzar una empresa de software con una tarjeta de crédito y una computadora portátil. Amazon Web Services (AWS) hoy ofrece toda esta infraestructura como servicio. Al reducir drásticamente el costo y la complejidad, desencadenó miles de experimentos.
Piense en una empresa como Airbnb.
Imagine si los fundadores hubieran tenido que pedir a los inversores que les dieran millones de dólares solo para construir una infraestructura para demostrar que hay un mercado masivo donde todos queremos quedarnos en casas de extraños. La historia quizá habría sido diferente.

El mismo cambio monumental (“infraestructura como servicio”) está llegando a los servicios financieros.
Y no es solo una empresa, son varias empresas, porque la infraestructura de servicios financieros es muy compleja. Esta transformación reducirá el costo y la complejidad de lanzar una empresa de servicios financieros y, lo que es más importante, desencadenará miles de experimentos que allanarán el camino hacia el futuro de la banca.
Uno esperaría que esta innovación provenga de startups y de instituciones de servicios financieros existentes. Pero una parte importante vendrá de empresas no financieras que están incursionando en servicios financieros por primera vez.
Ya está sucediendo: Apple acaba de lanzar una tarjeta de crédito.

Este puede haber sido un movimiento esperado en los círculos de fintech. Pero hasta no hace mucho, Apple era solo una compañía de computadoras. Ahora espera que su tarjeta de crédito guste a sus clientes tanto como su iPhone.
Por supuesto, uno podría minimizar la tarjeta de Apple como el de una excepción de una empresa que tiene grandes reservas de efectivo y es conocida por lanzar nuevos productos. Pero Apple es sólo un ejemplo más de una tendencia mucho más amplia.
Uber y Lyft son empresas de viajes compartidos. Pero si eres uno de sus conductores también pueden ser tu banco. Para Uber y Lyft, ofrecer servicios financieros tiene dos beneficios.
Primero, ambas gastan mucho dinero en incorporar nuevos conductores. Luego tienen que recuperar ese costo con el margen de los viajes. Pero la recuperación sería mucho más rápida si además pudiesen obtener ingresos por la venta de servicios bancarios.
Segundo, si soy un conductor, es más probable que me quede en una empresa que también me brinda mis servicios financieros. En última instancia, si tienen éxito en su oferta de servicios bancarios, Uber y Lyft podrían necesitar adquirir menos conductores, debido a que tendrían una mayor retención de los existentes.

Este fenómeno también está sucediendo en B2B. A cambio de una suscripción mensual, Shopify proporciona servicios de sitios web para cualquier comerciante. Mindbody es una empresa que ayuda a gimnasios a gestionar sus negocios, también por una tarifa mensual. Resulta que ambas empresas obtienen casi el 50 por ciento de sus ingresos a través de la oferta de servicios financieros.
Pero, ¿por qué la explosión del fintech está ocurriendo justo ahora?
La “infraestructura como servicio” está llegando a la banca. Para comprender por qué esto es importante, analicemos qué tan compleja es la infraestructura bancaria en la actualidad.
¿Alguna vez se preguntó qué se necesita para lanzar un banco?
Lo primero es solicitar una licencia, lo que podría llevar años. Por eso, la mayoría de las startups busca asociarse con un banco patrocinador (de hecho, esto equivale a pedir prestada una licencia).

Luego, la startup necesita un sistema central (core system, algo parecido a una gran base de datos) que registre dónde está y cómo se mueve el dinero de los clientes.
Este sistema central debe integrarse con una serie de sistemas de pago para que los clientes puedan extraer dinero de sus cuentas.
Si quisiera otorgar préstamos, necesitaría conocer información sobre sus clientes a través de las agencias de crédito. Para esto, la startup debe cumplir con una serie de requisitos sobre KYC (conozca a su cliente) y AML (contra el lavado de dinero).
Y debido a que está tratando con dinero, debe protegerse contra el fraude, lo que requiere más software.
Hasta este punto, la startup ya ha desarrollado más de una docena de alianzas con instituciones financieras. Después de los dos años que normalmente se necesita para firmar esos acuerdos, ¡todavía no ha creado el nuevo producto que deseaba lanzar al mercado!
Pero, ¿qué pasaría si, de forma similar a lo que hizo Amazon con la computación y el almacenamiento, las empresas se centraran en cada capa de esta compleja infraestructura y proporcionaran ese paso “como un servicio”?
Eso es exactamente lo que está sucediendo.

Digamos que quiero que quiero crear una sencilla aplicación de planificación financiera. No estoy intentando reconstruir la infraestructura. Sólo intento extraer datos de esa infraestructura. Suena fácil, ¿verdad? Pero no lo es, cuando te sumerges en ello.
Primero, necesito datos sobre las finanzas de mis clientes. Pero hay miles de bancos en Estados Unidos. Para hacer las cosas más complejas, muchos tienen diferentes sistemas y, por lo tanto, diferentes formatos de datos. Necesitaría crear y mantener, por lo menos, varias docenas de integraciones para obtener una cobertura mediocre.
También necesitaría datos sobre las cuentas de corretaje de bolsa de mis clientes. Y tal vez la nómina. Si tienen préstamos para estudiantes, ese es un conjunto de integraciones completamente diferente.
Vea todo el tiempo que dediqué a la construcción de infraestructura. ¡Y ni siquiera he empezado a desarrollar la aplicación de planificación financiera que quería llevar al mercado!
Sin embargo, ahora hay una empresa como Plaid que crea y mantiene todas esas integraciones “como un servicio”. Además traduce los datos a un formato utilizable.
Esta capa de infraestructura preconstruida ha ayudado a acelerar empresas como Earnin, que permite a los usuarios cobrar anticipadamente su cheque de pago por el dinero que ya han ganado, o Blend, una aplicación de optimización de hipotecas.
En lugar de enviar por fax meses de extractos bancarios y de bolsa, el usuario sólo necesita vincular sus cuentas bancarias. Se están construyendo nuevas conexiones, como las de los administradores de préstamos para estudiantes. Gracias a esto, en el futuro es probable que veamos muchas mejoras en la experiencia de los préstamos para estudiantes.

Veamos otro ejemplo. Supongamos que usted tiene una gran idea para un nuevo servicio de banca para consumidores que incluye una cuenta corriente y una tarjeta de débito.
Para esto, necesitará más alianzas que las que mencioné anteriormente. También necesitará una red de cajeros automáticos para el retiro de efectivo y, tal vez, para el depósito de cheques. Y dado que muchos de estos sistemas se construyeron en la década de 1960, necesitaría escribir mucho código para integrarlos.
Pero ahora existe una empresa como Synapse que ofrece todo esto “como un servicio”. Además de reducir drásticamente el tiempo de lanzamiento, permite dos cosas.
En primer lugar, permite al emprendedor concentrarse en llevar su producto al mercado. Por ejemplo, Mercury es una pequeña startup de servicios bancarios. Se centra en la facilidad de uso y en proporcionar una gran visibilidad del flujo de caja, que es la razón principal por la que muchas empresas cierran.
En segundo lugar, Synapse permite a sus clientes poner el foco en la comprensión del cliente y la estrategia de distribución, en lugar de distraerse con la infraestructura bancaria.
Propel es una empresa que ofrece servicios a algunas de las 40 millones de familias que reciben beneficios electrónicos en Estados Unidos (por ejemplo, cupones de alimentos). Uno de sus fundadores creció con cupones de alimentos y tenía una comprensión profunda de ese mercado. Propel comenzó ofreciendo servicios de presupuestación y ahora se está incorporando a los servicios financieros.

En la mayoría de los grandes cambios que ocurren en las industrias, a menudo hay un ganador y muchos perdedores. Pero este caso es diferente. Todos tienen la oportunidad de participar y mejorar significativamente.
Solo en 2019, se lanzaron cerca de 2.000 empresas de fintech. Las instituciones financieras tradicionales podrían reemplazar algunos de sus sistemas heredados y gastar menos en mantenimiento. Además, al asociarse con estas nuevas empresas, podrían lanzar nuevos productos más rápidamente.
Todas las empresas, como vimos con los casos de Uber, Lyft, Shopify y Mindbody, deberían pensar en cómo aprovechar los servicios financieros para servir mejor a sus clientes, aumentar la retención y mejorar los márgenes.
Y la mejor parte se la llevan los consumidores. Con el surgimiento de nuevas empresas de fintech, y algunas de nuestras marcas bancarias favoritas lanzando nuevos productos, nuestros servicios están mejorando. Creo que en un futuro no muy lejano, todos, sin importar nuestro grupo demográfico socioeconómico ni la parte del mundo en que vivamos, tendremos acceso a servicios financieros de bajo costo. E incluso podríamos amarlos.
Esta es una versión adaptada y traducida del artículo “Every Company Will Be a Fintech Company” publicado por Angela Strange en el blog de Andreessen & Horowitz.
Una encuesta del Foro Económico Mundial encontró que solo el 28 por ciento de los jóvenes de las generaciones Millennial y Z creen que sus bancos son justos y honestos.
Mientras tanto, el 50 por ciento de los estadounidenses que viven “día a día” a menudo sufre de servicios financieros deficientes. Aunque necesitan más servicios financieros que la población de mayores ingresos, tienen menos opciones y a precios más altos.
En síntesis, la mayoría definitivamente no ama a su banco.

¿Por qué el status quo ha persistido durante tanto tiempo, a pesar de los niveles extremos de insatisfacción del cliente?
Si bien innovar es difícil en cualquier industria, esto es especialmente cierto en los servicios financieros. Muchos de los bancos más importantes tienen más de 100 años y una amplia red de sucursales. Por lo tanto, les resulta difícil reducir costos y lanzar nuevos productos rápidamente: piense en sus innumerables contratos de arrendamiento a largo plazo y en los miles de empleados que deben capacitar en todo el país.
Aunque muchas de estas instituciones tienen presupuestos de tecnología multimillonarios, en algunos de los bancos más grandes, el 75 por ciento de ese dinero se gasta únicamente en el mantenimiento de productos existentes. Esta es una industria altamente regulada y con una infraestructura muy compleja.
Entonces, si bien esta es una gran oportunidad para las startups, también hay que enfrentar grandes dificultades.

Dados estos desafíos, ¿por qué soy optimista sobre el futuro?
Es posible establecer un paralelismo con la industria del software. Hace unos 10 o 15 años, lanzar una empresa de software era muy difícil.
Primero, había que conducir hasta una tienda de informática. Había que comprar servidores físicos, cargarlos en la parte trasera de un camión, llevarlos a la oficina e instalarlos en una sala de servidores.
Luego, había que comprar algunas licencias de software y escribir código para una base de datos. Cientos de miles (o incluso, millones) de dólares más tarde, finalmente podía empezar a construir el producto que deseaba lanzar al mercado.
Si esto suena totalmente anacrónico es porque lo es.
Hoy en día, cualquiera puede lanzar una empresa de software con una tarjeta de crédito y una computadora portátil. Amazon Web Services (AWS) hoy ofrece toda esta infraestructura como servicio. Al reducir drásticamente el costo y la complejidad, desencadenó miles de experimentos.
Piense en una empresa como Airbnb.
Imagine si los fundadores hubieran tenido que pedir a los inversores que les dieran millones de dólares solo para construir una infraestructura para demostrar que hay un mercado masivo donde todos queremos quedarnos en casas de extraños. La historia quizá habría sido diferente.

El mismo cambio monumental (“infraestructura como servicio”) está llegando a los servicios financieros.
Y no es solo una empresa, son varias empresas, porque la infraestructura de servicios financieros es muy compleja. Esta transformación reducirá el costo y la complejidad de lanzar una empresa de servicios financieros y, lo que es más importante, desencadenará miles de experimentos que allanarán el camino hacia el futuro de la banca.
Uno esperaría que esta innovación provenga de startups y de instituciones de servicios financieros existentes. Pero una parte importante vendrá de empresas no financieras que están incursionando en servicios financieros por primera vez.
Ya está sucediendo: Apple acaba de lanzar una tarjeta de crédito.

Este puede haber sido un movimiento esperado en los círculos de fintech. Pero hasta no hace mucho, Apple era solo una compañía de computadoras. Ahora espera que su tarjeta de crédito guste a sus clientes tanto como su iPhone.
Por supuesto, uno podría minimizar la tarjeta de Apple como el de una excepción de una empresa que tiene grandes reservas de efectivo y es conocida por lanzar nuevos productos. Pero Apple es sólo un ejemplo más de una tendencia mucho más amplia.
Uber y Lyft son empresas de viajes compartidos. Pero si eres uno de sus conductores también pueden ser tu banco. Para Uber y Lyft, ofrecer servicios financieros tiene dos beneficios.
Primero, ambas gastan mucho dinero en incorporar nuevos conductores. Luego tienen que recuperar ese costo con el margen de los viajes. Pero la recuperación sería mucho más rápida si además pudiesen obtener ingresos por la venta de servicios bancarios.
Segundo, si soy un conductor, es más probable que me quede en una empresa que también me brinda mis servicios financieros. En última instancia, si tienen éxito en su oferta de servicios bancarios, Uber y Lyft podrían necesitar adquirir menos conductores, debido a que tendrían una mayor retención de los existentes.

Este fenómeno también está sucediendo en B2B. A cambio de una suscripción mensual, Shopify proporciona servicios de sitios web para cualquier comerciante. Mindbody es una empresa que ayuda a gimnasios a gestionar sus negocios, también por una tarifa mensual. Resulta que ambas empresas obtienen casi el 50 por ciento de sus ingresos a través de la oferta de servicios financieros.
Pero, ¿por qué la explosión del fintech está ocurriendo justo ahora?
La “infraestructura como servicio” está llegando a la banca. Para comprender por qué esto es importante, analicemos qué tan compleja es la infraestructura bancaria en la actualidad.
¿Alguna vez se preguntó qué se necesita para lanzar un banco?
Lo primero es solicitar una licencia, lo que podría llevar años. Por eso, la mayoría de las startups busca asociarse con un banco patrocinador (de hecho, esto equivale a pedir prestada una licencia).

Luego, la startup necesita un sistema central (core system, algo parecido a una gran base de datos) que registre dónde está y cómo se mueve el dinero de los clientes.
Este sistema central debe integrarse con una serie de sistemas de pago para que los clientes puedan extraer dinero de sus cuentas.
Si quisiera otorgar préstamos, necesitaría conocer información sobre sus clientes a través de las agencias de crédito. Para esto, la startup debe cumplir con una serie de requisitos sobre KYC (conozca a su cliente) y AML (contra el lavado de dinero).
Y debido a que está tratando con dinero, debe protegerse contra el fraude, lo que requiere más software.
Hasta este punto, la startup ya ha desarrollado más de una docena de alianzas con instituciones financieras. Después de los dos años que normalmente se necesita para firmar esos acuerdos, ¡todavía no ha creado el nuevo producto que deseaba lanzar al mercado!
Pero, ¿qué pasaría si, de forma similar a lo que hizo Amazon con la computación y el almacenamiento, las empresas se centraran en cada capa de esta compleja infraestructura y proporcionaran ese paso “como un servicio”?
Eso es exactamente lo que está sucediendo.

Digamos que quiero que quiero crear una sencilla aplicación de planificación financiera. No estoy intentando reconstruir la infraestructura. Sólo intento extraer datos de esa infraestructura. Suena fácil, ¿verdad? Pero no lo es, cuando te sumerges en ello.
Primero, necesito datos sobre las finanzas de mis clientes. Pero hay miles de bancos en Estados Unidos. Para hacer las cosas más complejas, muchos tienen diferentes sistemas y, por lo tanto, diferentes formatos de datos. Necesitaría crear y mantener, por lo menos, varias docenas de integraciones para obtener una cobertura mediocre.
También necesitaría datos sobre las cuentas de corretaje de bolsa de mis clientes. Y tal vez la nómina. Si tienen préstamos para estudiantes, ese es un conjunto de integraciones completamente diferente.
Vea todo el tiempo que dediqué a la construcción de infraestructura. ¡Y ni siquiera he empezado a desarrollar la aplicación de planificación financiera que quería llevar al mercado!
Sin embargo, ahora hay una empresa como Plaid que crea y mantiene todas esas integraciones “como un servicio”. Además traduce los datos a un formato utilizable.
Esta capa de infraestructura preconstruida ha ayudado a acelerar empresas como Earnin, que permite a los usuarios cobrar anticipadamente su cheque de pago por el dinero que ya han ganado, o Blend, una aplicación de optimización de hipotecas.
En lugar de enviar por fax meses de extractos bancarios y de bolsa, el usuario sólo necesita vincular sus cuentas bancarias. Se están construyendo nuevas conexiones, como las de los administradores de préstamos para estudiantes. Gracias a esto, en el futuro es probable que veamos muchas mejoras en la experiencia de los préstamos para estudiantes.

Veamos otro ejemplo. Supongamos que usted tiene una gran idea para un nuevo servicio de banca para consumidores que incluye una cuenta corriente y una tarjeta de débito.
Para esto, necesitará más alianzas que las que mencioné anteriormente. También necesitará una red de cajeros automáticos para el retiro de efectivo y, tal vez, para el depósito de cheques. Y dado que muchos de estos sistemas se construyeron en la década de 1960, necesitaría escribir mucho código para integrarlos.
Pero ahora existe una empresa como Synapse que ofrece todo esto “como un servicio”. Además de reducir drásticamente el tiempo de lanzamiento, permite dos cosas.
En primer lugar, permite al emprendedor concentrarse en llevar su producto al mercado. Por ejemplo, Mercury es una pequeña startup de servicios bancarios. Se centra en la facilidad de uso y en proporcionar una gran visibilidad del flujo de caja, que es la razón principal por la que muchas empresas cierran.
En segundo lugar, Synapse permite a sus clientes poner el foco en la comprensión del cliente y la estrategia de distribución, en lugar de distraerse con la infraestructura bancaria.
Propel es una empresa que ofrece servicios a algunas de las 40 millones de familias que reciben beneficios electrónicos en Estados Unidos (por ejemplo, cupones de alimentos). Uno de sus fundadores creció con cupones de alimentos y tenía una comprensión profunda de ese mercado. Propel comenzó ofreciendo servicios de presupuestación y ahora se está incorporando a los servicios financieros.

En la mayoría de los grandes cambios que ocurren en las industrias, a menudo hay un ganador y muchos perdedores. Pero este caso es diferente. Todos tienen la oportunidad de participar y mejorar significativamente.
Solo en 2019, se lanzaron cerca de 2.000 empresas de fintech. Las instituciones financieras tradicionales podrían reemplazar algunos de sus sistemas heredados y gastar menos en mantenimiento. Además, al asociarse con estas nuevas empresas, podrían lanzar nuevos productos más rápidamente.
Todas las empresas, como vimos con los casos de Uber, Lyft, Shopify y Mindbody, deberían pensar en cómo aprovechar los servicios financieros para servir mejor a sus clientes, aumentar la retención y mejorar los márgenes.
Y la mejor parte se la llevan los consumidores. Con el surgimiento de nuevas empresas de fintech, y algunas de nuestras marcas bancarias favoritas lanzando nuevos productos, nuestros servicios están mejorando. Creo que en un futuro no muy lejano, todos, sin importar nuestro grupo demográfico socioeconómico ni la parte del mundo en que vivamos, tendremos acceso a servicios financieros de bajo costo. E incluso podríamos amarlos.
No activity yet