<100 subscribers
Share Dialog
Share Dialog


Valentina siempre había soñado con emprender, pero no fue hasta que su pequeño negocio de ilustraciones digitales estuvo al borde del cierre que descubrió algo más poderoso que cualquier descuento: una historia bien contada, comprimida en un rectángulo de colores, tipografías y emociones. Un banner.
Valentina abrió su tienda en línea durante la pandemia. Ofrecía ilustraciones personalizadas y papelería creativa. Sin embargo, tras seis meses de ventas irregulares, anuncios sin clics y redes sociales que no despegaban, su entusiasmo comenzó a apagarse.
Un día, al revisar el tráfico de su sitio, notó que muchas visitas abandonaban la página sin interactuar. Frustrada, se sumergió en cursos de marketing, hasta que una frase la sacudió:
“Un buen banner no solo informa: seduce, emociona y dirige la acción.”
Ese mismo día, descubrió Canva.
Con manos temblorosas y creatividad encajonada, Valentina abrió Canva. Plantillas, fuentes, colores... pero más que eso: posibilidades. No tenía experiencia en diseño gráfico, pero sabía contar historias.
Decidió crear un banner para una nueva campaña: “Regalos que cuentan tu historia”. Usó una paleta suave, colocó una ilustración suya y una frase sincera:**"Dibujo tu historia, tú la regalas."**Colocó un botón bien visible: ¡Personaliza ahora!
Al subir el banner a su página de inicio, y reforzarlo con una campaña sencilla en redes, algo cambió. Las visitas aumentaron. Pero lo más importante: los mensajes comenzaron a llegar."Vi tu banner y me identifiqué","¿Puedes hacer un retrato de mi abuela con su perro?""¿Puedo regalarle esto a mi pareja en nuestro aniversario?"
Ese rectángulo digital no solo aumentó sus ventas. La reconectó con su propósito: emocionar con sus trazos.
Un banner no es solo un anuncio. Es un puente. Y si sabes contarlo bien, puede ser el comienzo de una relación con tu audiencia, una chispa para tu marca y un renacer para tu motivación.
Crear una cuenta en Canva (gratuita o Pro): https://www.canva.com/
En el buscador de plantillas, escribe “Banner Web”.
Elige una plantilla atractiva visualmente y compatible con tu marca.
Modifica los textos. Usa una frase breve, emocional y directa.
Cambia colores y tipografías según tu identidad visual.
Añade una imagen relevante o ilustración que conecte.
Asegúrate de incluir un botón o CTA claro (ej. “Compra ahora”).
Verifica que el tamaño sea compatible con tu portal web.
Descarga el diseño en formato PNG o JPG.
Súbelo a tu sitio y prueba su rendimiento.
**Un diseño no vende solo por bonito. Vende porque toca.**Valentina no salvó su negocio solo con un banner. Lo salvó porque aprendió a hablarle al corazón de su audiencia con una imagen.Y tú también puedes.
Para más información:
Valentina siempre había soñado con emprender, pero no fue hasta que su pequeño negocio de ilustraciones digitales estuvo al borde del cierre que descubrió algo más poderoso que cualquier descuento: una historia bien contada, comprimida en un rectángulo de colores, tipografías y emociones. Un banner.
Valentina abrió su tienda en línea durante la pandemia. Ofrecía ilustraciones personalizadas y papelería creativa. Sin embargo, tras seis meses de ventas irregulares, anuncios sin clics y redes sociales que no despegaban, su entusiasmo comenzó a apagarse.
Un día, al revisar el tráfico de su sitio, notó que muchas visitas abandonaban la página sin interactuar. Frustrada, se sumergió en cursos de marketing, hasta que una frase la sacudió:
“Un buen banner no solo informa: seduce, emociona y dirige la acción.”
Ese mismo día, descubrió Canva.
Con manos temblorosas y creatividad encajonada, Valentina abrió Canva. Plantillas, fuentes, colores... pero más que eso: posibilidades. No tenía experiencia en diseño gráfico, pero sabía contar historias.
Decidió crear un banner para una nueva campaña: “Regalos que cuentan tu historia”. Usó una paleta suave, colocó una ilustración suya y una frase sincera:**"Dibujo tu historia, tú la regalas."**Colocó un botón bien visible: ¡Personaliza ahora!
Al subir el banner a su página de inicio, y reforzarlo con una campaña sencilla en redes, algo cambió. Las visitas aumentaron. Pero lo más importante: los mensajes comenzaron a llegar."Vi tu banner y me identifiqué","¿Puedes hacer un retrato de mi abuela con su perro?""¿Puedo regalarle esto a mi pareja en nuestro aniversario?"
Ese rectángulo digital no solo aumentó sus ventas. La reconectó con su propósito: emocionar con sus trazos.
Un banner no es solo un anuncio. Es un puente. Y si sabes contarlo bien, puede ser el comienzo de una relación con tu audiencia, una chispa para tu marca y un renacer para tu motivación.
Crear una cuenta en Canva (gratuita o Pro): https://www.canva.com/
En el buscador de plantillas, escribe “Banner Web”.
Elige una plantilla atractiva visualmente y compatible con tu marca.
Modifica los textos. Usa una frase breve, emocional y directa.
Cambia colores y tipografías según tu identidad visual.
Añade una imagen relevante o ilustración que conecte.
Asegúrate de incluir un botón o CTA claro (ej. “Compra ahora”).
Verifica que el tamaño sea compatible con tu portal web.
Descarga el diseño en formato PNG o JPG.
Súbelo a tu sitio y prueba su rendimiento.
**Un diseño no vende solo por bonito. Vende porque toca.**Valentina no salvó su negocio solo con un banner. Lo salvó porque aprendió a hablarle al corazón de su audiencia con una imagen.Y tú también puedes.
Para más información:
No comments yet