<100 subscribers
Share Dialog
Share Dialog

Sentir miedo es una ilusión.
Es un sentimiento temporal porque el cuerpo es temporal.
Y aún así, sabiendo su brevedad, juzgamos, sufrimos, odiamos, peleamos, gritamos, huimos, criticamos y condenamos.
“Vos tenés que”. “Por tu culpa”. “Es que si hubieras”.
El más grande enemigo del miedo es la Valentía.
Antónimo de la acción.
“Valentía”. Qué palabra extraña, ¿va?
¿Será hacer algo de manera insensata solo por el fin de hacerlo? ¿sacar la espada y luchar con todo lo que se nos pone enfrente?
De inicio, Valentía NO es lanzarse para mostrar “coraje” frente a otros.
Valentía es un estado de consciencia en el que naturalmente estás como hu—mono.
Tu presencia, paz y claridad en este mundo, ya requieren valentía y generan por sí mismos, un impacto en la realidad física.
Eso es CREAR valor.
La Valentía es necesaria para ser valiosos como jugadores creativos en este mundo.
Ser Valiente significa soltar para alcanzar la serenidad, el silencio y la quietud.
Eso es posible únicamente cuando renunciás a falsas premisas:
Hay algo mal conmigo
Soy culpable
Percibir dualidad
Juzgar
Exigir
Anhelar
Tu E—GO es a quien le encanta hablar de premisas ilusorias.
Adelante, atrás, subió, bajó, vendió, compró, éxito, fracaso, mejor, peor, BIEN Y MAL.

En esta realidad hu—mono, lo bueno y lo malo no existen.
En la esfera del planeta, ¿qué es arriba y qué es abajo?
La dua—lidad no existe.
El espectro es 1.
Entre más escuchás a tu e—go y permitís que te distraiga, más creés que te definen tus cinco sentidos y el exterior.
Esa creencia te lleva a la constante búsqueda de sobre—vivir.
Incentivado por salvar tu pellejo, olvidás tu propósito:
Crear y ofrecer tus regalos al mundo.
Creés que cuando aparezca ese algo, tu vida se va a solucionar.
Esa pareja, ese empleo, ese cliente, ese carro, ese dinero, esa casa, “ese recurso definitivo”. Oh sorpresa, no va a pasar.
Acceder a un recurso físico, lograr materializar una meta, no van a resolver el vacío.
Sí, se aplaude, se agradece, y por siempre se honra al proceso creativo, pero nunca nos creemos la expectativa de que el recurso material es la tierra prometida.
El caos viene a probarte. A ver sí estás hecho de eso que decís.
Ahí viene el caos, a ver quién sos cuando se te pone de frente.
¿Un débil, miedoso, adicto a manipular el plano físico para “ser alguien”?
¿Un creador, valiente, emocionado de manipular el caos para impactar el plano físico?
No sos nadie. Sos un cuerpo que se pedorrea, caga, escupe, vomita y traga.
Minúsculo e irrelevante en el vasto infinito del universo.
Entre más avanzás en tu vida y alcanzás nuevos niveles de entendimiento espiritual, sabés que lo de afuera, el mundo externo, es simplemente una percepción tuya, que nunca ha estado separado de vos y que forma parte de la gran consciencia universal.
Esa “crisis” que ves a otros hu—monos mencionar y sufrir, en realidad es un grito de auxilio. Te necesitan, no para multiplicar su miedo, sino porque requieren de tu estado de consciencia en el que naturalmente estás cuando sos Valiente: quietud.
Soltá ya lo que tu e—go dice. No es cierto.
Rendite a tu espíritu, ahí es muy fácil encontrar Valentía, porque sos naturalmente puente de ideas y batería emocional para manifestar y materializar.
Atravesar la aparente “crisis” no depende de qué estás haciendo para “verte” valiente, depende de QUIÉN estás siendo.
Se necesita Valentía para no reaccionar, para contenerte de atacar al prójimo, para empatizar con otro hu—mono.
No necesitás la aprobación de alguien, ya valés y sos valiente solo por soltar, aceptar y entender que sos completo, siempre lo has sido y siempre lo vas a ser.
Sos un Hu—Mono más, parado sobre una roca gigante flotando en el espacio.
El planeta tierra, al igual que el resto del Sistema Solar, siguen al Sol, que va a una velocidad de 220 kilómetros por segundo en la galaxia.
Y nosotros seguimos discutiendo y defendiendo a vida o muerte, la religión verdadera, la política definitiva, el token o moneda de la época, la blanco y lo negro.
Toda esa “crisis” que percibís tiene sus raíces en el miedo, un sentimiento temporal e ilusorio.
¿Quién querés ser frente a la situación?
Vos decidís si conectar con el miedo o con la valentía.
Tu súper poder es elegir.
Decidí.

Sentir miedo es una ilusión.
Es un sentimiento temporal porque el cuerpo es temporal.
Y aún así, sabiendo su brevedad, juzgamos, sufrimos, odiamos, peleamos, gritamos, huimos, criticamos y condenamos.
“Vos tenés que”. “Por tu culpa”. “Es que si hubieras”.
El más grande enemigo del miedo es la Valentía.
Antónimo de la acción.
“Valentía”. Qué palabra extraña, ¿va?
¿Será hacer algo de manera insensata solo por el fin de hacerlo? ¿sacar la espada y luchar con todo lo que se nos pone enfrente?
De inicio, Valentía NO es lanzarse para mostrar “coraje” frente a otros.
Valentía es un estado de consciencia en el que naturalmente estás como hu—mono.
Tu presencia, paz y claridad en este mundo, ya requieren valentía y generan por sí mismos, un impacto en la realidad física.
Eso es CREAR valor.
La Valentía es necesaria para ser valiosos como jugadores creativos en este mundo.
Ser Valiente significa soltar para alcanzar la serenidad, el silencio y la quietud.
Eso es posible únicamente cuando renunciás a falsas premisas:
Hay algo mal conmigo
Soy culpable
Percibir dualidad
Juzgar
Exigir
Anhelar
Tu E—GO es a quien le encanta hablar de premisas ilusorias.
Adelante, atrás, subió, bajó, vendió, compró, éxito, fracaso, mejor, peor, BIEN Y MAL.

En esta realidad hu—mono, lo bueno y lo malo no existen.
En la esfera del planeta, ¿qué es arriba y qué es abajo?
La dua—lidad no existe.
El espectro es 1.
Entre más escuchás a tu e—go y permitís que te distraiga, más creés que te definen tus cinco sentidos y el exterior.
Esa creencia te lleva a la constante búsqueda de sobre—vivir.
Incentivado por salvar tu pellejo, olvidás tu propósito:
Crear y ofrecer tus regalos al mundo.
Creés que cuando aparezca ese algo, tu vida se va a solucionar.
Esa pareja, ese empleo, ese cliente, ese carro, ese dinero, esa casa, “ese recurso definitivo”. Oh sorpresa, no va a pasar.
Acceder a un recurso físico, lograr materializar una meta, no van a resolver el vacío.
Sí, se aplaude, se agradece, y por siempre se honra al proceso creativo, pero nunca nos creemos la expectativa de que el recurso material es la tierra prometida.
El caos viene a probarte. A ver sí estás hecho de eso que decís.
Ahí viene el caos, a ver quién sos cuando se te pone de frente.
¿Un débil, miedoso, adicto a manipular el plano físico para “ser alguien”?
¿Un creador, valiente, emocionado de manipular el caos para impactar el plano físico?
No sos nadie. Sos un cuerpo que se pedorrea, caga, escupe, vomita y traga.
Minúsculo e irrelevante en el vasto infinito del universo.
Entre más avanzás en tu vida y alcanzás nuevos niveles de entendimiento espiritual, sabés que lo de afuera, el mundo externo, es simplemente una percepción tuya, que nunca ha estado separado de vos y que forma parte de la gran consciencia universal.
Esa “crisis” que ves a otros hu—monos mencionar y sufrir, en realidad es un grito de auxilio. Te necesitan, no para multiplicar su miedo, sino porque requieren de tu estado de consciencia en el que naturalmente estás cuando sos Valiente: quietud.
Soltá ya lo que tu e—go dice. No es cierto.
Rendite a tu espíritu, ahí es muy fácil encontrar Valentía, porque sos naturalmente puente de ideas y batería emocional para manifestar y materializar.
Atravesar la aparente “crisis” no depende de qué estás haciendo para “verte” valiente, depende de QUIÉN estás siendo.
Se necesita Valentía para no reaccionar, para contenerte de atacar al prójimo, para empatizar con otro hu—mono.
No necesitás la aprobación de alguien, ya valés y sos valiente solo por soltar, aceptar y entender que sos completo, siempre lo has sido y siempre lo vas a ser.
Sos un Hu—Mono más, parado sobre una roca gigante flotando en el espacio.
El planeta tierra, al igual que el resto del Sistema Solar, siguen al Sol, que va a una velocidad de 220 kilómetros por segundo en la galaxia.
Y nosotros seguimos discutiendo y defendiendo a vida o muerte, la religión verdadera, la política definitiva, el token o moneda de la época, la blanco y lo negro.
Toda esa “crisis” que percibís tiene sus raíces en el miedo, un sentimiento temporal e ilusorio.
¿Quién querés ser frente a la situación?
Vos decidís si conectar con el miedo o con la valentía.
Tu súper poder es elegir.
Decidí.
No comments yet