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Es muy habitual escuchar a la gente decir mis fotos, mi contenido, mi trabajo, en relación a lo que publica en redes sociales. Pero, luego, un día la plataforma bloquea su cuenta por una infracción a las políticas del sitio y en ese momento todo lo que construyó durante días, meses o años, desaparece.
Hola, soy Juan José Flores y hace 22 años comencé a publicar artículos en Blogspot. En la actualidad mi blog tiene más de 4.000 artículos. Si bien tiene un dominio personalizado y los cibernautas pueden ver un sitio web con mi nombre y apellido, con copyright incluido, la realidad es que el contenido podría dejar de pertenecerme en cualquier momento.
Hace meses estoy subiendo contenido al blog de un amigo coleccionista y ya tres veces el sitio ha sido bloqueado por Blogger por incumplir políticas de contenido. Si bien cada vez se apeló y se logró levantar el bloqueo, no sabemos si la próxima vez no será la definitiva.
La solución, en el caso de Blogger sería trasladar el contenido a un hosting “propio”, pero la propiedad en Internet es algo difuso, el traslado puede ser algo muy engorroso y en algunos casos imposible.
Luego está el pequeño detalle de que los verdaderos “dueños de la web”, es decir, las empresas propietarias de las redes sociales y distintas plataformas, son quienes ganan dinero con nuestro contenido.
En algún momento de mis 22 años de bloguer, pude ganar algo de dinero con mi contenido, pero en la actualidad lo que escribo no se encuentro dentro del “nicho” que la publicidad contextual considera de valor para mostrar sus avisos, por lo que mis artículos para este sistema solo valen centavos por mes.
Lo mismo ocurre con mi contenido en las redes sociales. No es viral, no se encuentra dentro del nicho que invita al scroll, por lo que no es mostrado por las plataformas, a pesar del tiempo, el conocimiento y la investigación dedicada a la producción de ese contenido.
Pero no sólo se trata de ser viral. Se trata de que millones de personas dedican su tiempo a crear contenido para estas máquinas de generar dinero, pero son muy pocos los que reciben algo a cambio.
Se ha normalizado la idea de que se puede ganar dinero con las redes sociales si se cumplen ciertos requisitos: superar determinado número de usuarios, conseguir “me gusta”, lograr millones de vistas...
Sin embargo, son muy pocos los que superan esas barreras y muy pocos los que ganan dinero. Se calcula que sólo el 0,5% de los usuarios gana dinero con su contenido en redes sociales.
Cuando comenzamos a ver los números de las estadísticas nos damos cuenta de que algo está muy mal. Los redes sociales tiene 5.400 millones de usuarios, de acuerdo a datos de 2024.
Es gracias al contenido y la interacción de esos 5.400 millones de usuarios que las plataformas se han convertido en minas de oro para sus propietarios. La “Economía de los Creadores” está valorada en 100.000 millones de dólares. Pero sólo entre el 2 y el 4% de los creadores ha logrado monetizar su contenido y únicamente el 0,5% ha convertido ese trabajo en su única fuente de ingresos.
Es decir, construimos entre todos, pero casi nadie (menos de una de cada 100 personas) recibe un pago por ello y quienes se llevan el dinero son los dueños de las plataformas.
Entonces, hay algo que está definitivamente mal.
Este blog estará dedicado escritores, bloguers, periodistas y desarrolladores de contenido y cómo ganar dinero o al menos mantener los derechos sobre nuestro trabajo y que no sirva sólo para enriquecer a unos pocos.
Suscribete para recibir los siguientes artículos...
Es muy habitual escuchar a la gente decir mis fotos, mi contenido, mi trabajo, en relación a lo que publica en redes sociales. Pero, luego, un día la plataforma bloquea su cuenta por una infracción a las políticas del sitio y en ese momento todo lo que construyó durante días, meses o años, desaparece.
Hola, soy Juan José Flores y hace 22 años comencé a publicar artículos en Blogspot. En la actualidad mi blog tiene más de 4.000 artículos. Si bien tiene un dominio personalizado y los cibernautas pueden ver un sitio web con mi nombre y apellido, con copyright incluido, la realidad es que el contenido podría dejar de pertenecerme en cualquier momento.
Hace meses estoy subiendo contenido al blog de un amigo coleccionista y ya tres veces el sitio ha sido bloqueado por Blogger por incumplir políticas de contenido. Si bien cada vez se apeló y se logró levantar el bloqueo, no sabemos si la próxima vez no será la definitiva.
La solución, en el caso de Blogger sería trasladar el contenido a un hosting “propio”, pero la propiedad en Internet es algo difuso, el traslado puede ser algo muy engorroso y en algunos casos imposible.
Luego está el pequeño detalle de que los verdaderos “dueños de la web”, es decir, las empresas propietarias de las redes sociales y distintas plataformas, son quienes ganan dinero con nuestro contenido.
En algún momento de mis 22 años de bloguer, pude ganar algo de dinero con mi contenido, pero en la actualidad lo que escribo no se encuentro dentro del “nicho” que la publicidad contextual considera de valor para mostrar sus avisos, por lo que mis artículos para este sistema solo valen centavos por mes.
Lo mismo ocurre con mi contenido en las redes sociales. No es viral, no se encuentra dentro del nicho que invita al scroll, por lo que no es mostrado por las plataformas, a pesar del tiempo, el conocimiento y la investigación dedicada a la producción de ese contenido.
Pero no sólo se trata de ser viral. Se trata de que millones de personas dedican su tiempo a crear contenido para estas máquinas de generar dinero, pero son muy pocos los que reciben algo a cambio.
Se ha normalizado la idea de que se puede ganar dinero con las redes sociales si se cumplen ciertos requisitos: superar determinado número de usuarios, conseguir “me gusta”, lograr millones de vistas...
Sin embargo, son muy pocos los que superan esas barreras y muy pocos los que ganan dinero. Se calcula que sólo el 0,5% de los usuarios gana dinero con su contenido en redes sociales.
Cuando comenzamos a ver los números de las estadísticas nos damos cuenta de que algo está muy mal. Los redes sociales tiene 5.400 millones de usuarios, de acuerdo a datos de 2024.
Es gracias al contenido y la interacción de esos 5.400 millones de usuarios que las plataformas se han convertido en minas de oro para sus propietarios. La “Economía de los Creadores” está valorada en 100.000 millones de dólares. Pero sólo entre el 2 y el 4% de los creadores ha logrado monetizar su contenido y únicamente el 0,5% ha convertido ese trabajo en su única fuente de ingresos.
Es decir, construimos entre todos, pero casi nadie (menos de una de cada 100 personas) recibe un pago por ello y quienes se llevan el dinero son los dueños de las plataformas.
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Juan J. Flores
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