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El capítulo III del Informe Económico Anual 2025 del Banco de Pagos Internacionales (BIS) propone una transformación profunda del sistema monetario global. Bajo el lema de "tokenización", se esconde una agenda de reestructuración total de cómo circula el dinero, quién lo emite y, sobre todo, quién lo controla.
Aunque el BIS no lo diga con nombres propios, sus conceptos apuntan directamente a tecnologías que ya existen: Ethereum, sus capas L2, las stablecoins y la infraestructura DeFi. Sin embargo, el informe no las celebra, sino que las descalifica sistemáticamente con un vocabulario quirúrgico.
El BIS describe una arquitectura de libro mayor en capas donde:
Una L1 pública y común ancla pruebas criptográficas de múltiples L2.
Las L2 funcionan de forma autónoma, adaptadas a distintas jurisdicciones o necesidades regulatorias.
Se mantiene la programabilidad y composabilidad, claves del ecosistema Ethereum.
Esto ya existe, se llama Ethereum + Base/Optimism/Arbitrum/, pero el BIS prefiere llamarlo "infraestructura tokenizada de próxima generación".
La tokenización no se limita a crear versiones digitales del dinero. También busca representar acciones, bonos del Tesoro, pagarés y garantías en forma de tokens.
Beneficios según el BIS:
Liquidación atómica sin intermediarios.
Automatización regulatoria vía smart contracts.
Composabilidad de instrumentos financieros.
Transparencia total.
Lo que en Ethereum conocemos como RWA (Real World Assets), aquí se reinventa como una promesa regulada y supervisada.
Mayor eficiencia en operaciones y reducción de errores.
Liquidación en tiempo real, sin fricción.
Automatización programable de reglas y contratos.
Composabilidad entre instrumentos financieros.
Transparencia y auditabilidad por defecto.
Interoperabilidad entre jurisdicciones.
Inclusión y acceso ampliado, en teoría.
Singleness: todo dinero debe valer igual, sin importar quién lo emita (pero sólo si lo respalda el banco central).
Elasticidad: sólo los bancos centrales pueden expandir o contraer liquidez.
Integridad: si no tiene supervisión institucional, no es íntegro.
El informe reconoce que:
99% de las stablecoins están denominadas en USD.
Su uso aumenta tras episodios de inflación o devaluación.
Favorecen una dolarización silenciosa en economías emergentes.
Y eso no les gusta nada. Argumentan que:
Afectan la soberanía monetaria de los bancos centrales.
Ponen en riesgo los rendimientos del mercado de bonos del Tesoro.
Palabra | Traducción |
|---|---|
Criptoactivo especulativo | Bitcoin u otros tokens no regulados |
Mezcladores | Herramientas de privacidad que les incomodan |
Anonimato | Riesgo de lavado de dinero, aunque sea privacidad legítima |
Alquiler de liquidez | Crítica a mecanismos como minería o staking |
Fragilidad del peg | Queja sobre stablecoins no reguladas |
Riesgo sistémico | Todo lo que no controlan puede colapsar el sistema |
Palabra | Qué interpreto |
Integridad | Sólo si es auditado y supervisado por ellos |
Elasticidad | Capacidad de imprimir dinero, pero sólo si eres banco central |
Programabilidad | Bien si la controlan ellos, peligrosa si es en DeFi |
Composabilidad | Bonita si ocurre en plataformas reguladas |
Cumplimiento programable | Censura automatizada disfrazada de innovación |
Gobernanza integrada | Control centralizado en los bancos |
El informe también incorpora la inteligencia artificial como un agente clave del nuevo orden financiero:
Automatiza decisiones de política monetaria.
Gestiona colaterales en tiempo real.
Detecta patrones de riesgo, fraude y anomalías regulatorias.
Pero sólo bajo vigilancia. La IA no es libre: debe operar con reglas impuestas.
El BIS plantea un sistema tokenizado, sí. Pero no quiere innovación sin permiso. Su visión es la de una arquitectura cerrada, con puertas lógicas pero llaves en manos de bancos centrales y actores regulados.
Todo lo que representa soberanía digital, autocustodia, dinero libre o código sin permiso... es señalado.
Bitcoin y Ethereum están presentes en todo el informe, sin ser nombrados. Su existencia es tan evidente, que sólo puede enfrentarse con silencio, glosarios sofisticados y mucha semántica institucional.
📚 Fuentes principales
Informe Económico Anual 2025 – Capítulo III (HTML)
https://www.bis.org/publ/arpdf/ar2025e3.htm
Informe Económico Anual 2025 – Capítulo III (PDF)
https://www.bis.org/publ/arpdf/ar2025e3.pdf
El capítulo III del Informe Económico Anual 2025 del Banco de Pagos Internacionales (BIS) propone una transformación profunda del sistema monetario global. Bajo el lema de "tokenización", se esconde una agenda de reestructuración total de cómo circula el dinero, quién lo emite y, sobre todo, quién lo controla.
Aunque el BIS no lo diga con nombres propios, sus conceptos apuntan directamente a tecnologías que ya existen: Ethereum, sus capas L2, las stablecoins y la infraestructura DeFi. Sin embargo, el informe no las celebra, sino que las descalifica sistemáticamente con un vocabulario quirúrgico.
El BIS describe una arquitectura de libro mayor en capas donde:
Una L1 pública y común ancla pruebas criptográficas de múltiples L2.
Las L2 funcionan de forma autónoma, adaptadas a distintas jurisdicciones o necesidades regulatorias.
Se mantiene la programabilidad y composabilidad, claves del ecosistema Ethereum.
Esto ya existe, se llama Ethereum + Base/Optimism/Arbitrum/, pero el BIS prefiere llamarlo "infraestructura tokenizada de próxima generación".
La tokenización no se limita a crear versiones digitales del dinero. También busca representar acciones, bonos del Tesoro, pagarés y garantías en forma de tokens.
Beneficios según el BIS:
Liquidación atómica sin intermediarios.
Automatización regulatoria vía smart contracts.
Composabilidad de instrumentos financieros.
Transparencia total.
Lo que en Ethereum conocemos como RWA (Real World Assets), aquí se reinventa como una promesa regulada y supervisada.
Mayor eficiencia en operaciones y reducción de errores.
Liquidación en tiempo real, sin fricción.
Automatización programable de reglas y contratos.
Composabilidad entre instrumentos financieros.
Transparencia y auditabilidad por defecto.
Interoperabilidad entre jurisdicciones.
Inclusión y acceso ampliado, en teoría.
Singleness: todo dinero debe valer igual, sin importar quién lo emita (pero sólo si lo respalda el banco central).
Elasticidad: sólo los bancos centrales pueden expandir o contraer liquidez.
Integridad: si no tiene supervisión institucional, no es íntegro.
El informe reconoce que:
99% de las stablecoins están denominadas en USD.
Su uso aumenta tras episodios de inflación o devaluación.
Favorecen una dolarización silenciosa en economías emergentes.
Y eso no les gusta nada. Argumentan que:
Afectan la soberanía monetaria de los bancos centrales.
Ponen en riesgo los rendimientos del mercado de bonos del Tesoro.
Palabra | Traducción |
|---|---|
Criptoactivo especulativo | Bitcoin u otros tokens no regulados |
Mezcladores | Herramientas de privacidad que les incomodan |
Anonimato | Riesgo de lavado de dinero, aunque sea privacidad legítima |
Alquiler de liquidez | Crítica a mecanismos como minería o staking |
Fragilidad del peg | Queja sobre stablecoins no reguladas |
Riesgo sistémico | Todo lo que no controlan puede colapsar el sistema |
Palabra | Qué interpreto |
Integridad | Sólo si es auditado y supervisado por ellos |
Elasticidad | Capacidad de imprimir dinero, pero sólo si eres banco central |
Programabilidad | Bien si la controlan ellos, peligrosa si es en DeFi |
Composabilidad | Bonita si ocurre en plataformas reguladas |
Cumplimiento programable | Censura automatizada disfrazada de innovación |
Gobernanza integrada | Control centralizado en los bancos |
El informe también incorpora la inteligencia artificial como un agente clave del nuevo orden financiero:
Automatiza decisiones de política monetaria.
Gestiona colaterales en tiempo real.
Detecta patrones de riesgo, fraude y anomalías regulatorias.
Pero sólo bajo vigilancia. La IA no es libre: debe operar con reglas impuestas.
El BIS plantea un sistema tokenizado, sí. Pero no quiere innovación sin permiso. Su visión es la de una arquitectura cerrada, con puertas lógicas pero llaves en manos de bancos centrales y actores regulados.
Todo lo que representa soberanía digital, autocustodia, dinero libre o código sin permiso... es señalado.
Bitcoin y Ethereum están presentes en todo el informe, sin ser nombrados. Su existencia es tan evidente, que sólo puede enfrentarse con silencio, glosarios sofisticados y mucha semántica institucional.
📚 Fuentes principales
Informe Económico Anual 2025 – Capítulo III (HTML)
https://www.bis.org/publ/arpdf/ar2025e3.htm
Informe Económico Anual 2025 – Capítulo III (PDF)
https://www.bis.org/publ/arpdf/ar2025e3.pdf
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1 comment
El último blogpost de @villawolf.eth analiza el capítulo III del Informe Económico Anual 2025 del BIS, subrayando su llamada a la "tokenización". Propone un rediseño del sistema financiero alrededor de Ethereum y tecnologías similares, pero a la vez desacredita su impacto e innovación.