
Fileverse: crear y publicar onchain
Nuevas formas de escribir, conectar y publicar en la era onchain

Cartagena OnChain
Cartagena Onchain ha sido una semilla de crecimiento para todos nosotros. Durante este evento, hemos tocado una amplia gama de temas, desde la creación de wallets hasta el despliegue de NFTs, pasando por estrategias financieras y el impacto de las iniciativas locales en nuestras comunidades, fue un encuentro cargado de energía y colaboración, nos reunimos en Cartagena de Indias, Colombia.Nuestro viaje inicia con una sesión introductoria diseñada especialmente para aquellos que están dando sus...

Pizza Onchain 🍕Cartagena Vive su Primera Experiencia Onchain
Innovación, Comunidad y PizzaEl pasado 21 de diciembre de 2024, la vibrante ciudad de Cartagena, Colombia, se convirtió en el escenario de un evento organizado por Cartagena Onchain, en colaboración con PizzaDAO y con el apoyo de Base Colombia. Esta jornada no solo introdujo a los participantes al emocionante mundo de la web3, sino que también demostró cómo esta innovación puede integrarse de manera práctica en sus vidas diarias.Una Economía Sin FronterasEl evento comenzó con una introducción...

<100 subscribers
Durante los últimos años hemos participado en un ecosistema donde tenemos que movernos rápido, en tecnología, en comunidades, en ideas. Rápido no siempre es malo. Pero 2025 me dejó una lección clara: avanzar no es lo mismo que ir en la dirección correcta.
Mucho de lo que hoy llamamos “tecnología del futuro” nació con una promesa simple: devolverle poder a las personas. Que cada quien pudiera ser dueño de su información, de su dinero, de sus decisiones digitales, sin depender de intermediarios invisibles.
Ese fue el espíritu con el que nació Ethereum y, más ampliamente, Web3.
Con el tiempo, ese espíritu fue evolucionando.
En la búsqueda de una mejor experiencia y una adopción más amplia, exploramos nuevas capas de confianza. Plataformas que ayudaron a escalar, abstracciones que redujeron barreras y sistemas que se volvieron más fáciles de usar. Esa etapa fue necesaria. Nos enseñó qué funciona, qué se rompe y en qué puntos la soberanía necesita ser reconstruida con más cuidad y se siente como un punto de inflexión. No para “volver atrás”, sino para recordar por qué empezamos.
La conversación que hoy se abre no es técnica, es humana:
¿Podemos construir tecnologías que sean fáciles de usar y fáciles de entender?
¿Sistemas que generen confianza desde la transparencia, y no desde la
dependencia?
La pregunta ahora no es si la confianza debe existir en los sistemas,
sino cómo se diseña.
La nueva etapa apunta a algo muy concreto: que las personas puedan usar tecnología sin entregar su privacidad, sin depender de un único proveedor, sin quedar bloqueadas si una empresa desaparece o cambia las reglas. Que equivocarse no signifique perderlo todo. Que participar no requiera fe ciega, sino comprensión básica.
Construir no es una promesa instantánea. Es una construcción paciente.
Lo que 2025 me enseñó
“Strong communities aren’t built fast. They’re built right.”
> Este año entendí que construir comunidad se parece más a cultivar que
a lanzar productos. Requiere tiempo, cuidado y constancia.
> Aprendí que no todo es velocidad, sino dirección.
> La tecnología conecta. Pero la confianza es lo que sostiene.
>Que delegar no es soltar responsabilidad, sino ampliar confianza.
> El impacto real no siempre se ve de inmediato. Pero se acumula.
Las personas detrás del camino
“Web3 is global by design, but local by necessity.”
> Nada de esto sucede en abstracto. Sucede en barrios, universidades,
cafés, coworkings, meetups, conversaciones largas y preguntas
incómodas.
Gracias a las comunidades de Colombia, México, Costa Rica, Brasil, Bolivia, Chile Argentina y a toda Latinoamérica. Y también a quienes, desde Asia, Estados Unidos, Europa y otros lugares del mundo, caminaron este proceso conmigo.
Web3 no se construye solo con código. Se construye con personas que se escuchan, que se enseñan, que se acompañan mientras aprenden algo nuevo.
Mirando hacia 2026
2025 fue un año para sembrar, conectar y ordenar. 2026 se siente como el momento de escalar con conciencia, profundizar lo esencial y cuidar lo que ya existe.
Seguir construyendo desde lo global hacia lo local. Poner a la comunidad en el centro para usar la tecnología como herramienta, no como fin. Y no sacrificar valores por comodidad.
El camino sigue abierto.
La convicción es más clara que nunca.
Lo mejor apenas comienza
LFB CLUB
Rhino
_______________________________________________________
Over the past few years, we’ve been part of an ecosystem that pushes
us to move fast. In technology. In communities. In ideas.
Moving fast isn’t always a bad thing. But 2025 taught me a clear lesson: making progress is not the same as moving in the right direction.
Much of what we now call “the technology of the future” was born from a simple promise: to give power back to people. To allow individuals to truly own their data, their money, and their digital decisions, without relying on invisible intermediaries.
That was the spirit behind the creation of Ethereum, and more broadly, the concept of Web3.
Over time, that spirit evolved. In the pursuit of usability and broader adoption, we experimented with new layers of trust. Platforms helped us scale, abstractions lowered barriers, and systems became easier to use. That phase mattered. It taught us what works, what breaks, and where sovereignty needs to be rebuilt with more care.
But 2026 feels like an inflection point. Not a moment to “go back,” but a moment to remember why we started.
The conversation opening up today isn’t technical. It’s human:
Can we build systems that are easy to use and easy to understand?
Systems that earn trust through transparency, not dependency?
The question now isn’t whether trust belongs in the system; it’s how
Trust is designed.
This next phase points to something very concrete: allowing people to use technology without sacrificing their privacy, without relying on a single provider, and without being locked out if a company disappears or changes its rules. A world where making a mistake doesn’t mean losing everything, where participation doesn’t require blind faith, but basic understanding.
Building is not an instant promise. It’s a patient process.
What 2025 Teach Me
“Strong communities aren’t built fast. They’re built right.”
This year, I learned that building community is closer to cultivation than to product launches. It requires time, care, and consistency.
- I learned that it’s not all about speed, but direction.
- That technology connects, but trust is what sustains.
- That delegating isn’t about letting go of responsibility, but about
expanding trust.
- That real impact doesn’t always show up immediately, but it compounds.
The People Behind the Journey
“Web3 is global by design, but local by necessity.”
- None of this happens in the abstract. It happens in neighborhoods,
universities, cafés, coworking spaces, meetups, long conversations,
and uncomfortable questions.
Thank you to the communities in Colombia, Mexico, Costa Rica, Brazil,
Bolivia, Chile, Argentina, and across Latin America. And to those who,
from Asia, the United States, Europe, and other parts of the world,
have walked this path with me.
Web3 isn’t built with code alone. It’s built by people who listen,
teach, and support each other while learning something new.
Looking Toward 2026
2025 was a year for planting, connecting, and bringing order.
2026 feels like the moment to scale with intention, deepen what
matters, and protect what already exists.
To keep building from the global to the local. To place community at the center. To use technology as a tool, not as the end goal. And to never trade values for convenience.
The path forward remains open.
And the conviction has never been clearer.
LFB CLUB
Rhino

Durante los últimos años hemos participado en un ecosistema donde tenemos que movernos rápido, en tecnología, en comunidades, en ideas. Rápido no siempre es malo. Pero 2025 me dejó una lección clara: avanzar no es lo mismo que ir en la dirección correcta.
Mucho de lo que hoy llamamos “tecnología del futuro” nació con una promesa simple: devolverle poder a las personas. Que cada quien pudiera ser dueño de su información, de su dinero, de sus decisiones digitales, sin depender de intermediarios invisibles.
Ese fue el espíritu con el que nació Ethereum y, más ampliamente, Web3.
Con el tiempo, ese espíritu fue evolucionando.
En la búsqueda de una mejor experiencia y una adopción más amplia, exploramos nuevas capas de confianza. Plataformas que ayudaron a escalar, abstracciones que redujeron barreras y sistemas que se volvieron más fáciles de usar. Esa etapa fue necesaria. Nos enseñó qué funciona, qué se rompe y en qué puntos la soberanía necesita ser reconstruida con más cuidad y se siente como un punto de inflexión. No para “volver atrás”, sino para recordar por qué empezamos.
La conversación que hoy se abre no es técnica, es humana:
¿Podemos construir tecnologías que sean fáciles de usar y fáciles de entender?
¿Sistemas que generen confianza desde la transparencia, y no desde la
dependencia?
La pregunta ahora no es si la confianza debe existir en los sistemas,
sino cómo se diseña.
La nueva etapa apunta a algo muy concreto: que las personas puedan usar tecnología sin entregar su privacidad, sin depender de un único proveedor, sin quedar bloqueadas si una empresa desaparece o cambia las reglas. Que equivocarse no signifique perderlo todo. Que participar no requiera fe ciega, sino comprensión básica.
Construir no es una promesa instantánea. Es una construcción paciente.
Lo que 2025 me enseñó
“Strong communities aren’t built fast. They’re built right.”
> Este año entendí que construir comunidad se parece más a cultivar que
a lanzar productos. Requiere tiempo, cuidado y constancia.
> Aprendí que no todo es velocidad, sino dirección.
> La tecnología conecta. Pero la confianza es lo que sostiene.
>Que delegar no es soltar responsabilidad, sino ampliar confianza.
> El impacto real no siempre se ve de inmediato. Pero se acumula.
Las personas detrás del camino
“Web3 is global by design, but local by necessity.”
> Nada de esto sucede en abstracto. Sucede en barrios, universidades,
cafés, coworkings, meetups, conversaciones largas y preguntas
incómodas.
Gracias a las comunidades de Colombia, México, Costa Rica, Brasil, Bolivia, Chile Argentina y a toda Latinoamérica. Y también a quienes, desde Asia, Estados Unidos, Europa y otros lugares del mundo, caminaron este proceso conmigo.
Web3 no se construye solo con código. Se construye con personas que se escuchan, que se enseñan, que se acompañan mientras aprenden algo nuevo.
Mirando hacia 2026
2025 fue un año para sembrar, conectar y ordenar. 2026 se siente como el momento de escalar con conciencia, profundizar lo esencial y cuidar lo que ya existe.
Seguir construyendo desde lo global hacia lo local. Poner a la comunidad en el centro para usar la tecnología como herramienta, no como fin. Y no sacrificar valores por comodidad.
El camino sigue abierto.
La convicción es más clara que nunca.
Lo mejor apenas comienza
LFB CLUB
Rhino
_______________________________________________________
Over the past few years, we’ve been part of an ecosystem that pushes
us to move fast. In technology. In communities. In ideas.
Moving fast isn’t always a bad thing. But 2025 taught me a clear lesson: making progress is not the same as moving in the right direction.
Much of what we now call “the technology of the future” was born from a simple promise: to give power back to people. To allow individuals to truly own their data, their money, and their digital decisions, without relying on invisible intermediaries.
That was the spirit behind the creation of Ethereum, and more broadly, the concept of Web3.
Over time, that spirit evolved. In the pursuit of usability and broader adoption, we experimented with new layers of trust. Platforms helped us scale, abstractions lowered barriers, and systems became easier to use. That phase mattered. It taught us what works, what breaks, and where sovereignty needs to be rebuilt with more care.
But 2026 feels like an inflection point. Not a moment to “go back,” but a moment to remember why we started.
The conversation opening up today isn’t technical. It’s human:
Can we build systems that are easy to use and easy to understand?
Systems that earn trust through transparency, not dependency?
The question now isn’t whether trust belongs in the system; it’s how
Trust is designed.
This next phase points to something very concrete: allowing people to use technology without sacrificing their privacy, without relying on a single provider, and without being locked out if a company disappears or changes its rules. A world where making a mistake doesn’t mean losing everything, where participation doesn’t require blind faith, but basic understanding.
Building is not an instant promise. It’s a patient process.
What 2025 Teach Me
“Strong communities aren’t built fast. They’re built right.”
This year, I learned that building community is closer to cultivation than to product launches. It requires time, care, and consistency.
- I learned that it’s not all about speed, but direction.
- That technology connects, but trust is what sustains.
- That delegating isn’t about letting go of responsibility, but about
expanding trust.
- That real impact doesn’t always show up immediately, but it compounds.
The People Behind the Journey
“Web3 is global by design, but local by necessity.”
- None of this happens in the abstract. It happens in neighborhoods,
universities, cafés, coworking spaces, meetups, long conversations,
and uncomfortable questions.
Thank you to the communities in Colombia, Mexico, Costa Rica, Brazil,
Bolivia, Chile, Argentina, and across Latin America. And to those who,
from Asia, the United States, Europe, and other parts of the world,
have walked this path with me.
Web3 isn’t built with code alone. It’s built by people who listen,
teach, and support each other while learning something new.
Looking Toward 2026
2025 was a year for planting, connecting, and bringing order.
2026 feels like the moment to scale with intention, deepen what
matters, and protect what already exists.
To keep building from the global to the local. To place community at the center. To use technology as a tool, not as the end goal. And to never trade values for convenience.
The path forward remains open.
And the conviction has never been clearer.
LFB CLUB
Rhino

Fileverse: crear y publicar onchain
Nuevas formas de escribir, conectar y publicar en la era onchain

Cartagena OnChain
Cartagena Onchain ha sido una semilla de crecimiento para todos nosotros. Durante este evento, hemos tocado una amplia gama de temas, desde la creación de wallets hasta el despliegue de NFTs, pasando por estrategias financieras y el impacto de las iniciativas locales en nuestras comunidades, fue un encuentro cargado de energía y colaboración, nos reunimos en Cartagena de Indias, Colombia.Nuestro viaje inicia con una sesión introductoria diseñada especialmente para aquellos que están dando sus...

Pizza Onchain 🍕Cartagena Vive su Primera Experiencia Onchain
Innovación, Comunidad y PizzaEl pasado 21 de diciembre de 2024, la vibrante ciudad de Cartagena, Colombia, se convirtió en el escenario de un evento organizado por Cartagena Onchain, en colaboración con PizzaDAO y con el apoyo de Base Colombia. Esta jornada no solo introdujo a los participantes al emocionante mundo de la web3, sino que también demostró cómo esta innovación puede integrarse de manera práctica en sus vidas diarias.Una Economía Sin FronterasEl evento comenzó con una introducción...
Share Dialog
Share Dialog
LFB Club!
El próximo ciclo exige otra forma de construir https://paragraph.com/@fabioanaya/el-proximo-ciclo-exige-otra-forma-de-construir