Tal vez mi lugar en el mundo no sea un espacio físico, tal vez es una causa, en donde realmente siento que pertenezco. Luchar por la LIBERACIÓN ANIMAL es algo que no logró contener, el pecho simplemente se me sobresalta ante las injusticias de las cuales alguna vez fui participe, cegada por el especismo impuesto culturalmente, y como no decirlo, por el increíble marketing del cual participan las entidades públicas y privadas que son quienes mayormente lucran con el sufrimiento injusto de la e...