En la década de 1980, el criptógrafo David Chaum esbozó un protocolo revolucionario en su trabajo "Computer Systems Established, Maintained, and Trusted by Mutually Suspicious Groups". Aunque Chaum plantó la semilla del blockchain, fue la colaboración entre Stuart Haber y W. Scott Stornetta la que lo llevó de la teoría a la práctica. Haber, con su formación en matemáticas, y Stornetta, un físico de mente inquisitiva, unieron fuerzas para abordar un problema persistente en la era digital: la c...