
Welcome
Welcome to my World.SubscribeShareConnect Wallet/ If you have arrived here, it is because you share the fundamental belief that the world, besides mind, is neural code. I want to welcome you to War of Magical Worlds, a saga that was not born of invention, but of an affirmation that I forged throughout my life. I was born in San Cristóbal, Táchira State, Venezuela, a place where adversity is often the first lesson. Circumstances forced me to resort to full-time, low-paying jobs due to the p...

EL PRINCIPIO
En alguna parte del incipiente universo.

THE BEGINNING
In some part of the incipient universe.
<100 subscribers

Welcome
Welcome to my World.SubscribeShareConnect Wallet/ If you have arrived here, it is because you share the fundamental belief that the world, besides mind, is neural code. I want to welcome you to War of Magical Worlds, a saga that was not born of invention, but of an affirmation that I forged throughout my life. I was born in San Cristóbal, Táchira State, Venezuela, a place where adversity is often the first lesson. Circumstances forced me to resort to full-time, low-paying jobs due to the p...

EL PRINCIPIO
En alguna parte del incipiente universo.

THE BEGINNING
In some part of the incipient universe.


Detrás de esta obra yacen mis creencias y mi filosofía de vida. La saga Guerra de Mundos Mágicos vio la luz mucho antes de que escribiera sus primeras líneas. Nació de un amor empírico: como Sócrates y otros autodidactas de la historia, desarrollé una pasión por esa sabiduría interior que, desde dentro, pugnaba por manifestarse.
De niño celebraba la espiritualidad del mundo, el misterio, la certeza de que no éramos mera carne y hueso. Pero la adversidad, la pobreza y el dolor fueron apagando poco a poco a aquel muchacho.
Las dificultades y las circunstancias me hicieron olvidar la verdadera razón por la que escribía. Mi alma se congeló.
Con el tiempo, sin embargo, resurgieron las razones por las que nací. Comprendí que los problemas son el martillo de Dios: Él me golpeó sin cesar no para destruirme, sino para forjarme. Y en ese forjado encontré la afirmación de lo que siento y la convicción de lo que he vivido. Hoy, esa manifestación es la obra que estás a punto de leer: Guerra de Mundos Mágicos.
En memoria de mis abuelos, cuyas vidas fueron semilla en tierra fértil.
Y para ti, Madre, por tu valentía inquebrantable y tu sabiduría infinita. Que esta historia sea un reflejo de tu fortaleza y un testimonio de mi amor y mi gratitud.
Y como tributo a Yeshúa, el Rey de Reyes y Señor de Señores, cuya luz atraviesa el Caos y da nombre a lo que aún no existe.
Detrás de esta obra yacen mis creencias y mi filosofía de vida. La saga Guerra de Mundos Mágicos vio la luz mucho antes de que escribiera sus primeras líneas. Nació de un amor empírico: como Sócrates y otros autodidactas de la historia, desarrollé una pasión por esa sabiduría interior que, desde dentro, pugnaba por manifestarse.
De niño celebraba la espiritualidad del mundo, el misterio, la certeza de que no éramos mera carne y hueso. Pero la adversidad, la pobreza y el dolor fueron apagando poco a poco a aquel muchacho.
Las dificultades y las circunstancias me hicieron olvidar la verdadera razón por la que escribía. Mi alma se congeló.
Con el tiempo, sin embargo, resurgieron las razones por las que nací. Comprendí que los problemas son el martillo de Dios: Él me golpeó sin cesar no para destruirme, sino para forjarme. Y en ese forjado encontré la afirmación de lo que siento y la convicción de lo que he vivido. Hoy, esa manifestación es la obra que estás a punto de leer: Guerra de Mundos Mágicos.
En memoria de mis abuelos, cuyas vidas fueron semilla en tierra fértil.
Y para ti, Madre, por tu valentía inquebrantable y tu sabiduría infinita. Que esta historia sea un reflejo de tu fortaleza y un testimonio de mi amor y mi gratitud.
Y como tributo a Yeshúa, el Rey de Reyes y Señor de Señores, cuya luz atraviesa el Caos y da nombre a lo que aún no existe.
Share Dialog
Share Dialog
No comments yet