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Si cuando escuchas “cripto” piensas en estafas, blanqueo de dinero y criptobros gritando en X “To the Moon”, este artículo es para ti.
Si miras cómo ha cambiado tu vida en los últimos 20 años, te das cuenta de algo curioso.
WhatsApp reemplazó las llamadas y los SMS.
Netflix mató la televisión y los videoclubs.
Glovo y Uber Eats hicieron que pedir la cena sea más fácil que levantarte del sofá.
Pero cuando hablamos de dinero, tu nómina, tus ahorros, tus pagos, todo sigue igual que en 2005: tu dinero entra en el banco, pagas comisiones y tus euros pierden valor con la inflación mientras el banco se queda el grueso de los beneficios.
DeFi no viene a "revolucionar el mundo" ni a hacerte millonario. Viene a actualizar esa parte que internet aún no ha tocado: las finanzas.

En este artículo no voy a intentar convencerte de que te hagas fan de una cripto, ni que compres ningún activo digital, es una decisión muy personal y ahora mismo ese trabajo lo están haciendo los bancos. BBVA, Open Bank.
Tampoco voy a tratar de adivinar el próximo token que se multiplica x100, ni de hacerte rico rápido. Porque naturalmente si lo supiese no estaría escribiendo esta pieza.
Lo que pretendo es otra cosa mucho más simple: contarte con palabras del día a día, qué está consiguiendo DeFi y qué podrías hacer tú en la vida real con estas herramientas, si algún día decides probarlas.
Sin tecnicismos, sin culto cripto y sin promesas mágicas:
¿Qué es DeFi sin palabras técnicas?
¿Por qué deberías prestarle atención a esto?
¿Qué puedes hacer con DeFi hoy?
La letra pequeña y las trampas que pocos cuentan
¿Es esto para ti?
Si usas internet para casi todo pero sigues gestionando tu dinero como en 2005, este texto es un mapa para entender qué está cambiando… y decidir, con criterio, si te interesa acercarte o no.
El problema: Llevas años usando neobancos como Revolut. Te encantan porque son rápidos, sin comisiones ocultas y funcionan desde el móvil. Incluso puede que ya hayas comprado algo de bitcoin o ether a través de ellos. Pero en el fondo, siguen siendo bancos: ellos custodian tu dinero, fijan las reglas, pueden bloquear operaciones y tú juegas con los productos que ellos deciden ofrecer, un catálogo bastante limitado.

Lo que cambia: DeFi es como una App Store de finanzas en una blockchain que puedes usar 24/7 desde tu teléfono u ordenador. Cambias euros digitales por dólares digitales, prestas y cobras intereses cuando quieras, nada de "a un año" o "a seis meses".
El problema: Tu dinero en el banco o neobanco, incluso si te da un 0.algoporciento, está perdiendo poder adquisitivo con la inflación. Y si quieres hacer algo más que "guardarlo", las opciones son limitadas y poco claras. Los bancos usan tu dinero para generar beneficios, ¿y tú?

La idea central: DeFi no es una lotería. Es una alternativa para:
Acceder a servicios globales: Da igual si estás en Madrid o en Manila, las reglas son las mismas y el acceso es el mismo.
Buscar rendimientos que tu banco no te da: Sí, se pueden generar intereses sobre tus activos digitales, pero con sus riesgos (que veremos).
Transparencia radical: Todo el código es público, todas las transacciones son visibles. Cualquiera con internet puede ver exactamente qué pasa con tu dinero en todo momento.
Recuperar el control: Nadie puede congelar tu cuenta ni tus envíos estés donde estés.
El "pero": Esto viene con responsabilidad. Si no hay banco, no hay a quién quejarse si la lías. Veremos la importancia de esto y no la pasaremos por alto, los errores se pagan caros. Pero dime, ¿cuántas veces te equivocaste enviando dinero de una cuenta a otra? ¿Muchas?
No hablemos de multiplicar x50, hablemos de lo práctico.
Cambiar unos activos por otros.
Como en una casa de cambio, pero 20-40x más barato (Uniswap cobra 0.3% vs. 5-8% tradicional).
"Ser tu propio banco": Prestar tus criptos y ganar intereses.
Presta euros digitales o dólares digitales y cobra intereses de quien lo pide prestado. Tus euros digitales generan rendimientos reales, “como un banco” como debería pasar ya en tu banco, si tu prestas dinero recibes dinero a cambio.
"Pedir un préstamo sin papeleo": Obtener liquidez sin vender tus activos.
Imagina que necesitas 1.000€ para una reforma y tienes Ether (ETH). Deposita ETH como garantía y consigue los euros para tu reforma. Si ETH sube, ganas doble. Pero si baja mucho, te liquidan: te quedas con los euros y pierdes los ETH. No es un producto apto para principiantes.
"Ahorro inteligente": Estrategias para ahorrar sin volatilidad.
En vez de tener tus euros en el banco al 0%, puedes convertir una parte a activos digitales en euros o dólares y buscar herramientas que ofrezcan rendimientos más atractivos. Ojo, esto no es "sin riesgo".
La clave: Siempre que tus activos digitales generan intereses, quiere decir que los prestas, no confíes en cualquier sitio DeFi a la primera.

La gente te vende DeFi como "bancos pero mejores". Veamos lo que puede salir mal.
"El código es la ley": Riesgos de programación y hacks.
En DeFi todo son apps de código abierto. Un fallo = posible robo de fondos. Hay seguros y fondos de recuperación emergiendo, pero no son infalibles.
Seamos realistas: España ha vivido Bankia, Rumasa, Nueva Rumasa... entidades que parecían sólidas y colapsaron. ¿Meterías tu dinero en un sitio que ha sido hackeado dos veces? En DeFi tampoco. Elige sitios con reputación intachable, años de operaciones sin fallos de seguridad, auditorías múltiples y que ya estén manejando miles de millones en activos digitales. Los hay: Aave, con más de 10.000 millones de dólares, o Uniswap, con más de 5.000 millones han sobrevivido mercados locos sin fallos graves. La clave: distingue lo experimental (nuevo+hype) de lo sólido (probado y demostrado).

“Tú eres el banco” . Tu error humano.
Si pierdes las claves de tu wallet, nadie puede recuperarlas. Si haces clic en un enlace de phishing y firmas una transacción que no entiendes, nadie te va a devolver el dinero. En DeFi tú eres tu propio banco, con toda la libertad y toda la responsabilidad que eso implica.
Ahora bien, seamos justos: en el mundo “tradicional” tampoco es buena idea perder tus claves ni dar acceso a tus cuentas. Y muchos bancos tampoco te devuelven el dinero si tú mismo haces una transferencia a un estafador. En ese sentido, DeFi no es más cruel, solo es más explícito. Por eso la formación y la práctica son clave, y por eso tiene sentido empezar con poco dinero, igual que cuando pruebas cualquier herramienta nueva.

"El mercado manda": Volatilidad y liquidaciones.
Si pides un préstamo dejando ETH como garantía y el precio del ETH cae mucho, el protocolo venderá automáticamente tu ETH para cubrir el préstamo. Pierdes tu garantía. Esto no tiene por qué preocuparte si lo tuyo no es pedir préstamos. Este es un producto complejo, infórmate bien antes de usarlo
"El salvaje oeste": La regulación (o falta de ella).
Es legal participar en DeFi, debes declarar tus activos digitales.
Aquí no hay tutoriales complicados, solo una forma sensata de dar tu primer paso, sin jugártelo todo.
Empieza con lo que puedas perder: una cantidad que, si se van, no te quite el sueño. No tengas prisa.
Haz tu propia investigación: olvídate de lo que ves en X, youtube, foros o este blog. Escucha, lee y revisa el historial de lo que usas. No confíes, verifica.
Elige bien tu wallet: empieza con una wallet sencilla y practica como quien aprende una nueva app del banco, pero con más calma.
Seguridad: A más activos digitales, más seguridad. Usa 2FA, contraseñas fuertes y nunca compartas claves ni cliques links raros.
Stablecoins primero: Practica con activos digitales que representan monedas fiduciarias como USD o EUR.
Hemos visto qué es DeFi, por qué existe, qué puedes hacer y sus riesgos. En realidad DeFi no es una obligación. No es el "futuro que tienes que adoptar sí o sí". Es una herramienta donde puedes tener ventajas que los bancos y las finanzas tradicionales no te cuentan. DeFi es eso que crees que tiene que existir porque tiene que existir algo mejor que un 0.5% por tu dinero, pero que todavía no sabes cómo se llama ni cómo usarlo.
Es para ti si...
Buscas alternativas a los servicios financieros tradicionales.
Te gusta la idea de tener más control sobre tu dinero.
Estás dispuesto a aprender y asumir responsabilidades.
No te asusta la tecnología y estás cómodo con la idea de experimentar.
No es para ti si...
No quieres dedicar tiempo a entender cómo funciona.
Buscas soluciones mágicas o "dinero fácil".
Estás cómodo con el rendimiento que te da tu banco.
Mi objetivo con este artículo no es venderte DeFi. Es darte las herramientas para que, la próxima vez que escuches "cripto" o "DeFi", tengas una base sólida para entender de qué va el tema y decidir si es algo que te interesa explorar... o simplemente ignorar con conocimiento de causa.
Mensaje clave: Si no entiendes el riesgo, no lo hagas.
👊🏽 ¿Listo para tomar el control de tu futuro? Agenda una sesión gratuita aquí
Millagui es brais.eth, +5 años en cripto como COO (Criptan, Bitnovo), formador Bitcoin/DeFi y Máster Ethereum (UAH).
Suena Erykah Badu - I'll call you back
Si cuando escuchas “cripto” piensas en estafas, blanqueo de dinero y criptobros gritando en X “To the Moon”, este artículo es para ti.
Si miras cómo ha cambiado tu vida en los últimos 20 años, te das cuenta de algo curioso.
WhatsApp reemplazó las llamadas y los SMS.
Netflix mató la televisión y los videoclubs.
Glovo y Uber Eats hicieron que pedir la cena sea más fácil que levantarte del sofá.
Pero cuando hablamos de dinero, tu nómina, tus ahorros, tus pagos, todo sigue igual que en 2005: tu dinero entra en el banco, pagas comisiones y tus euros pierden valor con la inflación mientras el banco se queda el grueso de los beneficios.
DeFi no viene a "revolucionar el mundo" ni a hacerte millonario. Viene a actualizar esa parte que internet aún no ha tocado: las finanzas.

En este artículo no voy a intentar convencerte de que te hagas fan de una cripto, ni que compres ningún activo digital, es una decisión muy personal y ahora mismo ese trabajo lo están haciendo los bancos. BBVA, Open Bank.
Tampoco voy a tratar de adivinar el próximo token que se multiplica x100, ni de hacerte rico rápido. Porque naturalmente si lo supiese no estaría escribiendo esta pieza.
Lo que pretendo es otra cosa mucho más simple: contarte con palabras del día a día, qué está consiguiendo DeFi y qué podrías hacer tú en la vida real con estas herramientas, si algún día decides probarlas.
Sin tecnicismos, sin culto cripto y sin promesas mágicas:
¿Qué es DeFi sin palabras técnicas?
¿Por qué deberías prestarle atención a esto?
¿Qué puedes hacer con DeFi hoy?
La letra pequeña y las trampas que pocos cuentan
¿Es esto para ti?
Si usas internet para casi todo pero sigues gestionando tu dinero como en 2005, este texto es un mapa para entender qué está cambiando… y decidir, con criterio, si te interesa acercarte o no.
El problema: Llevas años usando neobancos como Revolut. Te encantan porque son rápidos, sin comisiones ocultas y funcionan desde el móvil. Incluso puede que ya hayas comprado algo de bitcoin o ether a través de ellos. Pero en el fondo, siguen siendo bancos: ellos custodian tu dinero, fijan las reglas, pueden bloquear operaciones y tú juegas con los productos que ellos deciden ofrecer, un catálogo bastante limitado.

Lo que cambia: DeFi es como una App Store de finanzas en una blockchain que puedes usar 24/7 desde tu teléfono u ordenador. Cambias euros digitales por dólares digitales, prestas y cobras intereses cuando quieras, nada de "a un año" o "a seis meses".
El problema: Tu dinero en el banco o neobanco, incluso si te da un 0.algoporciento, está perdiendo poder adquisitivo con la inflación. Y si quieres hacer algo más que "guardarlo", las opciones son limitadas y poco claras. Los bancos usan tu dinero para generar beneficios, ¿y tú?

La idea central: DeFi no es una lotería. Es una alternativa para:
Acceder a servicios globales: Da igual si estás en Madrid o en Manila, las reglas son las mismas y el acceso es el mismo.
Buscar rendimientos que tu banco no te da: Sí, se pueden generar intereses sobre tus activos digitales, pero con sus riesgos (que veremos).
Transparencia radical: Todo el código es público, todas las transacciones son visibles. Cualquiera con internet puede ver exactamente qué pasa con tu dinero en todo momento.
Recuperar el control: Nadie puede congelar tu cuenta ni tus envíos estés donde estés.
El "pero": Esto viene con responsabilidad. Si no hay banco, no hay a quién quejarse si la lías. Veremos la importancia de esto y no la pasaremos por alto, los errores se pagan caros. Pero dime, ¿cuántas veces te equivocaste enviando dinero de una cuenta a otra? ¿Muchas?
No hablemos de multiplicar x50, hablemos de lo práctico.
Cambiar unos activos por otros.
Como en una casa de cambio, pero 20-40x más barato (Uniswap cobra 0.3% vs. 5-8% tradicional).
"Ser tu propio banco": Prestar tus criptos y ganar intereses.
Presta euros digitales o dólares digitales y cobra intereses de quien lo pide prestado. Tus euros digitales generan rendimientos reales, “como un banco” como debería pasar ya en tu banco, si tu prestas dinero recibes dinero a cambio.
"Pedir un préstamo sin papeleo": Obtener liquidez sin vender tus activos.
Imagina que necesitas 1.000€ para una reforma y tienes Ether (ETH). Deposita ETH como garantía y consigue los euros para tu reforma. Si ETH sube, ganas doble. Pero si baja mucho, te liquidan: te quedas con los euros y pierdes los ETH. No es un producto apto para principiantes.
"Ahorro inteligente": Estrategias para ahorrar sin volatilidad.
En vez de tener tus euros en el banco al 0%, puedes convertir una parte a activos digitales en euros o dólares y buscar herramientas que ofrezcan rendimientos más atractivos. Ojo, esto no es "sin riesgo".
La clave: Siempre que tus activos digitales generan intereses, quiere decir que los prestas, no confíes en cualquier sitio DeFi a la primera.

La gente te vende DeFi como "bancos pero mejores". Veamos lo que puede salir mal.
"El código es la ley": Riesgos de programación y hacks.
En DeFi todo son apps de código abierto. Un fallo = posible robo de fondos. Hay seguros y fondos de recuperación emergiendo, pero no son infalibles.
Seamos realistas: España ha vivido Bankia, Rumasa, Nueva Rumasa... entidades que parecían sólidas y colapsaron. ¿Meterías tu dinero en un sitio que ha sido hackeado dos veces? En DeFi tampoco. Elige sitios con reputación intachable, años de operaciones sin fallos de seguridad, auditorías múltiples y que ya estén manejando miles de millones en activos digitales. Los hay: Aave, con más de 10.000 millones de dólares, o Uniswap, con más de 5.000 millones han sobrevivido mercados locos sin fallos graves. La clave: distingue lo experimental (nuevo+hype) de lo sólido (probado y demostrado).

“Tú eres el banco” . Tu error humano.
Si pierdes las claves de tu wallet, nadie puede recuperarlas. Si haces clic en un enlace de phishing y firmas una transacción que no entiendes, nadie te va a devolver el dinero. En DeFi tú eres tu propio banco, con toda la libertad y toda la responsabilidad que eso implica.
Ahora bien, seamos justos: en el mundo “tradicional” tampoco es buena idea perder tus claves ni dar acceso a tus cuentas. Y muchos bancos tampoco te devuelven el dinero si tú mismo haces una transferencia a un estafador. En ese sentido, DeFi no es más cruel, solo es más explícito. Por eso la formación y la práctica son clave, y por eso tiene sentido empezar con poco dinero, igual que cuando pruebas cualquier herramienta nueva.

"El mercado manda": Volatilidad y liquidaciones.
Si pides un préstamo dejando ETH como garantía y el precio del ETH cae mucho, el protocolo venderá automáticamente tu ETH para cubrir el préstamo. Pierdes tu garantía. Esto no tiene por qué preocuparte si lo tuyo no es pedir préstamos. Este es un producto complejo, infórmate bien antes de usarlo
"El salvaje oeste": La regulación (o falta de ella).
Es legal participar en DeFi, debes declarar tus activos digitales.
Aquí no hay tutoriales complicados, solo una forma sensata de dar tu primer paso, sin jugártelo todo.
Empieza con lo que puedas perder: una cantidad que, si se van, no te quite el sueño. No tengas prisa.
Haz tu propia investigación: olvídate de lo que ves en X, youtube, foros o este blog. Escucha, lee y revisa el historial de lo que usas. No confíes, verifica.
Elige bien tu wallet: empieza con una wallet sencilla y practica como quien aprende una nueva app del banco, pero con más calma.
Seguridad: A más activos digitales, más seguridad. Usa 2FA, contraseñas fuertes y nunca compartas claves ni cliques links raros.
Stablecoins primero: Practica con activos digitales que representan monedas fiduciarias como USD o EUR.
Hemos visto qué es DeFi, por qué existe, qué puedes hacer y sus riesgos. En realidad DeFi no es una obligación. No es el "futuro que tienes que adoptar sí o sí". Es una herramienta donde puedes tener ventajas que los bancos y las finanzas tradicionales no te cuentan. DeFi es eso que crees que tiene que existir porque tiene que existir algo mejor que un 0.5% por tu dinero, pero que todavía no sabes cómo se llama ni cómo usarlo.
Es para ti si...
Buscas alternativas a los servicios financieros tradicionales.
Te gusta la idea de tener más control sobre tu dinero.
Estás dispuesto a aprender y asumir responsabilidades.
No te asusta la tecnología y estás cómodo con la idea de experimentar.
No es para ti si...
No quieres dedicar tiempo a entender cómo funciona.
Buscas soluciones mágicas o "dinero fácil".
Estás cómodo con el rendimiento que te da tu banco.
Mi objetivo con este artículo no es venderte DeFi. Es darte las herramientas para que, la próxima vez que escuches "cripto" o "DeFi", tengas una base sólida para entender de qué va el tema y decidir si es algo que te interesa explorar... o simplemente ignorar con conocimiento de causa.
Mensaje clave: Si no entiendes el riesgo, no lo hagas.
👊🏽 ¿Listo para tomar el control de tu futuro? Agenda una sesión gratuita aquí
Millagui es brais.eth, +5 años en cripto como COO (Criptan, Bitnovo), formador Bitcoin/DeFi y Máster Ethereum (UAH).
Suena Erykah Badu - I'll call you back


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1 comment
Feliz Año a toda la comuniad. Os comparto mi último post, algún aludido? https://paragraph.com/@brais.eth/defi-para-gente-que-no-soporta-las-criptos-pero-usa-internet-cada-dia