
Subscribe to La vida de Mauerfall

Subscribe to La vida de Mauerfall
Share Dialog
Share Dialog
<100 subscribers
<100 subscribers
Hoy me he levantado mejor, con nueva energía, dispuesto a volver a empezar. Me gustaría que este fin de semana fuera el último que vivo de esta manera. Estoy renovando mis propósitos de cuidar de mí mismo, de vivir priorizando las actividades que preservan mi salud mental. Una vez más me propongo hacer deporte cada día, que es de los factores más eficaces para mantener estado anímico un poco más estable. Esto de las morning pages también me mantiene a flote. Habría que sumarle la meditación y la música. Este fin de semana me he sentido muy angustiado porque tengo que "brillar", crear algo ... El ego estaba siendo el motor y eso solo lleva a más ansiedad. Hoy me he levantado pensando de nuevo que es un proyecto a 30 años destinado a entenderse en 300 años y que el objetivo no es ser rico ni famoso, sino canalizar mi energía creativa y vivir una vida feliz. Me lo tengo que recordar constantemente. Es significativa la cantidad de compensaciones que he incorporado a mi día a día para hacerme mi vida más llevadera. Soy una colección infinita de compensaciones instantáneas que me impiden el sacrificio: fumar, dormir, café, masturbación, aplicaciones de dating, pornografía, social media, comprar, perder el tiempo, chatear. Hoy estaba pensando que podría intentar aplazar al menos hasta las 20:00 cuando Daylio me pregunta cómo me he sentido hoy... Si cada día me levanto pensando en cómo ser feliz HOY a las 20:00 en vez de cómo calmar el dolor "ahora mismo" igual puedo sacrificarme un poco más y escapar de la satisfacción instantánea que me tiene enganchado. Soy un adicto a la satisfacción instantánea. De posponer la satisfacción hasta la muerte a no poder mover ni un dedo por algo que no me reporte beneficio aquí y ahora. Una vez más una vida de extremos. Quiero un punto medio, escuchar mi cuerpo y darle lo que necesita. Tan dominado por el miedo estaba fiándolo todo al cielo como estoy ahora fiándolo todo a la compensación instantánea. Teniendo a Jessica en casa es más difícil escucharme y ser fiel a mí mismo. Sigo reproduciendo el mismo viejo patrón de disolverme en la relación y olvidarme de mí. De no mantener mis planes y mi espacio, de dejarme arrastrar. Estoy apuntando ahora mismo que tengo que comprar el libro de la codependencia y "Feeling Good" que me lo acaba de recomendar Sonia. Me lo leeré y si me gusta se lo regalo a Toñi. Hacer algo para la gente que sufre mi enfermedad es algo que también me motiva, pero de alguna manera estaba pensando que no debería producir nada sin una base sólida. Maria Popova es una mente brillante pero ha sacrificado mucho tiempo primero coleccionando lo que los demás ya han descubierto. No se trata de perfeccionismo. No estoy postergando mi proyecto creativo, estoy poniendo las bases, construyendo reputación, apoyándome en los hombros de los que han caminado antes que yo. Ahora mismo una nueva ola de miedo paraliza mi cuerpo. Quizá sea el café y la medicación haciendo efecto. Me noto muchas veces esperando que Jessica, Pablo, Jack, Lali me saquen del miedo, me lleven. Eso es una condena segura porque de ninguna manera puedan llevarme donde solo yo sé ir. Son reemplazos de mi madre. Ella me ha llevado siempre con la mejor de las intenciones pero ese camino acaba siempre en la cárcel dorada. Con Jessica pasará lo mismo si no me mantengo fuerte y conectado conmigo mismo. Y si pasa no es un fracaso, simplemente será un paso más en el camino. He de encontrar la manera de caminar y ser feliz, de andar sosteniblemente. Porque a estas alturas ya sé que no hay ningún destino y que no voy a llegar a ningún sitio o estado interior en el que seré feliz. Es una felicidad itinerante. La vida es un peregrinaje y crearte la ilusión de que has llegado a tierra santa se paga con la carencia de vida, que es la depresión. Esa es mi experiencia. Son las 10:30, he escrito unas páginas, tengo miedo, estoy intentando pensar en que me hará feliz hoy a las 20:00. Claramente, hacer deporte y seguir estudiando alemán me harán sentir realizado y más energético. Voy a ello.



Hoy me he levantado mejor, con nueva energía, dispuesto a volver a empezar. Me gustaría que este fin de semana fuera el último que vivo de esta manera. Estoy renovando mis propósitos de cuidar de mí mismo, de vivir priorizando las actividades que preservan mi salud mental. Una vez más me propongo hacer deporte cada día, que es de los factores más eficaces para mantener estado anímico un poco más estable. Esto de las morning pages también me mantiene a flote. Habría que sumarle la meditación y la música. Este fin de semana me he sentido muy angustiado porque tengo que "brillar", crear algo ... El ego estaba siendo el motor y eso solo lleva a más ansiedad. Hoy me he levantado pensando de nuevo que es un proyecto a 30 años destinado a entenderse en 300 años y que el objetivo no es ser rico ni famoso, sino canalizar mi energía creativa y vivir una vida feliz. Me lo tengo que recordar constantemente. Es significativa la cantidad de compensaciones que he incorporado a mi día a día para hacerme mi vida más llevadera. Soy una colección infinita de compensaciones instantáneas que me impiden el sacrificio: fumar, dormir, café, masturbación, aplicaciones de dating, pornografía, social media, comprar, perder el tiempo, chatear. Hoy estaba pensando que podría intentar aplazar al menos hasta las 20:00 cuando Daylio me pregunta cómo me he sentido hoy... Si cada día me levanto pensando en cómo ser feliz HOY a las 20:00 en vez de cómo calmar el dolor "ahora mismo" igual puedo sacrificarme un poco más y escapar de la satisfacción instantánea que me tiene enganchado. Soy un adicto a la satisfacción instantánea. De posponer la satisfacción hasta la muerte a no poder mover ni un dedo por algo que no me reporte beneficio aquí y ahora. Una vez más una vida de extremos. Quiero un punto medio, escuchar mi cuerpo y darle lo que necesita. Tan dominado por el miedo estaba fiándolo todo al cielo como estoy ahora fiándolo todo a la compensación instantánea. Teniendo a Jessica en casa es más difícil escucharme y ser fiel a mí mismo. Sigo reproduciendo el mismo viejo patrón de disolverme en la relación y olvidarme de mí. De no mantener mis planes y mi espacio, de dejarme arrastrar. Estoy apuntando ahora mismo que tengo que comprar el libro de la codependencia y "Feeling Good" que me lo acaba de recomendar Sonia. Me lo leeré y si me gusta se lo regalo a Toñi. Hacer algo para la gente que sufre mi enfermedad es algo que también me motiva, pero de alguna manera estaba pensando que no debería producir nada sin una base sólida. Maria Popova es una mente brillante pero ha sacrificado mucho tiempo primero coleccionando lo que los demás ya han descubierto. No se trata de perfeccionismo. No estoy postergando mi proyecto creativo, estoy poniendo las bases, construyendo reputación, apoyándome en los hombros de los que han caminado antes que yo. Ahora mismo una nueva ola de miedo paraliza mi cuerpo. Quizá sea el café y la medicación haciendo efecto. Me noto muchas veces esperando que Jessica, Pablo, Jack, Lali me saquen del miedo, me lleven. Eso es una condena segura porque de ninguna manera puedan llevarme donde solo yo sé ir. Son reemplazos de mi madre. Ella me ha llevado siempre con la mejor de las intenciones pero ese camino acaba siempre en la cárcel dorada. Con Jessica pasará lo mismo si no me mantengo fuerte y conectado conmigo mismo. Y si pasa no es un fracaso, simplemente será un paso más en el camino. He de encontrar la manera de caminar y ser feliz, de andar sosteniblemente. Porque a estas alturas ya sé que no hay ningún destino y que no voy a llegar a ningún sitio o estado interior en el que seré feliz. Es una felicidad itinerante. La vida es un peregrinaje y crearte la ilusión de que has llegado a tierra santa se paga con la carencia de vida, que es la depresión. Esa es mi experiencia. Son las 10:30, he escrito unas páginas, tengo miedo, estoy intentando pensar en que me hará feliz hoy a las 20:00. Claramente, hacer deporte y seguir estudiando alemán me harán sentir realizado y más energético. Voy a ello.



No activity yet