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Seguramente estoy en el momento más bajo desde que llegué a Berlín. Me siento defraudado conmigo mismo por la manera como he gestionado el asunto de Jessica. Estoy en el peor momento desde que dejé la medicación y no puedo controlar los pensamientos obsesivos respecto a su conducta. Es muy improbable que ella haga algo con mis llaves pero creo que me quedaré mucho más tranquilo cambiando la cerradura. Seguramente en otras circunstancias emocionales pudiera resolverlo de otra manera pero dado mi estado actual me parece una inversión razonable. Cambiando la cerradura se hace imposible cualquier tontería que se le pase por la cabeza y me cubro ante la eventualidad de que haya hecho una copia. También me angustia todo el dinero que le he prestado pero lo doy por perdido sin problemas. No quiero entrar en una espiral de amenazas porque eso es lo que está buscando y porque no ayudará a resolver el problema. Lamentarme por haberle dado más oportunidades tampoco ayuda en absoluto. Simplemente he de tomar medidas, conservando la calma. Y posteriormente he de ser consecuente. Ya está bien de mostrar tanta vulnerabilidad, de aceptar la falta de respeto. Mi actitud con Jessica es una demostración de la absoluta falta de respeto que me tengo a mí mismo. ¿Por qué he de tener paciencia, poner la otra mejilla, escuchar insultos y sufrir su actitud tan carente de consideración hacia mi persona? Entiendo que está atrapada en una espiral de resentimiento pero no tengo la obligación de ser el buen samaritano. Lo que le falta a la parábola de Jesús es cómo reaccionaría el buen samaritano si la persona a la que ayudó le respondiera con violencia.
Hay incompatibilidades que necesitan un muro por medio. Es la triste realidad de mauerfall. Completamente indigno de mi propio nombre pero... ¡ei! ¿Dónde está escrito que tenga que ser perfecto? He llegado tan lejos como mi paciencia y mi amor propio me han dejado. La próxima vez me saldrá mejor. Una vez en la espiral del odio, la única medicina es la separación espacio-temporal (Raumzeit). De ahí mi apellido. Soy en el espacio y el tiempo. Mientras esté en el espacio y el tiempo no se puede aspirar a derribar todos los muros. He de ser todo lo Mauerfall que me permita Raumzeit. Así lo veo.

Seguramente estoy en el momento más bajo desde que llegué a Berlín. Me siento defraudado conmigo mismo por la manera como he gestionado el asunto de Jessica. Estoy en el peor momento desde que dejé la medicación y no puedo controlar los pensamientos obsesivos respecto a su conducta. Es muy improbable que ella haga algo con mis llaves pero creo que me quedaré mucho más tranquilo cambiando la cerradura. Seguramente en otras circunstancias emocionales pudiera resolverlo de otra manera pero dado mi estado actual me parece una inversión razonable. Cambiando la cerradura se hace imposible cualquier tontería que se le pase por la cabeza y me cubro ante la eventualidad de que haya hecho una copia. También me angustia todo el dinero que le he prestado pero lo doy por perdido sin problemas. No quiero entrar en una espiral de amenazas porque eso es lo que está buscando y porque no ayudará a resolver el problema. Lamentarme por haberle dado más oportunidades tampoco ayuda en absoluto. Simplemente he de tomar medidas, conservando la calma. Y posteriormente he de ser consecuente. Ya está bien de mostrar tanta vulnerabilidad, de aceptar la falta de respeto. Mi actitud con Jessica es una demostración de la absoluta falta de respeto que me tengo a mí mismo. ¿Por qué he de tener paciencia, poner la otra mejilla, escuchar insultos y sufrir su actitud tan carente de consideración hacia mi persona? Entiendo que está atrapada en una espiral de resentimiento pero no tengo la obligación de ser el buen samaritano. Lo que le falta a la parábola de Jesús es cómo reaccionaría el buen samaritano si la persona a la que ayudó le respondiera con violencia.
Hay incompatibilidades que necesitan un muro por medio. Es la triste realidad de mauerfall. Completamente indigno de mi propio nombre pero... ¡ei! ¿Dónde está escrito que tenga que ser perfecto? He llegado tan lejos como mi paciencia y mi amor propio me han dejado. La próxima vez me saldrá mejor. Una vez en la espiral del odio, la única medicina es la separación espacio-temporal (Raumzeit). De ahí mi apellido. Soy en el espacio y el tiempo. Mientras esté en el espacio y el tiempo no se puede aspirar a derribar todos los muros. He de ser todo lo Mauerfall que me permita Raumzeit. Así lo veo.

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