Luis tenía 29 años, cursaba el tercer año de su doctorado en ciencias sociales, y se sentía completamente atascado. Había reunido ya más de 80 artículos sobre su tema —la participación ciudadana digital—, pero en lugar de claridad, tenía una torre de papeles y enlaces que no se hablaban entre sí. “No sé cómo se relacionan estos estudios… ¿Estoy mezclando teorías que no tienen nada que ver?”, murmuró una noche frente a su pantalla. Había intentado diagramas en papel, buscadores académicos, y h...